Cuatro policías detenidos por un nuevo caso de gatillo fácil

El hecho fue en Quilmes. Como en la mayoría de los asesinatos efectuados por agentes de seguridad de la Provincia de Buenos Aires, los detenidos se encontraban fuera de servicio.
3 de Agosto de 2017

Detienes a cuatro policías acusados de matar a un adolescente de 14 años en Ezpeleta, localidad de Quilmes. Según la investigación, unos de ellos le disparó un balazo en la cabeza el domingo por la madrugada, porque el grupo con el que estaba habría intentado robar una moto que se encontraba estacionada en el frente de una casa. Todo indica que se trató de un caso de “gatillo fácil”.

El hecho sucedió durante la madrugada del domingo 30 de julio en la intersección de las calles Vélez Sarsfield y 402 bis, en la villa Los Álamos de Ezpeleta, partido de Quilmes.

Según reseñaron distintos medios, los agentes de la Bonaerense estaban despidiéndose tras celebrar un cumpleaños y vieron pasar a cuatro chicos corriendo. Al suponer que se trataba de un robo decidieron perseguirlos y comenzar a disparar. El niño de 14 años, que recibió uno de los tiros, murió en el acto.

Ante la denuncia del hecho se realizaron allanamientos y los cuatro policías fueron detenidos. Se trata de Maximiliano Aguirre, Cristian Alejos, Lucas Bulllosa y Manuel Argañaraz, acusados de “homicidio agravado por su condición de personal policial”. La causa quedó a cargo de la fiscal Ximena Santoro que deberá investigar lo ocurrido.

Los cuatro efectivos formaban parte de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediata (UTOI) de la bonaerense y fueron removidos de sus cargos por Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad de la provincia.

Para recordar

Tiempo Argentino realizo una investigación poniendo en el tapete casos de victimas menores en manos de efectivos policiales.

Finalmente en relación a la edad de las víctimas alrededor del 70% tenían menos de 30 años. Solo en 53 casos se pudo precisar la edad exacta y sobre ese número un 8% eran menores de 16 años, 11% entre 16 y 17 años (lo que da un total de 19% de menores de edad), 26% tenían entre 18 y 24 años, 28% entre 25 y 29 años y 26% de 30 años o más.

En 2016 murieron 110 personas a manos de efectivos de la fuerza de seguridad y policiales en territorio bonaerense, de los cuales el 61% se encontraba fuera de servicio al momento de los hechos.

Del otro lado de la General Paz las cifras también son alarmantes. Entre enero y abril de 2017, efectivos de la Policía Federal y la Policía de la Ciudad asesinaron a doce personas (diez en circunstancias en las que los agentes se encontraban fuera de servicio).

Las estadísticas dan cuenta de una práctica frecuente de la violencia policial. Durante los últimos cinco años, en la ciudad de Buenos Aires y el Conurbano, la cantidad de personas que fueron asesinadas por policías que estaban fuera de servicio superó las muertes provocadas por efectivos en horario de trabajo. Esta tendencia preocupante llegó al punto máximo en 2017: entre enero abril casi el 80% de las víctimas murieron a manos de un agente que estaba de franco o en su rato libre.

También podés leer:

— Tiempo Argentino (@tiempoarg) 23 de julio de 2017
Esta nota fue posible gracias al apoyo de nuestros lectores.

Su aporte nos permite hacer periodismo sin condicionamientos. El sueño de un medio libre no es solo nuestro.

SEAMOS SOCIOS