Echan a los trabajadores y lo disfrazan como reestructuración, por Pablo Llonto

Columna de opinión de Pablo Llonto, periodista y abogado.
21 de enero de 2017

En el Grupo Clarín hoy, la gallina de los huevos de oro es Cablevisión, como en otro tiempo fueron los avisos clasificados del diario. Esa fortuna del cable le permite sostener tantas empresas y cerrar las que se les antoje. ¿Por qué se la agarran con AGR? Porque allí hay una extraordinaria organización sindical que logró mejoras salariales, categorías correctas a los trabajadores y respeto al convenio. Hay una intensa actividad sindical. 

Lo que muestra este cierre de la planta es la obsesión de Clarín por desarmar los lugares donde hay esa actividad sindical. 

Cuando la situación política ayuda a los trabajadores, Clarín retrocede. Pero cuando en el país hay gobiernos antipopulares como Cambiemos y Clarín suma ganancias, como la formidable pauta oficial que le da Macri (esta semana se supo que Clarín pasó de 90 millones a más de 500 millones de pauta oficial), disfrazan los despidos como reestructuración. Cuando la verdad es que este cierre es para castigar a los trabajadores. Sucedió en los últimos conflictos. No es racional que lo hagan de esta manera, pero lo que menos tiene Clarín es racionalidad. 

Para afuera se la pasan pregonando el respeto de los derechos. Hacia adentro hacen todo lo contrario. Y no les importa la imagen, ni nada. Tienen más espalda y respaldo de lo que sospechamos. Un ejemplo es el tema de los hijos apropiados de Ernestina de Noble, cuyo origen siguen ocultando, y pese a que pueden ser hijos de desaparecidos. Magnetto sabe el poder que tiene y la ayuda que recibe del PRO y la UCR para cometer estos atropellos. 

Clarín además realiza espionaje contra sus trabajadores. Cuando me defendía en los juicios que me entablaron pedí al juez que requiriera mi legajo. Cuando llegó, era una carpeta llena de recortes que señalaban los lugares donde había ido, había hablado, donde militaba, reportajes en revistas gremiales, firmas de solicitadas a favor de Madres de Plaza de Mayo u otros organismos. Era un informe de una agencia de seguridad donde se detallaba mi vida política. Toda una labor de inteligencia sin que vos lo sepas. A mí, en uno de los juicios me acusaban de “incitar” a los trabajadores a reclamar sus derechos aprovechando mis conocimientos como abogado, cuando ello era mi obligación como representante sindical. Todo lo que aparezca como defensa de los derechos de los laburantes, en el grupo Clarín es detectado y a la larga "exterminado". Lo hicieron durante seis décadas. Y lamentablemente seguirá así hasta que logremos frenarlos. «

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