El ascenso imparable del trap

Es una música que nació en los márgenes y hoy es consumida por millones de personas en todo el mundo. Su nacimiento en EE.UU., los referentes en Latinoamérica y la explosión en la Argentina.

4 de Febrero de 2019

El 2018 fue el año del trap y en este 2019 el género va por más. Hablamos de una música que hoy despierta adhesiones globales y que en su ascenso hacia las consideraciones populares de millones de adolescentes casi desbancó al reggaetón.

El trap no tiene nada de nuevo como género, aunque haya explotado en nuestro país este año. Su origen lo encontramos como un desprendimiento del hip hop como expresión sociomusical dominante en Estados Unidos. Concretamente, hay que remitirse a Atlanta a finales de los años 90, cuando los raperos cruzaron a la verba del rap con herramientas tecnológicas donde el ritmo siempre es profundo y repetitivo para darle lugar a historias que no siempre terminan de la mejor forma.

Trap viene del inglés “trampa”. El nombre fundacional del género patentó una expresión norteamericana que se utiliza para mencionar ciertos lugares donde se comercializan drogas ilegales. Y como casi siempre, tanto en videos como en los temas más populares de esta tendencia, la lírica gira en torno a la cultura marginal de la calle, las drogas, el sexo y la violencia de manera clara y explícita. En la actualidad, el grupo Migos es uno de los combos más exitoso en todo el mundo que utiliza la cadencia del trap como elemento central de su propuesta.

Migos: Walk it talk it (con Drake)



En Latinoamérica

En nuestro continente la onda expansiva que llegó desde Estados Unidos encontró a varios artistas adoptando los aires del trap. Artistas como J. Balbin (que tiene cuatro discos editados y todos alcanzaron el top 10 de los charts) o Bad Bunny (que con una docena de singles desde 2016 alcanzó fama continental) son la expresión del género por esta parte del mundo. Ambos artistas visitaron nuestro país con gran éxito de público, inclusive agregando fechas ante la demanda sostenida de entradas.


J Balbin: Ambiente


Bad Bunny: Estamos bien


El trap argentino

Desde el último verano en nuestro país el género no hace más que ganar más y más adeptos en términos populares. Quien logró saltar el cerco del underground para transformarse en la cara representativa del trap argentino es un adolescente de 21 años. Se trata de Duki, el alias de Ezequiel López Lombardo, que sin un contrato de grabación formal y sólo llevando su música a YouTube se transformó en ícono de la movida del trap local. Su tema “She don´t give a fo” logró ser visto por más de 177 millones de personas, pero más allá de la friolera de esa cifra, otros videos como “Si te sentís sola” o “Rockstar”, fueron vistos por más de 60 y 21 millones de personas respectivamente. Su último hit “Vampiros”, lanzado hace una semana ya fue visto por algo más de 2 millones de fans. Y sigue en ascenso.

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