El enfrentamiento entre Rafael Correa y Lenín Moreno en Ecuador se tornó irreconciliable

El expresidente regresó al país y la convención del partido oficialista expulsó al actual magistrado que, ni bien tomó el poder, se fue alejando del programa con el que ganó las elecciones en febrero.
9 de Diciembre de 2017

Vamos a fortalecer la Revolución, pero eso también significa hacer una depuración ¡La traición no puede estar en nuestras filas!", escribió Rafael Correa en su cuenta de Twitter. Se refería a su sucesor, Lenín Moreno, su delfín electoral y el hombre con el que ahora está enfrentado de modo irreconciliable por el control del proceso político iniciado en 2007 y que ahora tambalea por el enfrentamiento entre los dos dirigentes.

Correa, el creador del partido País, la herramienta con la que logró profundos cambios en la senda del progresismo latinoamericano del principio del siglo XXI en el continente, dejó el poder el 24 de mayo pasado en manos del su ex vicepresidente y el encargado, en los papeles, de continuar su obra.

Pero ni bien Moreno tomó el poder comenzó a desplegar una agenda cada día más alejada del programa con que había ganado el comicio en segunda vuelta. Y Correa, que había decidido residir temporalmente en Bélgica, de donde es oriunda su esposa y donde desarrolló su carrera académica, tuvo que enfocarse en defender el proyecto por el que había luchado por diez años.

La pelea entre Moreno y Correa está, según la dirigencia leal al ex presidente, en el trasfondo de la detención del vicepresidente Jorge Glas, acusado dentro del escándalo Odebrecht. Pero además, Moreno pretende modificar la constitución de 2008. Entre otras cosas, quiere eliminar la elección indefinida, lo que impediría el regreso de Correa al poder una vez que se cumpla este mandato, e incluir una cláusula que prohibiría que un implicado en casos de corrupción pueda ser elegido. También busca eliminar la Ley de Plusvalía, que impone un tributo a la ganancia especulativa de la tierra para la construcción.

Correa viajó súbitamente a Ecuador estos días y de pronto se desencadenaron los acontecimientos. El miércoles, el fiscal Carlos Baca Mancheno pidió seis años de prisión para Glas, detenido el 2 de octubre. Al otro día, la VII Convención de Alianza País, encabezada por el propio Correa,  presidente vitalicio del partido, decidió por unanimidad comenzar el proceso de expulsión de Moreno por incumplimiento del programa electoral. El mismo día, el presidente replicó enviando la convocatoria a la consulta popular. El viernes, Correa volvió a Bélgica a esperar dictamen del juicio a Glas, que será este miércoles. «

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