“El motor de la improvisación es el encuentro”

César Lerner cerrará el ciclo “Acordeón” este domingo en el Centro Cultural Kirchner. El multiinstrumentista propone un show performático en el que distintos espectadores inspiran creaciones en tiempo real.

29 de Junio de 2019

La improvisación es uno de las artes más difíciles de dominar y pocos son los que logran hacerlo. César Lerner es un maestro de este arte, pero a pesar de eso se sigue buscando aprender y reinventarse. El ciclo “Acordeón”, que concluye este domingo, es una oportunidad ideal para ver a un artista de larga trayectoria y una capacidad distintiva para expresarse.

César Lerner asegura que “el motor de la improvisación es el encuentro”. Es, también, un camino en el que se busca eludir las obviedades. Se trata de un artista tejiendo melodías y solos más allá de lo planeado.

–¿Por qué decidiste hacer este tipo de función?

–Primero porque buscaba otras motivaciones para la creación de mi música. Buscaba otros disparadores. Quería encontrar otro contexto de llegada con mi música a la gente que no sea en un escenario o la composición para películas. Entonces fui inspirado e influenciado por otras performances que vi. Por ejemplo, “The artist is present” de Marina Abramovic. Se nos ocurrió con mi mujer, Claudia Chueke, esta matriz de creación de una obra donde se involucra activamente a otra persona a través de un encuentro muy simple. Lo hacemos en una sala del CCK con dos sillas: en una estoy yo con el acordeón esperando a qué se siente alguien del público. En cada encuentro hago diferente música con el acordeón.

–¿Qué es lo que te lleva a improvisar en esta función?

–No uso a la persona de partitura y tampoco soy literal porque no trato de que lo literal sea el motor de la música. Trato de escapar, imagino qué estoy pintando y describiendo a la persona cuando toco. No se trata de qué si la persona se ve triste hago una música triste, más bien se trata de qué el encuentro es el motor de la improvisación de la música que produzco. Esto es más grande, no sigue una línea y no hay una obviedad. Creo que por eso hay más funciones los domingos y porque el lenguaje musical es cada vez es más abierto, libre y la persona que está enfrente mío tiene total libertad de hacer lo que quiere. No sólo se trata de la música, sino también del silencio que la precede y la silla vacía que está enfrente mío esperando a ser ocupada.

–¿Qué es lo que te llama la atención de hacer esta función?

–Lo que más me llama la atención es que la gente se siente muy agradecida por ocupar ese lugar, por ser mirada y, en cierto sentido, también siente que recibe un regalo de parte mía. Quedan muy asombrados porque reciben una obra inspirada por ellos. Esto es un concepto muy importante porque yo no soy más importante solo porque estoy esperando en la silla con mi acordeón.

–¿Hay alguna reacción qué te llamó más la atención?

Primero cada reacción es diferente porque cada persona es un mundo en sí mismo y escapo de que la reacción más elocuente es la que más destaco. Lo que estoy disfrutando y valorando mucho son las matices de las reacciones qué alguien manifiesta. Justo ahora me acuerdo de una reacción que fue en la primer función en el CCK en donde tuve la hermosa experiencia de que un señor con Alzheimer se sentara y las reacciones que hizo fueron una coreografía con su gorro y después escribió en el testamento cosas muy hermosas. Pero sus reacciones fueron un poco más descontracturadas por la enfermedad que padece y eso para mí fue inolvidable.

–¿Por qué elegiste el acordeón y no otro instrumento?

–El acordeón abraza al que tiene enfrente, se usa en muchas tradiciones entrañables, muy diferentes y lejanas. Además, convoca el imaginario de la persona que está enfrente. No sólo es eso, sino porque es el instrumento que más conozco, lo tocaba en reuniones familiares y para que canten todos. Así que fue bastante acertado, nunca dude de que este proyecto iba a tener de protagonista el acordeón a pesar de que soy pianista y percusionista. Las funciones que voy haciendo me van dando la razón de que hice una gran elección del instrumento.


- “Acordeón”. Domingo 30 de junio de 18 y 19 hs en el Centro Cultural Kirchner,
Sarmiento 151. Entrada gratuita.



* Articulo realizado en el marco de las prácticas de estudiantes de la Universidad Nacional de Avellaneda en Tiempo Argentino








- “Acordeón”. Domingo 30 de junio de 18 y 19 hs en el Centro Cultural Kirchner,
Sarmiento 151. Entrada gratuita.



* Articulo realizado en el marco de las prácticas de estudiantes de la Universidad Nacional de Avellaneda en Tiempo Argentino







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