El peronismo confía en la fórmula de la unidad para ganar las elecciones en primera vuelta

El contacto entre el kirchnerismo y Sergio Massa es permanente. CFK, por ahora, maneja los tiempos de su posible lanzamiento y articula el proceso de confluencia interna.
Por Martin Piqué, - @MartinPique
10 de Marzo de 2019

La sucesión de discursos en el Congreso del peronismo llevaba varias horas. En el miniestadio Héctor Etchart del club Ferrocarril Oeste ya se había aprobado, por unanimidad, autorizar a la conducción –José Luis Gioja y Gildo Insfrán, titulares del partido y del Congreso– a constituir frentes electorales con otras fuerzas. También se había mandatado al abogado Jorge Landau para que impulse acciones legales y administrativas contra las polémicas reformas electorales que promueve el gobierno. Se habían escuchado las palabras de dos precandidatos: Agustín Rossi y Felipe Solá. Pero lo llamativo era que hasta ese momento no se había mencionado ni siquiera una vez un nombre en particular. Nada menos que el de la principal figura de la oposición y precandidata en gateras. Aunque suene raro, había pasado buena parte del encuentro y nadie había nombrado a la senadora Cristina Fernández de Kirchner, hasta que se escuchó a una mujer que pedía la palabra.

Porque la primera y única mención a CFK de todo el cónclave  correspondió, dato no menor en la víspera del #8M, a una voz femenina. Era la congresal María Teresa Zamora, a quien todos llaman Marité, militante del peronismo de José C. Paz. Con tareas en la Secretaría de Salud de ese municipio, Zamora se atrevió a reivindicar los 12 años de gobiernos kirchneristas. Y luego, antes de pasarle el micrófono a otro congresal, manifestó su deseo de que en un próximo encuentro partidario "la compañera Cristina tenga el honor de estar acá porque se lo merece".

La escena resumió, con la potencia de las situaciones que condensan un estado de cosas, el rol de CFK en la estrategia general del conglomerado justicialista. Un rol que es clave y que se percibe omnipresente. Incluso sin ser permanentemente nombrada, un ritual casi folklórico en otros tiempos. O sin ser motivo de cantitos que prometen su regreso con aire desafiante. La paradoja del congreso del peronismo es que la expresidenta sigue siendo el centro de las acciones, los análisis y especulaciones de todos los alfiles de la estrategia de poder del PJ.

¿Será Cristina la candidata a presidenta del Frente Patriótico? ¿Asumirá la principal representación opositora incluso al riesgo de potenciar un escenario de polarización que puede derivar en la incertidumbre de un balotaje? En los últimos días se acumularon datos e indicios que van en ese sentido. Hay encuestas recientes encargadas por el massismo en las secciones Primera (norte y oeste GBA) y Tercera (sur GBA), de la provincia de Buenos Aires, que sorprendieron al consultor que las realizó por los números altos y en alza de CFK,  por los números catastróficos de Mauricio Macri, y por el relativo estancamiento de Massa. Además, quienes observan en detalle los gestos y los dichos de la dirigencia más cercana a Cristina notaron que en los últimos días comenzó a circular mucho la invitación a todos los sectores del peronismo a las PASO.

Este último mensaje tiene, sobre todo, un destinatario. El único dirigente del conglomerado PJ que, después de CFK, reúne una cifra que araña los dos dígitos de intención de voto a nivel nacional, Sergio Massa. En la coalición nac-pop en gestación (el último jueves Gioja e Insfrán la llamaron "Frente Patriótico") están cada vez más convencidos de que si Massa acepta ser parte de una estrategia unificada, el peronismo hasta podría ganar en primera vuelta. Eso evitaría el riesgo del balotaje. En cualquier caso, cerca de Cristina se escuchan voces divergentes sobre una eventual segunda vuelta. Algunos sostienen que el deterioro de Macri es tan pronunciado que perdería con CFK a pesar de controlar el aparato del Estado y de sus apoyos internacionales. Otros prefieren hacer lo posible por evitar ese escenario por impredecible. 

La estrategia de hacer todos los gestos que sean necesarios para sumar a Massa a una gran primaria del peronismo tuvo varios comunicadores. El propio Gioja, en tanto titular del PJ, y luego el diputado Eduardo "Wado" De Pedro, camporista. Ambos convidaron al exjefe de Gabinete a participar de la PASO del frente opositor y fortalecer las chances de vencer a Cambiemos por más de diez puntos, superar el 40% y elegir al próximo presidente el mismo 27 de octubre. Cuando le tocó hablar en Ferro, Gioja invitó "a todos los gobernadores y al compañero Massa" a "ser parte de lo que tiene que ser el triunfo que desplace definitivamente a todo lo que sea Macri y sus acólitos" de la Rosada.

En la misma sintonía se pronunció De Pedro, quien desde hace tiempo mantiene diálogo con Massa. Otro allegado a CFK que charla habitualmente con el líder del Frente Renovador es Alberto Fernández.

En diálogo con Tiempo, De Pedro profundizó sobre la intención de convocar al tigrense y los gobernadores. "La invitación es a la unidad. Creo que la sociedad viene exigiéndole a la dirigencia política que los problemas de la gente se resuelvan con un cambio de modelo. Entendemos que para cambiar el modelo hay que generar mayorías y para eso necesitamos la unidad. En ese sentido, convoqué a Sergio Massa y a los gobernadores para que formen parte de un frente político. Como ya lo dijo Cristina, 'nuestro límite es Macri'. Entendemos las necesidades de la gente, que tienen que ver con el empleo y con la falta de consumo. La gente no llega a fin de mes y no puede pagar la luz y el gas. Esto hay que revertirlo y para eso se va a necesitar consenso para ganar y consenso gobernar", le dijo a este diario.

El mensaje de Gioja y de De Pedro dirigido a unificar el polo opositor a través de la primaria fue retomado por el diputado Andrés Larroque, otro dirigente muy cercano a CFK. "Lo mejor sería poder conformar una gran PASO que pueda dirimir los matices. Si los matices sobreviven, hay que respetarlos y se puede trabajar en una primaria. Hay tiempo de convocar a Massa y a los sectores de Argentina Federal", subrayó el viernes en una entrevista por FM La Patriada.

El espíritu de la época se resume en dos procesos que avanzan en paralelo: en simultáneo al deterioro de Cambiemos, el PJ teje la estrategia electoral lo más abarcadora y heterogénea posible. CFK, en relativo silencio, administra los tiempos. «

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hace 1 año
isbaraglia