Países de Europa donde la propagación del coronavirus se ha desacelerado empezaron a relajar este viernes las restricciones fronterizas en coincidencia con alivios de cuarentena en otros continentes, aunque brotes en Chile y México mostraban que la pandemia está lejos de su fin.

En Brasil, epicentro de la crisis en América Latina, el ministro de Salud, que el presidente Jair Bolsonaro había nombrado hace menos de un mes, renunció en medio de presiones del mandatario para usar una droga para la malaria para combatir el nuevo virus.

Chile, por su parte, registró un récord diario de 26 muertes por coronavirus.

En Europa, Eslovenia, que ha relajado su cuarentena gradualmente, se convirtió en el primer país del continente en declarar el fin de su epidemia y abrir sus fronteras a ciudadanos de la Unión Europea (UE) a través de sus límites con Italia, Austria, Hungría y Croacia.

Alemania, que reanudará el sábado el fútbol profesional después de dos meses, se prepara para reabrir su frontera con Luxemburgo y aumentar el número de pasos que abrió el viernes para ingresar al país desde Francia, Bélgica, Países Bajos, Suiza y Austria de personas que tengan un “motivo válido” para hacerlo, con la meta de poner fin a todos los controles el 15 de junio.

España, en cambio, prorrogó hasta el 15 de junio la prohibición de viajes “no imprescindibles” desde el extranjero, mientras que Italia, también con cifras de muertes a la baja, estudiaba permitir los desplazamientos entre sus regiones desde el 3 de junio, informaron medios locales.

La pandemia, que ya ha matado a más de 300 mil personas e infectado a más de 4,4 millones, continuó hoy dando malas noticias en el plano económico. En los Estados Unidos, mientras el estado de Nueva York reabría parte de su economía, el Departamento de Comercio informó de un desplome récord del 14% en las ventas minoristas de marzo a abril, lo que acumula una caída histórica de 21,6% en el último año.

En el norte de Europa, Estonia, Letonia y Lituania eliminaron hoy las restricciones de viaje entre los tres países bálticos.

Austria y Suiza también aliviaron algunos de sus controles fronterizos, mientras que en Oceanía, Australia reabrió hoy todos los bares y restaurantes.

Aunque muchos países han logrado contener el avance del virus, otros han registrado brotes que han causado alarma, mientras los gobiernos tratan de equilibrar la reapertura de sus economías con la necesidad de evitar una segunda ola de infecciones.

Sin tratamiento efectivo ni vacuna aún para la Covid-19, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pedido a las personas de todo el mundo no sucumbir al cansancio ante la pandemia y seguir aplicando el distanciamiento social y otras medidas para evitar más contagios.

La situación de América latina

En las últimas jornadas, Brasil se consolidó como epicentro de la pandemia, el gobierno de Chile se preparaba para poner esta noche bajo cuarentena total a todo el Gran Santiago después de un brusco avance del virus.

El país latinoamericano registró 26 muertes por el virus, la más alta desde el inicio de su epidemia, y más 2.505 casos en las últimas 24 horas, luego de haber detectado más de 2.600 contagios en las dos jornadas previas.

El presidente chileno, Sebastián Piñera, dijo esta semana que las próximas “serán las más difíciles”.

En tanto que en Brasil, el ministro de Salud, Nelson Teich, renunció a menos de un mes de haber asumido, en medio de presiones de Bolsonaro para legalizar el acceso del remedio cloroquina, para lupus y malaria, para combatir al nuevo coronavirus.

Bolsonaro ha rechazado críticas a su gestión de la crisis y se ha negado a decretar un cierre de fronteras y una cuarentena o normas de distanciamiento social como las que que recomendaba su anterior ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta, a quien echó el 17 de abril. En Brasil, el virus mató a unas 14.000 personas e infectó a más de 200.000.

De cara a la reapertura en México de industrias clave como la minería, la automotriz y la construcción, el 18 de mayo, autoridades se mostraron alarmadas luego de que el país registrara ayer su récord diario de casos, 2.409, la primera vez que supera los 2.000 en sólo 24 horas.

“Estamos en el momento del crecimiento más rápido en nuevos casos. Este es el momento más difícil», dijo anoche el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, informó la agencia de noticias EFE.

Mientras que en Japón, algunos colegios, restaurantes y otros comercios comenzaron a abrir hoy luego de que el gobierno levantara su estado de emergencia por el coronavirus, aunque mantuvo las restricciones en Tokio y otras regiones donde aún hay riesgos de infección.