Feminismo autogestionado

(Foto: Soledad Quiroga)
Por Federico Amigo - Presidente de la Cooperativa Por Más Tiempo
7 de Octubre de 2018

Las personas que integramos Tiempo elegimos un nuevo Consejo de Administración conformado por cuatro mujeres y tres hombres. Es la tercera vez que se votan autoridades desde la constitución de la cooperativa en abril de 2016, después del vaciamiento empresarial, aunque por primera vez la mayoría es femenina. Que el espacio que impulsa y conduce los objetivos de la cooperativa se encuentre marcado por la paridad de género no es un hecho casual. La lucha del movimiento de mujeres –desde el #NiUnaMenos hasta la campaña por el aborto seguro, legal y gratuito– se convirtió en una de las banderas y de los ejes temáticos que identifican a este medio autogestionado.

En marzo de 2017, Tiempo coordinó junto a 17 países una cobertura del Paro Internacional de Mujeres que obtuvo el premio Lola Mora entregado a los medios y periodistas que trabajan por la igualdad de género. Este año dos compañeras también estuvieron nominadas en el mismo premio por su labor en la prensa escrita. El diario hoy publica un suplemento de ocho páginas realizado junto con la Fundación Rosa Luxemburgo, que da cuenta de los debates tanto de la cumbre como de la contracumbre del W20, y el próximo fin de semana Tiempo estará presente en el 33º Encuentro Nacional de Mujeres en Chubut.

Las conquistas y la masividad logradas por la tenacidad de la causa feminista llegaron para quedarse en la agenda de la web y del diario. La lucha que cubrió de verde las calles, y que promueve debates silenciados durante muchos años, tiene su lugar en Tiempo. La incorporación de la tira gráfica "Conmigo no, varones", en la contratapa del diario, va en la misma dirección. El protagonismo de las mujeres, además, se refleja en nuestra propia organización: trabajan en espacios clave para el funcionamiento tanto periodístico como administrativo de este colectivo autogestionado. Después de todo, fue una de ellas la primera que levantó la mano en una asamblea y ofreció quedarse la noche en la que empezó la permanencia en la redacción para reclamar por los sueldos impagos. Era febrero de 2016 y la cooperativa todavía ni estaba en los planes. Ellas ya marcaban el camino. «

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