Fuerte suba del dólar y del riesgo país, y un peligroso deterioro financiero argentino

En una jornada considerada como una minicorrida cambiaria, la divisa estadounidense subió un 3,6%, al borde de los $45, y la Bolsa se derrumbó un 4%. Podría haber impacto en los precios esenciales.

(Foto: Pedro Pérez)
Por Randy Stagnaro - @randystagnaro
24 de Abril de 2019

La venta masiva de activos argentinos en pesos a pesar de las altísimas tasas de interés sucedida este miércoles sorprendió a los analistas por su fuerza, los que ensayaron argumentos de lo más diversos para intentar explicar qué pasó y que sucederá en los próximos días. La demanda de dólares excedió con mucho la oferta del día del Banco Central, de U$S60 millones a cuenta del Ministerio de Hacienda. Las operaciones se dieron en un marco de alta volatilidad que afecta al mercado de capitales local desde principios de año y que se ha acentuado con el paso del tiempo.

La demanda de dólares llevó la cotización del billete en el mercado mayorista a $ 43,94, con una suba del 3,6% en apenas una jornada (subió $ 1,53; el martes cerró a $ 42,41). Se trata de un alza muy fuerte. Por caso, ese porcentaje es el mismo que muchos analistas esperan para la inflación de abril.

Impulsado por la demanda en el mercado mayorista, el dólar en el mercado minorista también pegó un salto, hasta los $ 44,92, con un alza en el día del 2,98% (subió $ 1,30; el martes cerró a $ 43,62).

Como la suba del dólar impulsa la inflación, algunos analistas ya se preguntan por el impacto que esta escalada tendrá en los precios esenciales, el nombre que el gobierno dio a los 64 artículos que no cambiarán su precio por los próximos seis meses. Los fabricantes de esos productos advirtieron que mantendrán el congelamiento sólo si el dólar se mantiene estable.

Inocencia

La contraparte de la fuerte demanda de dólares es una escasa oferta. Hace tan poco como el 12 de abril, algunos bancos informaban a sus clientes corporativos que era momento de vender dólares porque “sobrarían”. Aseguraban que la oferta de dólares crecería de la mano de los 60 millones diarios que licitaría el BCRA, a lo que se agregarían los de la “súper cosecha”. En tanto, señalaban que esta realidad “tranquilizará” a la demanda.

Lo cierto es que el sector exportador, compuesto en la práctica únicamente por las cerealeras, subió sus liquidaciones diarias de dólares desde los U$S 70 millones promedio de enero-marzo a unos U$S 100 en abril.

Es decir, la escasa oferta de dólares por parte del sector privado vuelve más importante el peso de los dólares que remata el Banco Central. El tema es que esas licitaciones no alcanzan para satisfacer la demanda y, encima, se transforman en un negocio redondo: el BCRA vendió cada dólar entre $ 43,53 y $ 43,86; los que compran, los venden a su vez por arriba de esos valores.

La demanda de dólares también se sintió en el mercado de futuros Rofex, donde  creció un 50% el volumen operado y alcanzó los U$S 1552 millones. El 90% de ese monto se negoció en los plazos más cortos. El dólar mayorista a fin de abril cotizó en $ 44,42 y a fin de mayo en $ 46,30.

Venta de pesos

La contracara de la compra de dólares fue la venta de activos en pesos. La principal víctima de esta corrida fueron las acciones que cotizan en la Bolsa porteña, cuyo índice líder el S&P Merval perdió un 4% de su valor. Esta liquidación de acciones también sucedió en Wall Street, donde se transan en la forma de ADR, un formato particular de activo. Lo cierto es que en Nueva York los valores cayeron más que en Buenos Aires, en torno del 7%.

También hubo venta de bonos que cotizan en pesos y en dólares, lo que aumentó el riesgo país, un indicador que volvió en los últimos tiempos a posicionarse en la agenda de los argentinos. El riesgo país, que elabora el banco de EEUU JP Morgan, superó con holgura los 900 puntos básicos. Eso quiere decir que si el gobierno emitiera deuda en dólares debería pagar una renta nueve puntos porcentuales por encima de lo que pagan los bonos a 10 años de EEUU, cuyo interés estaba este miércoles en 2,89%.

Causas

Los operadores ensayaron todo tipo de argumentos a la hora de explicar por qué se dio esta venta masiva de activos en pesos y, lo más importante, tratar de determinar si esto seguirá. Están los que repiten como un mantra que la razón es la fortaleza política de Cristina Fernández y la debilidad del presidente Mauricio Macri de cara a las elecciones. El propio Macri dijo eso en el mediodía del miércoles. Otros agregaban la próxima publicación de un libro de la ex presidenta.

Para Gabriel Holand, de RfT, se acabó la época de la inversión en pesos. “Estamos viendo el fin del carry trade”, según el diario El Cronista. "Una vez terminada la inversión en pesos, los convierten a dólares y se van, primero los extranjeros y luego los locales", agregó.

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