Implosión en cadena

Por Adrián Murano - @adrianmurano
14 de Abril de 2019

El gobierno anunció el jueves que el próximo miércoles anunciará "medidas económicas" en cuya eficacia no cree. Así de disparatada y caótica es la etapa implosiva de la gestión macrista. La semana que pasó entregó otras postales del mismo tenor. A saber:

* Un ministro –Dante Sica– ofreció su renuncia en público como forma de protesta porque otro ministro –Nicolás Dujovne– no le permite ofrecer incentivos para reactivar el consumo.

* El jefe del bloque de diputados del PRO –Nicolás Massot– dijo en público y con tono acusatorio que no lo dejan "hacer política" frente al jefe de Gabinete –Marcos Peña–, señalado como responsable de esa prohibición.

* Dos de los tres socios de Cambiemos –la UCR y Elisa Carrió– apedrearon en público al principal asesor del presidente –Jaime Durán Barba– por obturar el arribo de un no PRO a la fórmula presidencial. "El vicepresidente es un conspirador a sueldo" replicó, con razón, el ecuatoriano, experto en conspiraciones.

Los episodios de descomposición política del oficialismo incluyen las revelaciones sobre un sistema de espionaje paraestatal –vinculado a embajadas y tribunales–, que le sirvió a Cambiemos para acceder al poder. ¿O acaso el camino de Mauricio Macri a la Rosada no se alfombró con las "denuncias" de supuestos arrepentidos –como Leonardo Fariña– y "escandalosas escuchas" privadas con más valor circense que judicial?

Ahora se sabe que esas "revelaciones" fueron proporcionadas por un sistema de espionaje paraestatal que salpica a legisladores, funcionarios, servicios de inteligencia y miembros del Poder Judicial. Y también a los periodistas que presentaron el show. Es probable que en los próximos días, el juez Alejo Ramos Padilla los convoque para indagar si integraron la asociación ilícita junto a Marcelo D'Alessio y compañía, o sólo se sirvieron de esa banda para ejecutar operaciones mediático-judiciales contra la actual oposición.

Mientras el piso se mueve bajo sus pies, el gobierno se dispone a lanzar un plan de Precios Maquillados y créditos blandos para jubilados y beneficiarios de la AUH con fondos del Anses. Un placebo con el que espera estirar la agonía económica hasta las elecciones, dónde el presidente aspira a obtener una segunda oportunidad. 

En el macrismo creen que las urnas frenarán el derrumbe definitivo de un proyecto político detonado. La aspiración oficial se funda en una certeza: será la campaña más sucia que se recuerde. Y –como se vio en 2015– la maquinaria electoral del macrismo se desliza cómoda en el fango de las operaciones y el engaño. Resta por ver si las audiencias masivas se tientan –de nuevo– con el menú infame que cocina Durán Barba. «

Esta nota fue posible gracias al apoyo de nuestros lectores.

Su aporte nos permite hacer periodismo sin condicionamientos. El sueño de un medio libre no es solo nuestro.

SEAMOS SOCIOS

móvil:N