Inclusión, equidad y la pauta oficial como herramienta pedagógica

El presidente expresó algunas claves de su proyecto para educación: universalización del nivel inicial, ampliación de la jornada extendida, fortalecimiento de la escuela pública, recomposición salarial de los docentes y una apuesta a transformar la propaganda autocelebratoria en un vehículo para contenidos educativos creativos y accesibles. 

(Foto: J.C. Cardenas/PRENSA SENADO)
10 de Diciembre de 2019

Inclusión y equidad serán los pilares de la educación que anunció Alberto Fernández en su discurso inaugural. Tres ejes concretos hizo explícitos: la universalización de la enseñanza en la primera infancia; la prioridad de incrementar la implementación de la jornada escolar extendida, en el contexto general de una apuesta incondicional por fortalecer la escuela pública; y un novedoso enfoque sobre la pauta publicitaria estatal, transformada en herramienta pedagógica.

“Pondremos todos los esfuerzos necesarios para universalizar la educación de la primera infancia, para que todas nuestras niñas y niños, desde los 45 días hasta los 5 años aprendan, jueguen y convivan en ese espacio fundamental para su futuro como personas y para nuestro futuro como nación, que es la escuela”, dijo Alberto, haciéndose eco de uno de los déficits más profundos del gobierno saliente, que había prometido construir 3000 jardines de infantes y edificó menos de 1500 aulas, y que cada año, particularmente en la Ciudad de Buenos Aires, deja a miles de chicos sin vacante.

Alberto señaló la disparidad entre regiones en términos de escolarización en el nivel inicial, y aseguró que “no descansaremos hasta que un niño en una zona rural tenga el mismo acceso a una educación transformadora que una niña de un centro urbano, viva en el punto del país que viva”. Identificó la extensión de la jornada escolar como “una iniciativa fundamental para romper las desigualdades de origen”. “Empezaremos por las escuelas a las que asisten niñas, niños y jóvenes de sectores que más necesitan del Estado, que ya no pueden esperar más”, agregó.

Dedicó un párrafo a la importancia de los maestros y a su impostergable recuperación salarial. “Nada de esto será posible si no valorizamos a lo más importante de este sueño que tenemos entre manos: queremos que cada maestro y cada maestra deseen ser los educadores del futuro, el motor de cambio y transformación de nuestra sociedad. Mejorar las condiciones de trabajo y asegurar una formación inicial y permanente debe ser una prioridad”, dijo. Lo inmediato será la rehabilitación de la paritaria nacional docente, derogada por Macri en 2018.

“Durante mi gobierno estableceremos las bases de un gran Pacto Educativo Nacional, con todos los actores de la comunidad educativa y de la sociedad. Y esto no es letra muerta de un discurso”, advirtió Alberto, antes de reinvidicar las figuras de Alberdi y Sarmiento como motorizadores de la escuela pública y la gratuidad de la enseñanza universitaria, declarada por el peronismo hace 70 años.

Otro anuncio sorprendente respecto de la educación fue la reformulación de los contenidos de la pauta publicitaria estatal. Después de referirse al monto de 9000 millones de pesos en propaganda oficial gastados por el macrismo como “un despropósito” en un país “con hambre de pan y hambre de conocimientos”, advirtió que ese presupuesto se reorientará bajo otros criterios.

“Queremos que dejen de servir a la propaganda del Estado para que pasen a servir al mejoramiento de la calidad educativa -explicó el presidente-. “Queremos que los avisos que pague nuestro gobierno, en lugar de hacer propaganda, contribuyan a mejorar el proceso de aprendizaje de nuestros jóvenes”.

Habló de un modo “más eficaz y creativo” de enseñar la matemática, la historia, la literatura, la física y las ciencias en general “a través de contenidos que sean desarrollados y diseminados por la pauta publicitaria que se pone en marcha con los recursos del Estado”.

De este modo, la pauta autocelebratoria de los actos de gobierno se convertiría en “herramientas pedagógicas que nos ayuden a mejorar el rendimiento educativo de nuestros jóvenes en todo el país”, con contenidos “más accesibles y más adaptados a las demandas modernas”.

La implementación de esta inusual herramienta se conocerá en las próximas semanas, aseguró el presidente, cuando se convoque a “las instituciones periodísticas” para que “se comprometan junto a docentes, científicos, pedagogos y expertos en educación, bajo la consigna de mejorar la calidad educativa”. Además, el sistema de medios del Estado “también va a contribuir a este propósito prioritario: más y mejor educación para todas y todos”.

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