Jazz local desde la Gran Manzana

El contrabajista Arturo Puertas grabó “Viva Jujuy” junto a notables músicos de la escena de Nueva York. Lo presentará hoy en Thelonious.
3 de Noviembre de 2016

Arturo Puertas es un contrabajista y compositor que desde hace más de tres décadas forma parte de la escena de jazz local. Tocó con un nutrido grupo de colegas que van de Baby López Furst a Hernán Jacinto, pasando por Jorge Navarro, Adrián Iaies, Walter Malosetti, Luis Salinas, Diego Urcola, Cirilo Fernández y muchísimos más. Como líder construyó una carrera sólida que incluye los discos “Siete Puertas” (2009), “Afropuertas” (2013) y el reciente “Viva Jujuy”, registrado en Nueva York con músicos locales de primera línea.

“La idea surgió el año pasado. Hice mi primer viaje a Nueva York y obviamente quedé maravillado. Inmediatamente decidí volver en el 2016, pero para quedarme más tiempo, interactuar más con músicos de allá y de ser posible grabar un disco. Contactarme con Aaron Goldberg resultó fundamental para concretar ese sueño. No sólo porque es una gran pianista y compositor. También porque es una gran persona que puso mucho entusiasmo, me ayudó a conseguir el estudio de grabación y fue determinante para convocar a músicos de primer nivel que terminaron de darle un aporte muy valioso al disco”, revela Puertas.

El grupo que acompañó a Puertas en Nueva York incluyó a Goldberg (piano), Miguel Zenón (saxo alto), John Ellis (saxo tenor) y Adam Cruz (baterista). Todos músicos de gran currículum y notable tonicidad discursiva. El disco será presentado hoy en Thelonious Club con una alineación de probado rodaje que cuenta con Hernán Jacinto (piano), Oscar Giunta (batería) y Gabriel Santecchia (saxo).

–¿Cómo fue el proceso de grabación con músicos con los que no estabas tan familiarizado?
–Me sentí muy cómodo. Técnicamente no me pareció muy diferente de las sesiones que solemos hacer acá. El ambiente fue cordial. El nivel de los músicos de jazz en Nueva York es muy alto. La grabación fue rápida y los músicos pusieron entusiasmo y oficio. Pudimos ensayar con Aaron y Adam Cruz dos días y los vientos se incorporaron sobre el final. Estoy muy conforme con los resultados.

–Durante mucho tiempo en EE.UU. la mayoría asumía que si un músico de jazz venía de Latinoamérica sólo tocaba latin-jazz. ¿Ese preconcepto cambió? 
–Sí, afortunadamente cambió mucho. Ahora hay más información. Muchos músicos argentinos fueron a estudiar a Berklee y compartieron clases, charlas y proyectos con muchos de los actuales protagonistas de la actual escena de Nueva York. Sin ir más lejos, Aaron es muy amigo, tocó y grabó un disco con Guillermo Klein (pianista y compositor argentino radicado en Nueva York). Por eso conoce bastante de nuestra música. Y hay muchos otros casos. El resto de los músicos que participaron del disco tienen una gran experiencia en general y en particular con estilos y referentes que siento afines.

–En el jazz la improvisación tiene un lugar esencial. ¿Con cuántos parámetros establecidos te gusta llegar a la hora de grabar? 
–En algunos casos llego con ideas precisas. Como la de hacer una versión de “Viva Jujuy” (Rafael Rossa) y el tratamiento general que quería darle. Me interesaba por su potencia melódica y porque al enterarme de la muerte del Gato Barbieri no pude dejar de recordar su enorme grabación de “Juana Azurduy” (Ariel Ramírez). De alguna forma nuestra interpretación de “Viva Jujuy” es un homenaje al Gato. Pero como concepto general puedo señalar que me gusta el formato canción. Quiero que la melodía lleve a la música y que el vuelo de los intérpretes se despliegue después. Quizás soy un poco chapado a la antigua, pero ese es mi horizonte.

–El disco incluye varios homenajes.
–Sí. Es una forma humilde de inspirarse y/o retribuir algo a músicos que me nutrieron o marcaron. “K.J. el pianista” es para Keith Jarret. La había grabado en mi primer disco, pero tenía muchas ganas de hacerla con Aaron porque me parecía que podía hacer un aporte muy rico. Y lo hizo. “Para Charlie H.” está dedicado a Charlie Haden porque fue un contrabajista único, de una enorme influencia que siempre me impactó mucho. Y las dos versiones de “Tour de force” (Gillespie) vienen de la debilidad que tengo por él. Gillespie marcó al género para siempre, fue el rey del latin jazz y es un enorme placer tocar su música. Creo que si hubiera podido escuchar estas versiones le habrían gustado.

Arturo Puertas presenta “Viva Jujuy” hoy a las 21.30 en Thelonious Club (Salguero 1884). 

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