La biblioteca personal de Borges será puesta en valor

El anuncio fue hecho por su viuda, María Kodama. El proyecto cuenta con el apoyo del Banco Ciudad y la Fundación La Nación. El proceso de preservación estará a cargo de la especialista Viviana Grabriela Melloni de Mallol.
28 de Junio de 2017

La viuda, albacea y presidente de la Fundación Jorge Luis Borges, María Kodama, anunció la puesta en valor de la biblioteca internacional del escritor. El anuncio fue hecho en la biblioteca y museo ubicado en Anchorena 1660 donde, además, funciona la Fundación. Allí se encuentran, además de sus libros, diversos objetos que pertenecieron al escritor, como su colección de bastones, cuadros, premios, condecoraciones, diplomas y también talismanes. En ese espacio físico, que linda con la casa donde vivió la familia Borges entre los años 1938-1943, el escritor produjo obras como “Las ruinas circulares”. La puesta en valor de los más de 2000 volúmenes que integran la Biblioteca Internacional Jorge Luis Borges está impulsada por la propia fundación que lleva su nombre, el Banco Ciudad y la Fundación La Nación. 

El trabajo, que comenzará en julio, se llevará cabo a lo largo de un año . No sólo se aplicarán tratamientos para preservar los originales, notas y libros, sino que el material será digitalizado para que pueda ser consultado por investigadores de la obra borgeana.
“La biblioteca –dijo Kodama en el transcurso del acto de anuncio- contiene libros que Borges leyó durante toda su vida, muchos de ellos son títulos de escritores ingleses y norteamericanos, además de textos de filosofía, historia y religión, disciplinas que tanto le interesaban. Se trata de una colección que constituye un patrimonio internacional de valor incalculable”. También destacó que al autor le gustaba escribir comentarios en las portadillas de sus libros, por lo cual a través de esas anotaciones pueden rescatarse la forma en que Borges leía y sus comentarios críticos sobre la obra. “

Viviana Gabriela Melloni de Mallol –magister en historia del arte argentino y latinoamericano-, junto un equipo de especialistas en conservación de bienes culturales tendrán a su cargo la preservación de los volúmenes. Melloni de Mallol anunció que “se va a establecer una política de conservación preventiva en forma integral, teniendo en cuenta los factores externos producidos por el medio ambiente, como la temperatura y la humedad. Se realizarán monitoreos permanentes para luego adoptar las medidas necesarias para garantizar un ambiente estable. El proceso de restauración comienza con la revisión de cada volumen, página por página, para establecer el criterio de intervención. Es una ardua tarea que se realiza en forma manual, con pinceles y guantes, en perímetros delimitados; es casi un procedimiento quirúrgico”.

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