La CGT se prepara para un 2018 conflictivo

Desde la central obrera minimizan el impacto de la reforma laboral y aseguran que la intención del Gobierno sigue siendo modificar los convenios. Plantean un escenario complejo para las paritarias del año que vine
29 de noviembre de 2017

“Lo difícil va a ser en marzo y en abril”, aseguraron sin dudar los máximos dirigentes de la CGT en dialogo con Tiempo y mostraron sin tapujos su falta de reparo ante la sanción de la reforma laboral que los tuvo en el ojo de la tormenta por casi un mes.

Zanjadas las diferencias internas que se terminaron de plasmar en la movilización que el dirigente camionero Pablo Moyano encabezó al Congreso junto a las dos CTA y los movimientos sociales, la CGT se abroquela para cuestionar el pacto fiscal y la reforma previsional. Más allá de eso, todos y cada uno de los dirigentes saben que el 2018 será un año complicado y que, particularmente, los meses de marzo y abril serán en los que se diriman las verdaderas diferencias entre el Gobierno y los representantes sindicales.

En esos meses los gremios grandes comenzarán a discutir las paritarias. La certeza con la que diagnóstica la CGT sobre lo que sucederá asusta. “Van a ir por los convenios. La reforma laboral es un engañapichanga. El ejemplo es lo que está pasando con el SAT (Sindicato Argentino de Televisión) les negocian el aumento contra la apertura del convenio para modificarles 15 puntos”, enfatizó uno de los dirigentes con más recorrido dentro de la central sindical y que hace algunos años ostentó un cargo importante.

También, off the record para preservarse de posibles reprimendas, otro de los sindicalistas señala que “todos los secretarios generales sabemos que el problema es el plan económico y que el año que viene va a ser muy duro. Seguramente todos los gremios tengamos que salir a la calle para defender los convenios”, explicó el referente y aclaró: “Los gremios que tengan espaladas van a sobrevivir, los que no la tengan van a terminar de rodillas”.

Pese al diagnóstico demoledor la CGT no se apresura. Sigue a píe juntillas las estrategia trazada y se prepara para lo que entiende será una de las peleas más importantes con el Gobierno de Mauricio Macri, la de las paritarias del próximo año.   La preocupación y el diagnóstico cruza a todos los rubros y actividades: desde el estatal Andrés Rodríguez hasta los camioneros, pasando por Alimentación. 

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