La Corriente Federal de Sergio Palazzo descartó avanzar hacia un nuevo MTA

Mediante un comunicado bregó por la mayor unidad dentro de la CGT aunque reivindicó la unidad de acción con los sectores que organizaron el 21 de febrero y con los que “seguirá confluyendo”.

La Corriente Federal de los Trabajadores (CFT) es un agrupamiento fundado en agosto de 2016 que reviste dentro de la CGT pero que no cuenta con ningún representante en su Consejo Directivo. 

Su conformación tuvo como eje la afinidad de sus dirigentes con el kirchnerismo y agrupa unos 25 sindicatos entre los que se destacan la Asociación Bancaria de Sergio Palazzo, La Federación Gráfica Bonaerense de Héctor Amichetti, el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) liderado por Horacio Ghillini, el sindicato de curtidores de Walter Correa y el Sindicato Argentino de la Televisión cuyo titular es Horacio Arreceygor. También la integran los lecheros de ATILRA y los aceiteros de San Lorenzo, entre otros.

Ante la crisis del triunvirato que lidera la CGT y las sucesivas reuniones de los diferentes sectores de la central para viabilizar la convocatoria a un Congreso que elija una nueva conducción, este sector acaba de emitir un comunicado en el cual, en rigor, busca alejarse de las versiones que lo vinculan al proyecto de fundar una central sindical nueva sobre la base de darle alcance institucional al agrupamiento con las CTA de Hugo Yasky y Pablo Micheli, los movimientos sociales de San Cayetano (CTEP, CCC, Barrios de Pie) y fundamentalmente, los sindicatos que se referencian en Hugo Moyano y sus hijos. Ese bloque fue identificado por propios y extraños con el Movimiento de Trabajadores de la Argentina (MTA) que lideró el Camionero en la década del noventa junto con la entonces CTA de Víctor De Gennaro.

Si bien es cierto que con esas organizaciones la CFT gestó las convocatorias del 29 de noviembre de 2017 a Congreso y del pasado 21 de febrero a la avenida 9 de julio, el comunicado se manifiesta por “una unidad sin exclusiones” de la CGT y, frente al “estancamiento institucional”, reclama la convocatoria a alguno de los ámbitos orgánicos estatutarios como el Comité Central Confederal o el Congreso en el que debería elegirse una nueva conducción.

Ese posicionamiento los ubica objetivamente en la estrategia de los sectores más dialoguistas con el gobierno, los Gordos de Héctor Daer y los Independientes de Andrés Rodríguez (UPCN) y Gerardo Martínez (UOCRA) que, pacientemente, están hilvanando los acuerdos necesarios para reunir los 19 votos que necesitan para convocar al Consejo Directivo con quórum y dar cauce a la institucionalización de la CGT. Se descuenta que esos sectores cuentan con más de un 60% de los delegados necesarios para decidir la composición de la nueva conducción que, en principio, podría plasmarse en un Congreso a realizarse en el mes de junio. 

A ese agrupamiento se han plegado varios sectores que, hasta hace poco, se referenciaban en la familia Moyano pero que han defeccionado el mismo 21 de febrero como el panadero Abel Frutos o el titular del gremio del seguro Jorge Sola. En un sentido similar se manifestó el triunviro Juan Carlos Schmid que había sido delfín del propio Hugo Moyano y que, ahora, declaró actuar “con plena autonomía”. El dirigente del sindicato de Dragado y Balizamiento es también titular de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte que hizo implosión cuando la UTA decidió desacatar el paro convocado a los apurones por el Consejo Directivo en la mañana del 18 de diciembre. 

La declaración de la CFT, a pesar de considerar que la conducción de la CGT “no está cumpliendo con sus obligaciones” asegura que “no es hora de más divisiones o subdivisiones” y que, por lo tanto, “no está participando de la creación de ningún nuevo nucleamiento gremial”. De paso, aclaran que la CFT no es “apéndice o rama sindical de formación partidaria alguna”, en un mensaje tendiente a despegarse de su identificación con el kirchnerismo.

Quién con más énfasis se había pronunciado a favor de una consolidación formal de ese bloque de organizaciones había sido el titular de la CTA de los Trabajadores Hugo Yasky pero, ante su creciente aislamiento dentro de la CGT, Pablo Moyano comenzó a tejer nuevamente acuerdos con miras a un acto en común de este sector para el 1º de mayo del cual, ahora, no se sabe si participarán los sectores de la CFT. De cualquier forma, éstos aclararon que “seguirán confluyendo con aquellas organizaciones que dan batalla a las políticas de este Gobierno.

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