«No digas que partiré mañana porque todavía estoy llegando. Mira profundamente: llego a cada instante para ser el brote de una rama de primavera», es el inicio del poema que leyó hace dos semanas Mario Quintana, al renunciar al cargo de vicejefe de Gabinete de la Nación. En primavera será la audiencia pública convocada por la Corte Suprema de Justicia (CSJ), para tratar el juicio de Farmacity contra la provincia de Buenos Aires en reclamo de que le permitan abrir locales de venta de medicamentos en esa jurisdicción, algo que la ley impide a las sociedades anónimas. Quintana asegura que ya se fue de Farmacity, pero el Colegio de Farmacéuticos bonaerense afirma que todavía está llegando.

El 22 de agosto, el gobierno informó que Quintana vendió las últimas acciones que le quedaban de Farmacity. Dos semanas después, renunció a su cargo. El 7 de noviembre será la audiencia pedida originalmente por el Colegio de Farmacéuticos. Para esa fecha, el presidente de la Corte será Carlos Rosenkrantz, cuyo estudio de abogados patrocinó en 2012 la demanda inicial.

Oficialmente, Quintana ya no ocupa un cargo público ni tiene acciones en Farmacity. Sin embargo, la presidenta del Colegio de Farmacéuticos, Isabel Reinoso, duda de esa posición neutral: «Estamos convencidos de la influencia de Quintana». Partner I SA, controlante de Farmacity, «tiene una parte de las acciones en Delaware, un paraíso fiscal de Estados Unidos, por lo cual nunca nadie va a saber quién está detrás», apuntó.

Farmacity había perdido en todas las instancias judiciales. Pero el año pasado, con Quintana en el Gabinete y Rosenkrantz en la Corte, la empresa presentó una queja y la CSJ hizo lugar, de manera sorpresiva. En abril último, la procuradora de la Nación, Laura Monti, emitió un dictamen en el cual plantea que la resolución corresponde al ámbito nacional. Reinoso explicó que «frente a semejante disparate jurídico, pedimos una audiencia pública para otorgar mayor transparencia a un escenario que ya no es jurídico, sino político».

La Corte convocó a la audiencia y a la presentación de amicus curiae (amigos del tribunal). «Se va a escuchar a la empresa, a la provincia de Buenos Aires en cabeza del fiscal de Estado provincial y al Colegio de Farmacéuticos», contó Reinoso.

Rosenkrantz se excusó del caso, al igual que Horacio Rosatti, por haber sido abogados de la compañía. Definirán, entonces, Elena Highton de Nolasco, Juan Carlos Maqueda y posiblemente Ricardo Lorenzetti, quien ya no será presidente del tribunal, pero seguiría como miembro y tendría así un rol trascendental en esta causa.

Ante la consulta de Tiempo, desde Farmacity aseguraron que «la compañía busca defender su derecho ante la Justicia para poder llevar su propuesta a la provincia de Buenos Aires», al tiempo que afirmaron que «la ley provincial no prohíbe taxativamente a las sociedades anónimas –máxime cuando la normativa nacional las autoriza– y es violatoria de los derechos constitucionales».

La gobernadora María Eugenia Vidal no emitió opinión al respecto.

«Soy la niña de 12 años refugiada en un pequeño bote, que se arroja al mar tras haber sido violada por un pirata, y soy el pirata cuyo corazón es incapaz de amar», sigue el citado poema de Thich Nhat Hahn. De acuerdo a la declaración jurada que presentó ante la Oficina Anticorrupción en 2017, Quintana poseía acciones en Farmacity SA y en Partners I SA por menos de $ 9 millones. El propio Quintana colocó en mayo último el valor de la empresa en unos «400 o 500 millones de dólares». Así las cosas, su participación sería de US$ 15 millones. El número oficial de la transacción no fue informado por ninguna de las partes. En la DD JJ, figura la niña de 12 años, pero en la práctica opera el pirata. «