La evolución como motor artístico

Luego de cuatro años de su debut, Qué Bien que te Queda lanzó su segundo álbum, "Todo está bien". El grupo de Córdoba presentará el nuevo material en su provincia y en el resto del país durante todo el año.
23 de Mayo de 2018

Los primeros discos son claves para cualquier banda. Si dan pasos firmes permiten ganarse la libertad creativa que generen crecer musicalmente. Los cordobeses de la banda Qué bien que te queda lanzaron un segundo álbum titulado Todo está bien, luego de cuatro años de su debut en el que demuestran sus ganas de mostrar una sonoridad más concentrada en el rock pop electrónico. “Las maquetas que teníamos nada tenían que ver con lo que grabamos. En la sala pudimos desmenuzar completamente cada canción y fue ahí que nos dimos cuenta que podíamos cambiar cosas como la voz o algún que otro arreglo. Grabamos tres temas por día y la última toma siempre era la mejor, así que fue algo muy power y veloz” dice Matías Alessio, cantante de la banda.

El grupo nace en el año 2008 como un proyecto del cantante, pero a partir del 2010 se termina de consolidar como formato de banda estable. Las melodías se distinguen por una fusión rock, punk, new wave y en este segundo trabajo, una marcada presencia del beat electrónico y de los sintetizadores.

-¿Cómo fue ese cambio de sonido que se dio en ustedes?

- El primer disco nos ayudó a empezar este camino en la búsqueda del sonido que podemos dar como banda. En este segundo pudimos experimentar con la parte electrónica que queríamos meterle a lo que nosotros hacemos. Nos gusta de todo: desde The Clash, Blondie, The Ramones, Pulp, The Hives, The Sounds, Daft Punk, The Strokes, Cage The Elephant y Foster The People. Nos interesa lo electrónico desde lo sonoro y dentro de la búsqueda que uno tiene te podes permitir ir cambiando o evolucionando.


-¿Fue una experiencia más cansadora que gratificante grabar un disco en una sola semana?

-Desde temprano nos poníamos a trabajar y hasta la madrugada. Pero fueron momentos de mucho aprendizaje. Eso estimula a cualquiera.

-¿Qué me podés contar del panorama musical cordobés?
-Hace tiempo que por acá la cosa viene bien por la gran cantidad de artistas que aparecen en escena sobre todo. EL rock local ha cambiado y levantado la vara en cuanto a calidad, aún con dificultades propias de producción que suelen aparecer. Lugares hay para tocar pero, como en Buenos Aires, depende de lo que quiera cada banda ofrecer.

¿Generar curiosidad en el público es algo con lo que hay que lidiar?
-Al fin y al cabo uno ofrece un show para un público que tiene mucha info y es crítico con los conceptos artísticos que uno pueda ofrecerle. Entonces ellos pueden conectar con la música o con lo que uno pueda dar en vivo, con visuales, luces y puesta en escena. Al fin y al cabo cada uno puede ofrecer la obra que quiera y la gente lo toma o lo deja.

-En el concepto del disco deslizan una reflexión sobre el lado hedonista de la vida. ¿Así lo viven ustedes?

-Con el disco nos gusta invitar a pensar. Cuando el mundo se desmorona quizá uno se consuela que todo va estar bien. Todo está bien, se dice, de ahí el nombre, pero bueno, pude ser si te dedicas a buscar la felicidad a pesar de todo. Uno pude estar mal, se sufre, pero hay que intentar estar bien para afrontar lo que te toque aunque no te guste.

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