La marea verde recibió al diputado Olmedo en un restaurante al grito de "Aborto legal"

Mientras se debatía el proyecto en el Senado, el provocador legislador antiderecho de las mujeres se encontró con un cántico inconfundible y decidió irse.

El diputado Olmedo, junto a su par Nicolás Massot. (Foto: Pedro Pérez)
9 de Agosto de 2018

El debate por la legalización del aborto atravesó a la sociedad argentina y quienes la militan no limitan sus posturas a la actividad parlamentaria y la extienden a todos los ámbitos de su vida. Por eso, por ejemplo, algunas mujeres que el miércoles por la noche, mientras se debatía el proyecto en el Senado, fueron a cenar el Restaurant Punta Cuore, a pocas cuadras del Congreso, le hicieron saber al diputado Alfredo Olmedo que su presencia no iba a pasar desapercibida en dicho establecimiento.

No bien lo identificaron, casi todos los presentes comentaron a cantar “Aborto legal/en el hospital” con mucho entusiasmo y sin agresiones, ante la picaresca del diputado, quien no solo se opuso y militó contra el proyecto, sino que también en la Cámara Baja pronunció uno de los discursos más provocadores y agresivos que se escucharon.  “Hay un negocio encubierto: el tema de las células. Tengamos respeto por el ser humano, no hagamos negocio de la muerte. Si sale la ley, estoy pidiendo un cementerio para las víctimas del aborto. Voy a ser muy duro: los tendrán que cremar a los chicos para que ninguno haga negocio con un chico muerto. En el país de las libertades, no podemos vivir en libertinaje”, dijo, y no conforme, reiteró su idea de obligar a todas las mujeres embarazadas a gestar y pidió que Mauricio Macri vetara la ley, en caso de que se promulgara en el Congreso.

Según testigos y lo que se ve en el video, Olmedo ingresó al restaurante sin su habitual campera amarilla y acompañado de otro hombre, que vestía de rojo. Quienes estaba ahí presente relatan que una vez que el diputado se retirara del establecimiento, un tercer hombre ingresó y les tomó fotografías a las autoras de este video, quien denuncian que una hora más tarde, cuando terminaron de comer, ese mismo hombre las esperaba a una cuadra en actitud sospechosa.

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