La Momia

Un regreso que no consigue estar a la altura de las expectativas pese a la presencia de Tom Cruise. Promete secuelas, y eso abriga esperanzas
8 de junio de 2017

Universal revive sus monstruos y arranca con La momia (algunos de los otros son Dr. Jekyll and Mr. Hyde, El fantasma de la ópera, Drácula, Frankenstein, El hombre invisible). Y lo hace de la mano de Tom Cruise, garantía de expectativas y de taquilla (al menos de un umbral para la primera semana). Su objetivo, competir, comercialmente, con los personajes DC de Warner y los de Marvel de Disney. La otra novedad es que ya en esta primera entrega empieza a utilizar la misma estrategia de los otros estudios de mezclar en una misma película varios personajes (aquí se suma Dr. Jekyll -que también se convierte en Mr. Hyde- en el cuerpo de Russell Crowe), algo que no resulta tan “natural” como en sus competidores, porque en aquellos ya se mezclaban en las historietas originales.

 

Ahí se acabaron las novedades. Lo que hay es una nueva versión de Tom Cruise en su ya inmortal papel de Misión: Imposible, que es, vaya paradoja, lo que salva a la película. Ni siquiera sobresalen los efectos especiales, eso que parece no dejan de sorprender en las realizaciones del fantástico de aventura. Nada que supere lo ya visto en esas dos grandes entregas de este clásico que contaron con la dirección a Stephen Sommers, y armaron un pareja para el recuerdo: Brendan Fraser y Rachel Weisz.

Por lo demás, se trata de una larga película para contar la historia de cómo el aventurero (y saqueador de reliquias de la civilización) Nick Morton (Tom Cruise) encuentra durante una operación en Irak un sarcófago ocupado por una princesa egipcia momificada. Una borrada de la historia debido a los crímenes que cometió y que, precisamente por eso, fue enterrada lejos del territorio egipcio a fin de que no pudiera volver con sus endemoniado poder al territorio de los faraones. Aquí sucede lo que tal vez también podría considerarse, antes que como una originalidad, como un nuevo nivel en un clásico del relato hollywoodense: los monstruos pueden tener un lado positivo, algo que viniendo de una major como Universal, suena más a congratularse con el gobierno federal de su país que a ingenio narrativo (qué dirían de alguien que intentara hacer algo parecido con Hitler). 

 Luego viene todo lo demás. Que ni Cruise puede salvar

La Momia (The Mummy. Estados Unidos, 2017). Dirección: Alex Kurtzman. Con: Tom Cruise, Russell Crowe, Annabelle Wallis, Sofia Boutella, Jake Johnson, Courtney B. Vance, Marwan Kenzari, Javier Botet y Shina Shihoko Nagai. Guión: David Koepp, Christopher McQuarrie, Dylan Kussman, Jon Spaihts, Alex Kurtzman y Jenny Lumet. 110 minutos. Apta para mayores de 13 años.

Tiempo Audiovisual

Esta nota fue posible gracias al apoyo de nuestros lectores.

Su aporte nos permite hacer periodismo sin condicionamientos. El sueño de un medio libre no es solo nuestro.

SEAMOS SOCIOS