La policía tucumana mató a un joven y arrojó su cuerpo en Catamarca

El cuerpo de Luis Espinoza fue hallado una semana después de un violento operativo. Nueve policías están detenidos por el crimen.

24 de mayo de 2020

Lo último que vio Juan Espinoza antes de quedar inconsciente fue a su hermano Luis, mientras lo apuntaba a la cabeza un policía de la localidad tucumana de Monteagudo. Cuando abrió los ojos estaba esposado y veía cómo otros dos policías se levaban a Luis a las rastras hacia un vehículo.

Su testimonio coincidió con el de otros vecinos de la zona que todavía estaban asustados por el nivel de violencia desatado por la policía durante un operativo en la zona, donde supuestamente se realizaba una carrera de caballos el viernes 15 de mayo. Una semana después, en la tarde del viernes 22, el Ministerio Público Fiscal de Tucumán comunicó el hallazgo del cuerpo de Luis Espinoza. “Lo encontró al cuerpo su propio hermano, Manuel Espinoza”, contó a Tiempo Argentino, la abogada de la familia, Cintia Campos. “La gente del pueblo, de Melcho, de Monteagudo, de Los Romanos y de Chicligasta fueron hasta la zona de rastrillaje, ellos insistían en que había que llegar a Alpachiri y tenían razón, el cuerpo de Luis estaba ahí”.

El miércoles dos policías de los diez que tuvieron participación en la desaparición y asesinato de Espinoza se quebraron durante su declaración y brindaron detalles importantes para la búsqueda del cuerpo. Ese mismo día la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación se puso a disposición de la familia y también la acompañó durante el hallazgo del cuerpo de Luis.

Según la información del MPF de Tucumán, el cuerpo fue localizado en territorio catamarqueño, ya que los hombres del ECIF en la búsqueda atravesaron los límites entre Tucumán y la vecina provincia, unos 200 metros, donde está ubicado el departamento de Andalgalá. El cuerpo estaba en un precipicio de 150 metros de profundidad envuelto en bolsas blancas y negras rodeadas de cintas.

“Luego de tres días de buscar en la zona se lo pudo encontrar. Lo encontró su propio hermano, en ese lugar que está a 120 kilómetros del lugar donde desapareció. Por suerte, la policía accedió a la participación de familiares y amigos, se dividieron en grupo que estaban dirigidos por la Dirección de Delitos Complejos, del sur de Concepción. Pero justo el grupo que encuentra a Luis es en donde estaba su hermano más chico que quedó en estado de shock”, continuó Campos.

La causa fue caratulada inmediatamente como homicidio agravado aunque se estaba a la espera de los resultados de la autopsia para evaluar cualquier otro cambio.

“La hipótesis que manejamos”, explica la abogada Campos, “es que fue llevado en una camioneta roja -que dio positivo a la prueba de luminiscencia- hasta Monteagudo. Allí colocaron el cuerpo en el mástil de la comisaría, luego lo envolvieron en una colcha, en una bolsa de nylon de color blanca y lo metieron en el auto del comisario. De ahí se lo llevaron a Concepción (que está a 30 kilómetros de donde se lo halló) y decidieron salir de Tucumán por el cerro”, detalló.

El vehículo que trasladó el cuerpo fue el del comisario Rubén Montenegro. Una de las hipótesis analiza que el funcionario policial amenazó a los oficiales para que quedaran implicados en la causa. Desde el lunes se encuentran detenidos el comisario Montenegro, el oficial José Morales, los sargentos René Ardiles y Víctor Salinas; los cabos José Paz Claudio Zelaya y Miriam González; y el agente Esteban Rojas González. El juez de la causa, Mario Velázquez, ordenó el traslado de los policías a la cárcel de Villa Urquiza, a excepción de la mujer policía.

Experta en apremios ilegales

Desde que empezó la cuarentena, la policía tucumana denunciada por apremios ilegales. Sin embargo, desde hace muchos años la fuerza tiene un mal desempeño en esta provincia. En 2018, uno de los casos emblemas de gatillo fácil es el del asesinato por la espalda de Facundo Ferreira, en manos de dos policías (uno de ellos drogado). Uno de ellos está preso por haber robado una cartera y el otro sigue cumpliendo funciones en la fuerza.

Familiares de víctimas de gatillo fácil realizaron este sábado una manifestación y desde la oposición anticiparon que citarán a la Legislatura provincial al ministro de Seguridad, Claudio Maley, y el jefe de Policía de Tucumán, Manuel Bernacchi para que expliquen el accionar policial.


El repudio de los derechos humanos

Desde la Secretaría de Derechos Humanos local y nacional repudiaron el crimen de Luis Espinoza. También desde organismos de Derechos Humanos de Tucumán se sumaron al repudio. “Muertes, violaciones, torturas y desapariciones, todos delitos cometidos por miembros de la Policía de la provincia. Se trata de violencia y está institucionalizada, es estatal y las autoridades tienen que hacerse cargo, porque son responsables”.

Según algunos especialistas, el caso se enmarca en violencia institucional y gatillo fácil.


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