"La sociedad ya dio su dictamen respecto al aborto"

La ginecóloga Sandra Vázquez planteó la necesidad de avanzar en la aprobación de la ley por la interrupción voluntaria del embarazo. La directora de FUSA encabezó las jornadas de capacitación para legisladores acerca de esta temática. También se refirió a la postura de la comunidad científica.
20 de Abril de 2018

El miércoles 18 se realizó una jornada sobre el aborto para brindar información técnica organizada por la Asociación Civil FUSA con el fin de que los legisladores con sus equipos de trabajo accedan a la información técnica y científica sobre el tema.

“Compartimos los saberes para que las personas tomen decisiones informadas, por eso hoy nos reunimos representantes del ámbito científico, académico, sociedades médicas, universidades, organizaciones sociales para hacer nuestro aporte en el acceso al derecho al aborto”, dijo la doctora Sandra Vázquez, Directora Ejecutiva de FUSA AC durante la conferencia que abrió la jornada Aborto: experiencias y herramientas para un abordaje académico-científico”.

–¿Qué podés analizar de lo que se vienen hablando en los debates de la Cámara de Diputados?

–En general, las exposiciones de todas las personas que están a favor de la despenalización y legalización han tenido algún fundamento científico y válido. Las exposiciones en contra no encontré muchas que tuvieran un fundamento. Es decir, hablan de su propia vida, dicen “yo no hubiese abortado”... No me parece que sea ese un argumento válido a la hora de votar. Me gustaría escuchar voces de los que están en contra que nos puedan hacer pensar a todos, sobre todo por los indecisos que son los que deben tomar decisiones.

–¿Cuál podría ser un argumento válido?

–Bueno… el doctor Rodolfo Barra durante su exposición en Diputados, hablaba del ser humano. Cuándo es un ser humano… Yo no puedo hablar de personas cuando estoy hablando de un óvulo fecundado y sólo considero que eso es persona porque la religión así lo dice. Entonces, también lo tengo que considerar con el embrión que está congelado en un instituto de fertilidad asistida y que después de determinado tiempo los progenitores dicen “deséchelo porque no lo necesitamos”. ¿Cómo ahí no era persona? Persona no es, porque para que sea persona tiene que nacer. Si la fundamentación es esa, tiene que ser para todos y todas las situaciones.

–¿Qué impacto tiene dentro de la comunidad científica?

–Hay mucha comodidad, te lo digo perteneciendo a tres sociedades científicas. Este debate ha llevado a que la comunidad científica tenga la necesidad de expedirse. Algunas lo han hecho y otras no. En las que no, habrá que hacer una tarea interna con una encuesta, con lo que sea para decir “nuestra sociedad expresa este pensamiento”. Tenemos una obligación como profesionales de la salud de sentar una posición, no puede ser que todo el trabajo fuerte lo hagan las organizaciones de mujeres cuando somos los profesionales de la salud los que asistimos a las mujeres en esta situación. Porque si nosotros no defendemos los derechos de esas mujeres que estamos atendiendo, quién los va a defender.

–Hay una cuestión de deber…

–Como está la ley, hoy el profesional decide si tiene una causal que se admite para la interrupción legal del embarazo y pero para otros profesionales directamente no existe ninguna causal porque para ellos esto es un asesinato. No podemos permitir esto, como no podríamos permitir que un delincuente que robó y llegue a la guardia con una bala y yo diga “ah no lo voy a atender porque acaba de robar”. No soy yo la que tengo que decidir, mi función como profesional de la salud es mejorar la calidad de vida, sacarle la bala, mejorarla. Después la justicia verá qué hace con esa persona. Es una cuestión de salud no de religión ni de fundamentalismo ni nada. Nosotros tenemos que hacer lo que tenemos que hacer.

–¿Por qué se resisten tanto?

–Nuestros legisladores están acostumbrados a legislar de acuerdo a la orden superior del partido, por un lado. Por otro, está la necesidad de tener votos. No sé por qué hasta ahora han pensado que si se ponían a favor de la despenalización y legalización iban a tener menos votos y eso no es así, la sociedad ya dio su dictamen al respecto. Y es que quiere legisladores que legislen para la sociedad no para ellos mismos, ni con convicciones personales, quiere que sean representativos. Así como la sociedad pide que colaboren para que no nos aumenten los impuestos, ahora pide que dejen de criminalizar a las mujeres. Las costumbres legislativas en nuestro país fueron con mucho tironeo. Ahora hay más atención y exige más presencia y cercanía con la sociedad.

-Escuchando los argumentos en general, los que vierte una parte de la sociedad, se puede decir que en algunos casos hay algo de ignorancia ?

-Son posturas y uno no puede condenar algunas creencias. Sin embargo, nadie puede decir que cuando se hace un aborto no se está interrumpiendo una vida. Vida hay, cuando uno tiene un tumor y sobre todo si ese tumor es maligno son células vivas que se multiplican por todo el organismo. Vida no significa ni ser humano ni persona, cuando se confunden esos tres conceptos está mal. Cuando se habla de bebés y es un ovulo fecundado está mal porque no es lo mismo. Estaríamos entonces juzgando a las mujeres que pierden espontáneamente un embarazo. Eso existe, hay un 10 % que se pierden naturalmente, esas mujeres no son juzgadas.

–A vos cómo mujer, ¿cómo te atraviesa desde lo personal?

-A mí me atraviesa mucho. Sobre todo después de 30 años de atender mujeres y adolescentes que pasan por la circunstancia de un embarazo que no sólo no planificaron, si no que no tuvieron educación sexual, no tuvieron un buen acceso a métodos anticonceptivos o éstos han fallado. Haber participado de la escucha me atraviesa y molesta mucho que no tengan respuesta equitativa en todo el país, que haya equipos que las reciben y que haya equipos de salud que las expulsen. Me molesta que haya facultades de Medicina que no tengan este tema en sus currículas. Me molesta que no haya monitoreo por parte del Estado de quienes no cumplen con la ley. Hoy hay una ley que permite el aborto en determinadas circunstancias, pero sabemos que en infinidad de lugares no se cumple con esa ley. Eso me atraviesa como mujer y como profesional. Y más me duele cuando las que expulsan son mujeres, son ginecólogas. No lo puedo entender cómo no tienen una sensibilidad desarrollada para escuchar a una mujer que está sufriendo. Porque no hablemos sólo del embarazo no buscado, el buscado y que tienen patologías severas, el que no puede ser porque le detectaron un cáncer- esa mujer necesita interrumpir ese embarazo para sobrevivir ella. No pensemos siempre en esos casos que son chicas que no se han cuidado que tomar mucho alcohol y que tuvieron relaciones con cualquiera porque esa es una mirada cargada de juzgamiento que a nosotros no nos corresponde hacer.

Esta nota fue posible gracias al apoyo de nuestros lectores.

Su aporte nos permite hacer periodismo sin condicionamientos. El sueño de un medio libre no es solo nuestro.

SEAMOS SOCIOS