La transformación constante de Inés Estévez

La actriz lidera su propia banda, Estévez&Magic3, y demuestra su ductilidad musical en un show ágil basado en una multiplicidad de géneros que presenta los próximos sábados de enero en San Telmo.
18 de Enero de 2018

Casi sin quererlo, para 2018 Inés Estévez fue armando un nuevo paquete de canciones alrededor del jazz, swing, blues y bossa que no tardó en transformarse en un ciclo.

Acompañada por Mariano Agustoni en piano, Ezequiel Dutil en contrabajo y Javier Martínez Vallejos en batería fueron agregando elementos con total libertad y de esa manera se consolidó la banda que durante todo enero muestra lo suyo sobre el escenario de Bebop Club (Moreno364) pero que ya planea sus primeros pasos por la costa atlántica. Todos ellos en cada concierto proponen un repertorio diferente y contarán con un músico invitado sorpresa. “Para que cada función sea única, se nos ocurrió ir convocando distintos instrumentistas para que vayan cambiando el color de lo que hacemos. Los arreglos cambian y cambia todo” dice la actriz.

Con un camino de 30 años en la actuación, la literatura, la dirección y la docencia teatral, estudios de danza clásica y canto lírico, la música formó parte de su acervo cultural: sus primeros galardones derivaron de comedias musicales, fue la voz de una formación funk y grabó temas para films que protagonizó, además de colaborar con diferentes artistas como cantante invitada. A fines de 2015 Inés Estévez desembarcó en el universo del jazz, y en junio de 2017 se lanzó como solista con un exitoso show en el Teatro Sony. Desde entonces lleva adelante una serie ininterrumpida de conciertos con localidades agotadas en los clubes de jazz más importantes de Buenos Aires, coronada por una presentación única en el ND Teatro en noviembre pasado, en la que se acompañó de vientos, cuerdas y músicos invitados, y que fue grabada en vivo con miras a convertirse en su primer disco.

“Cuando me arranqué como solista arme un repertorio muy basado en las cosas que cantaba con mi papá cuando era chica, solo por diversión, en momentos de juerga con amigos y los reversioné profesionalmente, algo impensado para mí. Nunca pensé que esas canciones podían hacerse como las hago hoy. Logre naturalmente ir aprendiendo y cambiando lo que tenía y me abrí a la libertad de la música. Lo que hago le gusta a los amantes del free jazz, porque los músicos se mandan una buenas zapadas, también a los de los más clásicos porque también están en algunas canciones que hacemos, y a los más jóvenes porque le metimos mucho swing y eso acelera las cosas” comenta Estévez quien dedica todos los shows a la memoria de su padre, quien le inculcó el amor por la música. Continúa: “Todo lo que hago es muy orgánico, responde sobre todo a mis gustos, y lo que vivo ahora me hace sentir que estoy en constante transformación y descubriendo cosas todo el tiempo. Hoy según como estoy le digo al pianista toquemos tal o cual tema” confiesa Estévez, quien se mueve con facilidad por múltiples géneros, rompiendo hasta sus propios prejuicios. “Antes yo pensaba que la voz femenina era más de soul y no podía cantar blues, pero ahora me descubrí cantando blues también. Esta bueno encontrarle la vuelta y utilizar la voz de una manera confortable y que quede bien. Eso es grato. Descubrirte capaz de realizar rumbos que no imaginabas es algo que no pasa siempre. Esto es una búsqueda para mí. Uno siempre está aprendiendo en esto” concluye.

Inés Estévez en vivo. Sábados 20 y 27 de enero en Bebop Club, Moreno 364 a las 21hs.

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