Luego de que el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, declaró a la prensa este fin de semana que existen gremios que consideran la posibilidad de cobrar el plus de fin de año en cuotas, recibió la crítica de uno de los titulares de la CGT, Héctor Daer, quién le recordó que esa chance “nunca se discutió”. Pero a la par, hubo empresas que leyeron la declaración de Triaca como una estrategia destinada a que más firmas privadas se sumaran al pago que cuestionan desde su génesis, aun habiendo firmado el acuerdo, la semana pasada.

Un importante dirigente de la Unión Industrial (UIA) ratificó en diálogo con Tiempo que la posición de ese sector es que el plus salarial pautado para los trabajadores privados se discuta “sector por sector” y no en forma generalizada. “La situación de las empresas no puede considerarse en forma homogénea” por lo que “van a considerar sus posibilidades en forma particular”, remarcó. La modalidad de las cómodas cuotas, según el empresario, no están en consideración porque “el panorama no cambió”.

El jueves pasado en Casa de Gobierno, las compañías suscribieron un pacto con el triunvirato que conduce la CGT  para el pago de un bono de al menos $2 mil de carácter optativo y no remunerativo. La entidad sindical firmó bajo fuertes cuestionamientos en razón de su perfil  dialoguista con el gobierno de Cambiemos y con las patronales.

Pero aún con todas las ventajas que consiguió en la mesa de negociación, el empresariado rehúsa proceder con el cumplimiento. El acuerdo nació con problemas porque antes de la negociación hubo empresas, como las grandes industrias de la UIA, que se manifestaron en contra de un acuerdo general.

Pero no dejó de empeorar. En el momento mismo en que se desarrollaba la negociación  en la Casa Rosada, el importante sector del comercio sumó su rechazo a la iniciativa. De igual modo que las industrias, los mercantiles se ampararon en la recesión para justificar la decisión de no pagar y reclamaron a la vez que el gobierno exija el cumplimiento del acuerdo al sector  financiero, que este año no siguió con altos niveles de rentabilidad.

De todos modos, por el lado gremial se pudo constatar que hay casos de empresas que están ofreciendo pagar el bono en partes. Así lo confirmó el secretario General de la Federación Gráfica Bonaerense (FGB), Héctor Amichetti, que actualmente negocia la segunda parte de la paritaria específica con la Federación de la Industria Gráfica (FAIGA). Detalló que la parte empresaria propuso un aumento del 10% más un bono de 2 mil pesos a pagar en enero y febrero. Pero, a pesar de las declaraciones de Triaca, la FGB rechazó la propuesta porque “hay que discutir la recomposición de la escala salarial”. 

En cuanto al sector financiero, ni siquiera acepta la reapertura de paritarias que concedió en el último acuerdo que firmó con la Asociación Bancaria (AB). Hasta la semana pasada, los bancos no realizaron ninguna propuesta.