Las mujeres superhéroes también cobran menos por el mismo trabajo

El gran éxito del estreno de Mujer Maravilla volvió a poner en discusión las diferencias notorias entre lo que cobran hombres y mujeres por realizar la misma tarea, en este caso, salvar al mundo del villano de turno.
19 de Junio de 2017

Desde su estreno, ocurrido hace apenas un par de semanas, la película Mujer Maravilla se ha vuelto una sorpresa, por varios motivos. En primer lugar porque en sólo tres semanas en los Estados Unidos consiguió convertirse en el título más exitoso de la serie con que DC Comics, la misma casa de Batman y Superman. Esto quiere decir que Mujer Maravilla vendió más entradas que El hombre de acero (2013), Batman vs. Superman (2016) y Escuadrón Suicida (2016) en sus respectivas primeras tres semanas. Y al ritmo que lleva bien podría convertirse en el más taquillero de todos ellos. El hecho de que además se trate de la primera película de superhéroes protagonizada por una mujer hace que el hecho se vuelva digno de ser visto con mayor detenimiento y no como un mero reporte estadístico.

En su reciente libro Super Hollywood, el crítico Juan Manuel Domínguez realiza un exhaustivo análisis del universo de las adaptaciones de las historietas de superhéroes al cine o la televisión. Su lectura expone el carácter androcéntrico que en sus casi 80 años es posible registrar en la historieta como expresión que, si bien es cultural, también constituye un producto nacido para ser carne de mercado. Un carácter que la industria del cómic ha empezado a revertir en los primeros años del siglo XXI, creando una plataforma de héroes en la cual es posible registrar una mayor amplitud étnica y de género, aún no ha conseguido trasladarse al avatar cinematográfico de ese corpus de personajes y relatos. Es por eso que Domínguez le dedica el último capítulo de su libro al caso emblemático de Mujer Maravilla, que representa la primera película protagonizada por una superheroína en las dos décadas que lleva la híperexplotación del género en el cine, desde que en 1998 se estrenara la versión de Blade, cazador de vampiros, protagonizada por Wesley Snipes.

Desde el estreno del primer episodio de la saga Iron Man, que devolvió al hasta entonces ángel caído Robert Downey Jr. al cielo estrellado de Hollywood, se han estrenado un promedio de 4 películas de superhéroes por temporada. Un mínimo de 30 películas en las cuales los hombres siguen siendo los dueños de todos los poderes y virtual centro de todos los universos. En ellas la figura femenina sigue ocupando un rol de partenaire, secundario en el mejor de los casos e incluso decorativo. Mujer Maravilla es la primera en romper ese círculo creado por una mirada innegablemente machista y no sólo eso, sino que lo hace convirtiéndose en un producto más exitoso que muchos de aquellos que tienen protagonistas masculinos. Por raro que parezca, Mujer Maravilla también es la primera película de este tipo dirigida por una mujer, la estadounidense Patty Jenkins. Pero no son estos los únicos indicadores que sirven para comprobar el trato desigual que reciben hombre y mujeres en la patria de los superhéroes.

El portal dailydot.com acaba de publicar un artículo firmado por la periodista Gavia Baker-Whitelaw, en el que se pregunta por qué, teniendo en cuenta el éxito de la película, su protagonista, la actriz de origen israelí Gal Gadot, recibió un pago al que se define como “sorprendentemente pequeño”. Ahí se indica que a pesar de que el film ya ronda una recaudación global de 600 millones de dólares, la actriz apenas recibió un cheque por 300 mil de los verdes. Una verdadera ganga si se lo compara con los 14 millones que recibió el británico Henry Cavill por interpretar a Superman en El hombre de acero, o los 50 palos con los que se cotiza Downey Jr., el ave fénix. Por supuesto que el número es engañoso, ya que esas cifras millonarias incluyen los porcentajes de taquilla que todos los actores que interpretan superhéroes ganan por contrato, monto que en el caso de Gadot aún se desconoce, porque la película se encuentra recién en el primer tramo de su recorrida por los cines del mundo. Como contraparte, la misma nota destaca que la cifra ganada por la actriz es similar a la que cobró hace seis años el actor Chris Evans por la primera película en la que interpretó al Capitán América.

Sin embargo Baker-Whitelaw llama la atención sobre el hecho de que los contratos de Gadot y Jenkins concluyen con el estreno de Mujer Maravilla, teniendo en cuenta que la actriz había firmado por tres películas (Batman vs. Superman, Mujer Maravilla y la inminente La Liga de la Justica, que tiene fecha de estreno para noviembre de este año), mientras que la directora sólo por una. Pero en vistas de un éxito que deja la puerta abierta para una secuela casi cantada, las dos chicas se encuentra en una situación óptima para mejorar las condiciones económicas cuando se sienten a negociar sus nuevos contratos con los chicos de Warner Bros., la compañía que maneja al personaje en el cine. Por desgracia, más allá del caso particular, el éxito es demasiado cercano como para poder percibir efectos concretos o cambios de fondo en la estructura machista de la industria. Por lo pronto al menos 24 películas de superhéroes han confirmado sus fechas de estreno de acá a los próximos tres años, pero solamente una de ellas tiene como protagonista a otra mujer, (Capitán Marvel, prevista para marzo de 2019). El resto sigue siendo más de lo mismo.

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