Las que luchan abren caminos y dejan huellas

Mujeres de fuego. Historias de amor, arte y militancia de Stella Calloni.
25 de Febrero de 2017

"Cuando lean este libro conocerán de la pasión, el coraje y la resistencia latinoamericana a través de algunos pasajes de la vida de las mujeres ejemplares que reconstruyeron humanidad". La frase es de la escritora argentina Luisa Valenzuela y está referida al libro de otra escritora argentina, Stella Calloni, quien acaba de editar Mujeres de fuego. Historias de amor, arte y militancia. El libro está ilustrado también por una mujer, Nora Patrich.Por sus páginas desfilan de Olga Orozco a Rigoberta Menchú, de Danielle Mitterrand a Frida Kalho. Están presentes luchadoras políticas como la argentina Fanny Edelman y la chilena Gladys Marín, la escritora brasileña Nélida Piñón, la madre uruguaya Sara Méndez, la combatiente salvadoreña Nidia Díaz y dos grandes personajes históricos como Manuela Sáenz y Rosario Castellanos.

"¿Qué las une y qué las diferencia?", pregunta Calloni. Y contesta: "Las une la misma voluntad de resistir injusticias, dogmas, dominaciones de todo tipo, incluidas las de género que tanto abundan aún. Del fuego sacaron la voz que recogieron por el mundo, donde las palabras son andantes. Cada una compartió las historias mínimas de seres de fuego o de simples hombres de la vida, que las conmovieron y las hicieron mujeres de la solidaridad eterna”.

La primera parte del libro está integrada por entrevistas, ya que además de escritora e investigadora Calloni es periodista. La segunda, por perfiles de mujeres de la historia (Kalho, Castellanos y Sáenz).

Más allá del orden que sugiere el libro, el hecho de que se trate de diversos textos unitarios hace posible, como sucede con los libros de cuentos, recorrerlo con un orden propio y anárquico.

Comenzar, por ejemplo, por la entrevista a Olga Orozco, realizada en 1998 cuando ganó el Premio Juan Rulfo, que no responde al esquema tradicional de pregunta y respuesta, sino que es una glosa de sus palabras enhebradas por la aguja maestra de la autora. Calloni cuenta que a los 16 años Orozco había iniciado una campaña contra la palabra "poetisa". "Me parecía –dice Orozco- un género literario eso de poetisa, como si se hablara de las puntillas, del encaje, de los desmayos y suspiros". Pero no importa dónde se inicie el viaje, el periplo por la vida de las mujeres elegidas por Calloni será siempre apasionado, sorprendente y actual. En tiempos del "Ni una menos" y del próximo paro de mujeres, el libro de Calloni nos recuerda qué difícil fue y sigue siendo la lucha por los derechos femeninos. «

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