Los equipos argentinos y la costumbre de pisar fuerte en las copas

River y Boca, en semis de Libertadores otra vez. En 8 de las últimas 11 finales de Sudamericana hubo un club local. 

(Foto: Lukas González / AFP)
3 de enero de 2021

Cuando el año recién asoma, la Copa Libertadores se acerca al final. El cuadro de semifinales de la competencia internacional más importante del fútbol sudamericano muestra la misma composición en las últimas tres ediciones: dos equipos brasileños, dos equipos argentinos. La hegemonía de los dos gigantes ya se vuelve una constante, con un agregado inédito en la historia de esta Copa: River y Boca se repiten entre los cuatro mejores al igual que en 2018 y 2019. En los últimos cuatro años, sólo hubo un “colado” en semis: Barcelona de Guayaquil (2017).

En la última década, sólo hubo una final sin representantes argentinos o brasileños: en 2016, entre Atlético Nacional de Medellín e Independiente del Valle. Si bien el sello de Brasil y Argentina es un distintivo histórico, la tendencia se acentuó. Lo muestran los títulos: Inter (2010), Santos (2011), Corinthians (2012), Atlético Mineiro (2013), San Lorenzo (2014), River (2015 y 2018) y Flamengo (2019). La final de 2020 será en el Maracaná, de Río de Janeiro, el 30 de enero.

Nacional y Peñarol suman ocho títulos en la historia, pero sólo jugaron una final en los últimos 32 años (Peñarol, en 2011). Los históricos títulos de Chile en la Copa Améria 2015 y 2016 no tuvieron su correlato a nivel equipos. Más allá de las diferencias presupuestarias y de jerarquía en la constitución de los planteles, la distribución de cupos por país al inicio de la Copa Libertadores entrega un guiño: Brasil tiene siete plazas, Argentina seis y las otras ocho federaciones tienen cuatro cupos.

El dominio argentino también se expande a la Copa Sudamericana, donde aparecen tres representantes (Lanús, Vélez y Defensa y Justicia) entre los cuatro mejores. Más allá de los resultados que se den en las próximas dos semanas habrá un equipo argentino en la final de la Sudamericana, lo mismo que ocurrió en siete de las últimas diez ediciones (Colón, Independiente, River, Huracán, Tigre, Lanús). La definición será en el estadio Mario Alberto Kempes, de Córdoba, el 23 de enero. Quizá, con dos equipos argentinos. Industria nacional.

“Me tocó jugar la Libertadores con equipos argentinos (Arsenal e Independiente), mexicanos (Tijuana) y ecuatorianos (Independiente del Valle). Aunque parezca que no, cuando un equipo ya tiene un nombre formado en la competencia, termina repercutiendo en cómo le va. Con Independiente de Valle, honestamente, creo que éramos el mejor equipo de la Copa. Pero nos faltó la jerarquía que pueden tener Palmeiras, River, Boca o Flamengo para terminar de redondear ese juego que mostramos. No es falta de gol o que falló un jugador, eso es la jerarquía y la costumbre en este tipo de competiciones”, explica Cristian Pellerano, mediocampista y capitán de Independiente del Valle, campeón de la Sudamericana 2019 y finalista de la Libertadores 2016. 

A partir de este martes, se empezará a desandar el camino hacia la final en la Libertadores y en la Sudamericana. Más allá de los resultados, las banderas de Argentina y Brasil ya están preparadas para aparecer en el Maracaná y en el Kempes.



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