Los "piropos" son formas de acoso a las mujeres

Este jueves se lanza el Observatorio contra el Acoso para frenar hostigamientos de hombres a mujeres en áreas públicas como la calle, el trabajo y la universidad.
17 de Mayo de 2017

“El 100% de las mujeres vivió una situación de acoso”, en la calle, en el trabajo o en la universidad, informa un video del reciente creado Observatorio contra el Acoso (OCA), una asociación civil que se lanzará este jueves a las 18:30 en La lunares teatro (Humahuaca 4027) con el objetivo principal de erradicar este hostigamiento que forma parte del círculo de violencia hacia las mujeres. 

El OCA está presidido por el legislador porteño Pablo Ferreyra, quien trabaja junto a cuatro equipos formados por asesoras y asesores en leyes, especialistas en Derechos Humanos y abogadas y abogados penalistas, cuya tarea radica en trabajar la visibilización, investigación, asesoramiento y erradicación de esta violencia hacia las mujeres. 

¿Qué es “acoso callejero”? Ciertamente, un mal llamado “piropo” es un ejemplo común de acoso callejero, pero también cualquier tipo de acción verbal o física o simbólica que tenga una connotación sexual que puede ser moral. Por ejemplo un dicho tal como: “Las mujeres no sirven para manejar colectivos”, es un tipo de violencia a una mujer –o a quien se autoperciba como mujer- por condición de mujer en el ámbito en el que se desenvuelve. “La mujer en casos como estos está siendo disciplinada en su espacio público”, explican desde la asociación. 

Lo que dice la ley es que esa situación tiene que ser tratada por el Estado y puede ser denunciada. Esto tipo de hostigamientos ya existían como contravención, por lo que OCA aclara que el equipo intentó con la ley 5742 “poner como agravante la connotación sexual”. En este sentido, implementar la ley y desarrollar el observatorio es parte de una lucha feminista para alcanzar una red mayor de mujeres y apoyarse entre sí. 

Estos “piropos” o “acosos en la construcción” son naturalizados, incluso hasta el punto de que una mujer debe cambiar el recorrido de su casa al trabajo. La situación se agrava todavía más cuando se dirige a denunciar el acoso y los agentes de policía le dicen que “no es nada”. En muchos casos, “ellos no toman la denuncia o se ríen en la cara”, cuenta Daniela Poblete Ibañez, responsable del Área Estudios e Investigación del OCA. 

Por el momento, el registro en 2007 data de unos 1500 hostigamientos. En 2015 las denuncias se triplicaron hasta alcanzar unas 6500 denuncias. Organizaciones como Acción Respeto o Mumala son las que han dado la información, aunque “datos concretos no existen”, advierte Poblete Ibañez y explica que la ley recién está implementada y trabajan para ver cómo tratar el tema. En este marco, y en vísperas del lanzamiento del Observatorio, invitan a todas las personas que lo deseen a sumarse en sus equipos de trabajo. Ferreyra presentó una Ley de Prevención del acoso sexual en espacios públicos Número 5742 (ver aparte ) La investigadora aclara sobre el acoso en los ámbitos públicos: 

“Vimos que había una necesidad amplia de trabajarlo porque dentro de la cadena de violencia es una violencia de la más naturalizada. Es importante que tanto el acosador como la acosada identifique que está mal, que sea denunciado. Y además visibilizar que también sucede en la universidad desde docentes a alumnas.” Es decir, que no sólo acoso callejero sucede en la calle. 

El Oca parte de un modelo previo, del observatorio OCAC Chile, con la diferencia de que el argentino amplía el alcance a todos los ámbitos públicos de la vida cotidiana, en la calle, en el trabajo y en el espacio académico. El callejero es el más “común”, dicen del Observatorio, pero el del mundo académico está indefinido y hay poca información. En relación a la vida de la mujer en la militancia, en organizaciones del ámbito público, las “mujeres también recibimos acoso”, afirma la investigadora y aclara su objetivo. “Nuestro objetivo es trabajar sobre la conceptualización y capacitación en distintos ámbitos y poder articular trabajo con otras organizaciones feministas que puedan ayudar a establecer redes de trabajo en Buenos Aires y otras provincias.”

En la misma tesitura desde el plano legal, en la provincia de Santa Fe, el diputado Leandro Busatto reingresó en la Legislatura santafesina el proyecto de ley de “Acoso sexual callejero”, luego de haberlo propuesto en 2015 y que perdiera estado parlamentario. El  proyecto de ley tiene como objetivo prevenir y sancionar la conducta física o verbal de connotación sexual realizada por una o más personas en contra de otra u otras, siendo estas indeseadas y rechazadas al afectar su dignidad, libertad, libre tránsito y/o sus derechos a la integridad física y moral en espacios de uso público o de acceso público.

“Lo importante es poder cambiar conductas y estereotipos, y brindarle a las generaciones futuras un ejemplo distinto a las costumbres enraizadas en la sociedad actual”, sostuvo Busatto, quien ha presentado distintas iniciativas que abordan la temática en función del respeto y la amplitud de derechos y a promover cambios sociales, tales como: "Inserción Laboral TRANS", presentado en la Cámara de Diputados en 2012, en 2014 y vuelto a ingresar en 2016; y al de "Oficina de Violencia de Género y cuerpo de abogadas y abogados de Violencia de Género", impulsado el año pasado, entre otros.

El OCA se lanza este jueves 18 de mayo a las 18:30 en La Lunares Teatro, Humahuaca 4027.

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