Es argentino y fabricó la guitarra que Macron le regaló a Alberto: "Me gustaría saber qué le pareció al presidente argentino"

El luthier Víctor Iermito tiene un taller en Francia, donde vive desde 2008. Cuenta cómo fue que el presidente de ese país le compró una de las guitarras que él hace para regalársela al presidente argentino. Todavía le dura la sorpresa.

11 de Febrero de 2020

Tiene 38 años, es luthier y construye guitarras “ecorresponsables”. Una semana antes de que Alberto Fernández viajara a Francia, Víctor Iermito encontró en el contestador de su taller un mensaje que decía que el presidente Emmanuel Macron estaba interesado en adquirir una guitarra hecha por él para regalársela a su par de Argentina. Pensó que se trataba de una broma. Pero era cierto, aunque todavía no lo puede creer. De su viaje a Europa Alberto Fernández volvió con una guitarra hecha por un argentino que, como todo inmigrante, hizo diversos trabajos hasta poder cumplir su sueño: instalar su propio taller de luthería en Francia.

-¿Cómo fue que el presidente Macron eligió una de las guitarras hechas por vos para regalarle a Alberto Fernández?

-Llegué una mañana a mi taller. Fue el miércoles anterior a la visita del presidente Alberto Fernández a Francia. En el contestador había un mensaje en el que me decían que el presidente Macron estaba interesado en comprar una de mis guitarras para regalársela a Alberto Fernández, que me comunicara con urgencia con el número que me dejaron. El mensaje era de las 7.30 de la mañana y yo nunca llego tan temprano al taller. Cuando escuché el mensaje pensé que era una broma, que alguien me estaba haciendo un chiste. Pero, ante la duda, llamé igual. Era cierto. Hablé con la encargada del Departamento de Regalos Diplomáticos. Comenzó a explicarme que estaban interesados en mi trabajo, que Macron quería comprarme a mí una guitarra para regalarle al presidente argentino. Me preguntaron si tenía fotos de las guitarras que hacía. Les mandé un catálogo con tres guitarras y un guitarrón. Tenía otros modelos, pero aún no los había terminado de armar. Por suerte, ellos estaban interesados precisamente en las guitarras del catálogo que son guitarras ecorresponsables más que en las tradicionales. Luego fue un ir y venir de mails para pedir autorizaciones, para mostrarles las fotos a Macron hasta que se fue cerrando el trato. La última confirmación que implicaba tomar la guitarra y llevarla fue el mismo miércoles por la mañana, el día en que llegaba Fernández. Me llamaron a las 9.15 y me dijeron que tenía que llevar la guitarra. Imagino que mientras él estaba bajando del avión yo estaba yendo al Elisee a llevar la guitarra.

-¿Qué sentiste cuando corroboraste que no era una broma, sino que te estaban pidiendo una guitarra para el presidente de Argentina?

-Me emocioné muchísimo. Le escribí una carta a Alberto Fernández y otra a Emmanuel Macron. Les dije que el hecho de que el presidente de mi país de adopción, Francia, elija una guitarra hecha por mí para regalársela al presidente de mi país natal es algo increíble. No sé qué más puedo pedir como luthier. Es algo maravilloso. Fue una gran emoción. Recuerdo haber llamado a mi novia y decirle “en cuanto puedas llamame” porque ella estaba trabajando. Cuando pude hablar con ella le dije: “a que no sabés quién me llamó”. Comenzó a darme un montón de opciones y le dije “no lo vas a adivinar nunca”. Me sentía tan feliz. Ahora que te lo cuento vuelvo a sonreír como en ese momento. Lo que me pasó es increíble.

-¿Es una guitarra acústica?

-Sí, la que conocemos como guitarra criolla.

-¿Qué es una guitarra ecorresponsable?

-Las que hago son guitarras de construcción absolutamente tradicional, pero las maderas que utilizo son maderas que no están en peligro de extinción. Éste es el gran problema que empieza a haber con el palo santo, con el ébano, que son maderas muy tradicionales que se utilizaron toda la vida. La utilización de palo santo de río está prohibida desde 1992. En el año 2017 saló un comunicado de la CITES que es una organización internacional que regula el comercio con animales y vegetales en todo el mundo. Ellos tienen tres anexos. En el primero figuran las especies cuya utilización está prohibida; en el segundo figuran aquellas especies que de las que están estudiando si se va prohibir su utilización y en el tercero figuran los animales o vegetales que determinados países querrían que pasen al segundo anexo. En 2017 sucedió que todos palos santos y las bubingas pasaron al anexo 2. Al estar en ese anexo, la idea era prohibir su utilización al año siguiente.

-¿Y qué efectos tuvo esto?

-La mayoría de los luthiers que conozco salieron a comprar estas maderas antes de que se prohibiera su utilización. Yo pensé que lo mejor era buscar otras maderas y entonces me puse a trabajar con las que conocía de Argentina como el guayubirá, el algarrobo, el petiribí, maderas muy conocidas en ese país pero no demasiado usadas en la luthería, aunque hay algunas guitarras de esas maderas.

-¿La maderas con que trabajas provienen de Argentina?

-Por a hora sí. Lo hago desde 2017 pero mi proyecto es comenzar a trabajar con maderas que sean autóctonas de Francia.

-¿Por qué crees que te eligieron a vos como luthier para regalarle una guitarra a Alberto Fernández?

-Supongo que habrán llamado a muchos luthiers de París, habrán buscado referencias, precios, disponibilidad, es decir una guitarra que ya estuviera lista porque fue todo muy rápido. ¿Por qué terminaron decidiéndose por mí? Creo que juegan muchas cosas: el hecho de que sea argentino, por ejemplo, de que haga guitarras ecorresponsables porque hoy se habla mucho de la ecología. Creo que la elección va por ahí.

-¿De qué maderas está hecha la guitarra que Macrón le regaló a Fernández?

-El fondo y los aros de guayubirá, la tapa es de pino abeto y el puente y el diapasón son de wengue.

-Supongo que habrá tenido repercusión en Francia que Macron te comprara una guitarra.

-La verdad es que mucho menos que en Argentina. Le mande un WhatsApp a mi familia y estaban todos felices, lloraban, me felicitaban

-¿Por qué vivís y desarrollas tu trabajo en Francia?

-Me vine para acá en el año 2008 con la intención de ser luthier. En el camino, como le pasa al cualquier inmigrante, al principio hice de todo. Trabajé en restaurantes, en obras, en diferentes lugares, pero siempre con el mismo objetivo: un día tener mi taller. En un momento alquilé un departamento que tenía un sótano bastante grande, pero el techo de ese sótano era muy bajito, estaba a 3 centímetros de mi cabeza. Pero eso me permitió comenzar a trabajar haciendo algunos arreglos de instrumentos, construir las primeras guitarras, también recibir mis primeros alumnos de luthería.

-Sé que son muchos los músicos que pasan por tu taller. ¿A quién provees de guitarras?

-Principalmente a dos negocios de guitarras. Uno está aquí, en París, y el otro está en Madrid. También hay músicos que compran directamente en el taller. En general quienes compran son músicos de conservatorio, de nivel alto. Pero también hay grandes maestros que pasan por París, alguien les cuenta que yo existo y entonces pasan por el taller a probar guitarras.

-¿Quiénes, por ejemplo?

-Por ejemplo Juan Falú, Peteco Carbajal, Víctor Villadangos, Carlos Moscardini, Agustín Luna que tocó en el taller en el ciclo de conciertos que yo organizo. Hay músicos que sé que son muy conocidos en Argentina pero como me vine a Francia hace años no tengo el registro de si son conocidos. Se me ocurre nombrar, por ejemplo, a Sebastián Rodríguez, a Martín Castro, a Guillermo Rizzotto que es un argentino que vive en Barcelona que también tocó en el taller. Con el maestro argentino Pablo Quinteros, que fue mi profesor en el conservatorio y durante cuatro o cinco años integré uno de los coros que dirige, tenemos un proyecto. Él pasó por acá unos días y nos pusimos de acuerdo en trabajar juntos. Él está desarrollando un proyecto que es Guitarra Concertante, un homenaje a Joaquín Rodrigo que es con guitarra solista y orquesta.  La idea es hacer esos conciertos con mis guitarras. El solista de guitarra que toca con él es Juan Almada que también estuvo en Francia y tocó en mi taller.  Cuando Quinteros pasó por acá, estuvimos hablando y la idea es que en sus conciertos se utilicen las guitarras que yo haga con maderas autóctonas de aquí. Siempre hago varias guitarras porque voy probando diferentes cosas y luego es el músico el que decide con cuál de ellas toca.

-¿Los conciertos de Pablo Quinteros dónde se harán?

-En Argentina y en Europa. En Argentina ya se hizo el primero en el mes de noviembre. Él tiene pensado viajar para acá en el mes de abril.

-¿Tuviste alguna devolución del presidente argentino acerca de tu guitarra? ¿Sabés si le gustó?

-Todavía no, pero me encantaría tener alguna devolución. En la página oficial pusieron que el presidente de Argentina había recibido de parte del presidente francés “una guitarra espléndida”, pero supongo que eso es algo que habrá puesto alguno de sus colaboradores, pero no tengo ninguna devolución más personal. Sé que él toca muy bien la guitarra y me enteré de que también compone. Yo sabía que tocaba, pero no que componía. Me gustaría escuchar sus canciones y tener alguna devolución.

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