Marcha atrás del ex espía Alan Ruiz: se desdijo de su declaración y desvinculó a Majdalani

El ex jefe de Operaciones de la AFI justificó el cambio de postura al asegurar que se encontraba "bajo la presión del interrogatorio”. Señaló que nunca se reunió ni recibió órdenes directas de la ex número dos de la agencia y que se “mandaba la parte” fingiendo una estrecha relación con la funcionaria.

16 de julio de 2020

El ex espía Alan Ruiz desvinculó a Silvia Majdalani del presunto espionaje ilegal que investiga la Justicia de Lomas de Zamora y negó haber investigado a la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, y a otros referentes políticos, sociales y religiosos.

Mediante un escrito que presentó esta mañana ante el juez federal de Lomas de Zamora Juan Pablo Augé, Ruiz se desdijo que afirmaciones que había formulado verbalmente en una declaración oral anterior.

“En el estado en que me encontraba al declarar, y bajo la presión del interrogatorio, pensé que agregar afirmaciones como éstas me protegería más, pues estaba claro de entrada que no importaba lo que dijera, los fiscales no iban a creerme”, justificó.

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En ese contexto, ahora rectificó: “Yo no participé ni presencié reuniones a nivel de dirección y subdirección general de la AFI, y mucho menos con ministros de gobierno; tampoco recibí órdenes directas de la Subdirectora Majdalani”.

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Ella no era mi jefa directa y que yo no le reportaba a ella, sino a mis jefes inmediatos, Diego Dalmau Pereyra, y luego de su traslado a Chile, a Martín Coste, Directores de Contrainteligencia”.

Ruiz aseguró que “nunca” se “reunía con Majdalani a solas”. Y a modo de confesión admitió que se “mandaba la parte” fingiendo una estrecha relación con “la ocho” para imponer su autoridad interna sobre el grupo de espías que tenía a cargo en la AFI.

“Jamás la Sra. Silvia Majdalani me brindó una orden de trabajo directa. Eso es imposible en una estructura como la de la AFI, a donde además yo había ingresado recientemente. No había ninguna posibilidad de que eso pasara”.

Pese a ello, Ruiz dijo que fanfarroneaba: “en algunas oportunidades he manifestado a diversos agentes que tenía a mi cargo, que lleven a cabo ciertas tareas ‘que me lo pedía la 8’, que es como se la denominaba a Silvia Majdalani. (…) En realidad, las órdenes no provenían de la 8”.

Ruiz explicó en qué contexto ocurrían esas situaciones, frente al grupo de espías, mucho de los cuales integraban el grupo de Whatsapp “Super Mario Bross”.

“A efectos de consolidar un poco más mi autoridad sobre ellos, en algunas ocasiones les decía –falazmente- que las órdenes que brindaba provenían directamente de Majdalani. Y lo cierto es que me funcionaba, por lo cual, se empezó a rumorear dentro de la AFI que yo ‘era el pichón de la 8’, por lo que dejé que eso ocurriera, porque en definitiva me servía para ir tratando de imponer mi autoridad”.

El ex espía amplió con el escrito su declaración indagatoria, en la que –a diferencia de una testimonial- no está obligado a decir la verdad. La indagatoria es el principal acto de defensa que tiene un imputado en una causa penal.

Ruiz explicó sus contactos telefónicos con Majdalani. “Se limitaba a que apurara el envío de la información respecto al tema que había sido motivo de alguna de aquellas reuniones previas a las que había concurrido junto al Subdirector”. Esas reuniones tenían como contexto las supuestas amenazas de atentados contra la Cumbre del G-20, la reunión de la Organización Mundial de Comercio y los Juegos Olímpicos de la Juventud.

“Los informes que producía también eran elevados a mis superiores directos. Nunca fueron salteados y enviados directamente a Majdalani”.

Ruiz insistió en que todas sus acciones dentro de la central de inteligencia fueron legales. “Siempre confié en que podía transmitir al tribunal mi absoluto convencimiento sobre la legalidad de las operaciones en las que intervine como miembro de la AFI, las cuales venían ordenadas por la línea dentro de la estructura de la Dirección”.

Así, Ruiz se situó cumpliendo órdenes de Dalmau Pereyra y Coste. Ordenes que presumía legales y que debía acatar.

“Niego haber participado, ni ordenado tareas de inteligencia ilegales respecto de la Dra. Cristina Fernández de Kichner, del licenciado Horacio Rodríguez Larreta, del monseñor Jorge Rubén Lugones, del Sr. Luis Enrique Lugones, del periodista Hugo Alconada Mon, del Dr. Martín Irurzun, de la Dra. Graciela Camaño, del Sr. Hugo Antonio Moyano, del Sr. Pablo Moyano, del Dr. Pablo Oscar Bruera, del Ingeniero Jorge Ferraresi, del Sr. Gabriel Rolando Cherqui, del Sacerdote Padre Francisco Oliveira Fuster, del Contador Diego César Santilli, del Licenciado Waldo Ezequiel Wolff, del Dr. Emilio Monzó y ni del  Licenciado Nicolás María Massot”, resumió.

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