Mariel Fernández: "Las organizaciones en los barrios garantizaron los derechos que negó el Estado"

La intendenta de Moreno es la única jefa comunal mujer de la primera sección electoral. Pertenece al Movimiento Evita y viene de la militancia barrial que aseguró alimentos, cultura y trabajo a través de la economía popular.
(Foto: María Eugenia Olazabal)
19 de enero de 2020

Moreno, uno de los distritos con mayores problemáticas económicas y sociales de todo el Conurbano bonaerense, asiste a un momento histórico, con aires nuevos en medio de la crisis. En diciembre pasado, por primera vez una mujer resultó elegida para estar al mando del Ejecutivo municipal. Mariel Fernández, de 42 años, asumió como intendenta, además, como emergente y referente de los movimientos sociales, concretamente del Movimiento Evita, y también de la militancia y el trabajo de las mujeres en el territorio.

Casada con Esteban “El Gringo” Castro, secretario general de la CTEP, Mariel es madre de dos hijos, Jonathan y León. Para resultar electa como jefa comunal, en el marco del Frente de Todos, previamente se impuso en las PASO al exalcalde Walter Festa. En octubre alcanzó una victoria contundente, con más de 30 puntos de ventaja sobre Juntos por el Cambio.

–¿Cómo comenzó  a trabajar en el territorio?

–Me crié y viví siempre en Moreno, en una de las zonas más alejadas del centro, que es Cuartel V. Un lugar con muchas necesidades. Hay una  historia en esa localidad, que ante la ausencia o la poca presencia del Estado, la comunidad, para garantizarse derechos, se fue organizando. Para tener la comisaría, los asfaltos, las instituciones educativas. Entonces, estoy acostumbrada a participar de espacios de organización de muy chica. De la iglesia, de lo que eran los concejos de la comunidad. Como niña, porque era mi mamá la que participaba en esos espacios, pero yo la acompañaba. Después fui catequista. Y después, a partir del fallecimiento de mi papá en un hecho violento, de inseguridad, una vecina me propone si me quiero sumar al voluntariado de apoyo escolar de la Mutual El Colmenar.

Durante el gobierno de Néstor Kirchner, se fundó el Movimiento Evita. ¿Cómo fue esa etapa en Moreno?

Las organizaciones que trabajamos en los barrios queríamos ser parte de algún tipo de articulación. Nosotros decíamos que en realidad no éramos desocupados, sino trabajadores que perdieron su trabajo , y nos reivindicábamos también como trabajadores comunitarios, porque la construcción de la economía popular no estaba reconocida como trabajo. Cuando en realidad nosotros cumplíamos un horario, prestábamos un servicio, cuidábamos a chicos de la comunidad, brindábamos talleres culturales, servicio alimentario. Y cumplíamos una función garantizando cosas que el Estado no podía garantizar.

–¿Cómo se llega a una interna con el exintendente Festa?

– Moreno entró en una crisis política y social muy grande, a partir por supuesto del gobierno de Macri, pero también con una gestión totalmente ausente del último gobierno municipal que tuvimos. Había un malestar muy grande en Moreno con el jefe comunal. Y entonces nos propusimos que nosotros estábamos en condiciones de presentarnos. Había también en esta discusión del movimiento de mujeres, el tema de que existieran candidatas. Moreno nunca había tenido una intendenta mujer. En Moreno nos decíamos “Las Cayetanas”, porque las responsables de los movimientos sociales éramos todas mujeres. Un poco era eso, y también que entendiera el peronismo que necesitábamos la unidad, y que en un distrito tan peronista como Moreno hubiera PASO.

–Durante la campaña recibieron un gesto de respaldo fuerte de Máximo Kirchner.

–Me vino a visitar. En realidad, yo lo había ido a visitar  antes, llevándole esta preocupación de que necesitábamos PASO en Moreno, pero también que hiciéramos todos los esfuerzos por la unidad del peronismo, porque hasta ahí todavía no estaba unificado. Y en sintonía un poco con esa charla, me propuso él ir a Moreno. Fue un gesto muy grande hacia nosotros, porque sabía que yo tenía intenciones de presentarme como candidata.

–¿Qué reflexión le generan los feminismos hoy? ¿Hay resabios de machismo en la política y en los movimientos sociales?

–Hace mucho tiempo que milito. Y el machismo está en todos los ámbitos: en lo político, y en los movimientos sociales. Porque también los movimientos sociales, en un 80%  son mujeres, y vos ves las conducciones, y son hombres. Y en la política también. Soy la única intendenta de la Primera Seccion Electoral. He participado en miles de reuniones donde prácticamente soy la única mujer. O si hay una mujer, está acompañando a un hombre. Siempre me pareció una injusticia que todo el trabajo lo hicieran las compañeras pero después la expresión política de ese trabajo fuera un hombre que no lo hacía. Nosotras empezamos a romper un poco eso en Moreno.

–Se cumplieron cuatro años de la prisión de Milagro Sala. 

–A mí lo que me queda claro es que con Milagro Sala hubo persecución política. Me parece que fue un poco el estilo de Cambiemos, de castigar y perseguir judicialmente a militantes sociales. Y no es casualidad que Milagro sea mujer. Otra vez, la que es judicializada es una mujer. Para mí claramente es una persecución política y espero que en este tiempo, donde ya no va a haber influencia de Cambiemos desde el poder (nacional), se pueda hacer un acto de justicia con Milagro Sala y dejar de condenarla injustamente.

–¿Cómo está Brian Gallo hoy, el joven presidente de mesa estigmatizado en redes sociales, después de toda la exposición mediática que tuvo y la entrevista con Alberto Fernández?

–Si me preguntás, hubiera preferido que él no tuviera tanta exposición mediática, porque era un joven que también nosotros estábamos cuidando, participaba del espacio de las Casas Pueblo, donde trabajamos el tema de prevención y tratamiento de adicciones. Él dejó de participar después de eso. Si bien consiguió trabajo, yo consideraba que también necesitaba estar en un espacio de contención y cuidado, que todavía le faltaba esa parte. Pero fue muchísima exposición, y para un pibe que es de un barrio, que recién está empezando a participar de una organización, te vuela la cabeza. Me sigo comunicando con él, pero no participa más del espacio nuestro, eso me da un poco de pena. Me da mucha alegría que haya conseguido trabajo. Está trabajando en una empresa de gas, es algo que le consiguió Alberto, y está contento ahí.

–¿Cómo articula Moreno con la Provincia en este contexto de crisis y deuda que tiene que afrontar el gobernador Kicillof?

–Primero, soy intendenta, pero me siento compañera de mis compañeros. Para mí, tanto Axel como Alberto son compañeros de militancia también. Compartimos un proyecto político, los objetivos de que queremos una Argentina de la producción y del trabajo, con justicia social, porque somos peronistas. Eso es lo que busca el peronismo. Entonces nos vamos acompañando. Nos iremos recuperando económicamente como otras veces, y podremos retomar las obras inconclusas y poner en movimiento la gestión de gobierno.

–¿Y con el Gobierno nacional?

-Encuentro la misma predisposición en el Gobierno nacional, me mandaron un primer auxilio a Moreno porque no podíamos pagar el aguinaldo. Tuve ayuda de Nación, y yo también ofrezco, desde mi lugar como intendenta, que sepan que yo también quiero ayudar y colaborar con todo lo que se necesite en Nación y Provincia. Es una relación de compañeros. «

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