Mientras se hunde el Programa Empalme, sube la tensión del gobierno con las organizaciones sociales

Desde el ministerio de Trabajo admitieron que la iniciativa, anunciada por el Presidente el 1º de mayo, sólo incorporó a 78 beneficiarios de programas sociales al empleo registrado en cuatro meses. Críticas cruzadas con el Movimiento Evita y conflictos en puerta.
28 de Agosto de 2017

El Programa Empalme, presentado por el presidente Mauricio Macri en mayo pasado con el objetivo declarado de reconvertir 400 mil planes en empleo genuino registrado, navega al borde del fracaso, con sólo 78 personas incorporadas en estos cuatro meses, de acuerdo a registros internos del Ministerio de Trabajo. Para minimizar el impacto, desde la cartera a cargo de Jorge Triaca señalaron que en realidad el número de beneficiarios llega a 6814 si se contabilizan todas las incorporaciones previas que pasaron del subsidio a un empleo, pero admitieron que los resultados se encuentran muy lejos de lo esperado.

El 1º de Mayo en el microestadio de Ferro, en un acto organizado por el fallecido secretario general de la UATRE Gerónimo “Momo” Venegas, del sindicato de peones rurales, el primer mandatario Mauricio Macri anunció el Programa. "Decimos que todos los que tengan esos planes puedan entrar a trabajar sin perder el plan, que las empresas puedan incluir eso que reciben como parte de su salario. Eso facilita que se los pueda tomar, son cientos de miles de argentinos, que de esa manera le abrimos una puerta, porque los necesitamos", sostuvo el jefe de Estado en ese momento.

El Programa apunta a la reconversión de programas de las carteras de Trabajo y Desarrollo Social. Los beneficiaros de alguno de los programas de esos dos ministerios pueden acceder a un empleo bajo relación de dependencia en el sector privado a través del Programa de Inserción Laboral y seguir percibiendo su asignación actual como parte del salario, durante dos años. Constituye un subsidio al empleador, que debe cubrir el resto del salario de convenio y las cargas correspondientes.

Desde el ministerio de Trabajo cargan culpas sobre las organizaciones sociales por los magros resultados obtenidos hasta el momento, ya que los acusan de querer mantener a sus afiliados subsidiados, en especial, al Movimiento Evita.

Desde el Moviento Evita y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) salieron al cruce de esa versión y plantearon su posición. Gildo Onorato, secretario de políticas sociales del Movimiento Evita y dirigente de CTEP, manifestó: “Tal cual lo expresamos cuando se realizó el anuncio el Plan Empalme fracasó. Advertimos entonces que esa medida ya implementada en otras dos oportunidades no había dado resultados, y que por lo tanto se desaprovechaba una oportunidad para el blanqueo de trabajadores” remarcó.

Para el dirigente, el Programa Empalme “es una iniciativa que tiene antecedentes en la Argentina. Y que solamente logró reinsertar al 10% de los beneficiarios de programas sobre una economía que se expandía. Hoy, en una economía que se retrae, que se concentra, y que cada día utiliza más la tecnología y la informática, y que por lo tanto, necesita a trabajadores mucho más capacitados, indicamos la posibilidad de una implementación muy minoritaria”, recordó.

Onorato contrastó el programa gubernamental con parte de la implementación de la Ley de Emergencia Social, que sigue en el centro de la tensión entre el gobierno y las organizaciones sociales debido a la falta de aplicación plena. “Como contrapartida, el Salario Social Complementario tuvo mayor éxito ya que se logró blanquear a 100.000 trabajadores y trabajadoras de la Economía Popular. Si profundizamos esto podemos lograr incluir en la formalidad a 1.000.000 de personas del sector”, aseguró.

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