Para el peronismo no kirchnerista la conducción se dirimirá recién en 2019

El sector más alejado a Cristina Kirchner y que responderá a los gobernadores asegura que los dos espacios convivirán en el próximo Congreso. Apuestan a tener peso propio para negociar la agenda parlamentaria.
2 de Noviembre de 2017

Para el peronismo no kirchnerista la reconstrucción será lenta. Imaginan que se dirimirá en una interna o en las PASO de 2019. Trabajan sobre la certeza que tanto la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner como Sergio Massa operan como tapones para la construcción de una nueva mayoría y señalan, fuera de micrófono, que eso se comprobó en las últimas elecciones en la provincia de Buenos Aires.

Pablo Kosiner, diputados salteño y parte del Bloque Justicialista, sostiene: “Indefectiblemente van a convivir espacios distintos. Unidad Ciudadana y un peronismo que está más vinculado a los gobernadores.  Esto no quiere decir que entre los bloques no pueda haber dialogo o que no o podamos coincidir en las posturas sobre temas de agenda”.

De cara al futuro el legislador nacional, alineado con el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey, estimó: “El peronismo hacia al futuro va a tener que darse un proceso de reorganización pero que va llevar un tiempo.  La síntesis va  a estar más cerca de 2019 cuando pueda haber una PASO y ver quien nos representa”.

Por su parte, el dirigente del Movimiento Evita y diputado Leonardo Grosso sostuvo: “El Movimiento Evita tendrá una posición muy clara para construir puentes para frenar en el avance de la política que pretende llevar acabo el Gobierno Nacional”.

Respecto a la división que vive el peronismo y que se plasmará con más fuerza a partir del 10 de diciembre, Grosso explicó: “Hay que trabajar para que la división no sea tan tajante. Desde ya que eso no se va a resolver en un mes o en diez días. Pero entendemos que hay que tener una actitud de tender puentes. Hay antecedentes inmediatos sobre eso como la ley antidepespidos, que después fue vetada, o la Emergencia Social. Ahí hay un sendero por donde caminar”.

La idea de la conformación de un interbloque numeroso que aglutine a todo le peronismo por fuera del kirchnerismo sobrevuela los pasillos del Congreso.  Sin embargo, mientras los gobernadores apuntan a alcanzar un acuerdo de construcción de interbloque que incluya al bloque del Movimiento Evita, Leo Grosso lo descartó. Aunque desde ambos sectores coincidieron en poder trabajar iniciativas en conjunto.

Según Kosiner: “El peronismo tiene que retomar la discusión sobre los problemas reales. Si se discute solo el poder puertas adentro. Si va a ser un proyecto de oposición que no construya un proyecto de mayoría. Redefinirnos como un partido de oposición no pone ante el riesgo de no construir un proyecto de mayoría para volver a gobernar la Argentina”.

En cuanto al trabajo parlamentario, el salteño detalló: “Nuestra idea es referenciar un bloque con los Gobernadores. Ya estamos  trabajando con agenda propia. Estamos analizando el presupuesto y la reforma tributaria. Creemos que vamos a tener peso a la hora de definir la agenda parlamentaria. Podemos llegar a ser protagonistas de la discusión de la agenda parlamentaria”.

Más allá de lo que finalmente suceda en el Congreso y en contraposición a lo planteado por la ex presidenta en la campaña, el joven dirigente del Movimiento Evita aseguró: “El germen de una alternativa opositora de cara a 2019 no surgirá del Congreso, sino de la calle”. Y agregó: “Nunca desde el Congreso se articularon las alternativas políticas a ningún gobierno liberal, y nunca desde el Congreso se logró frenar a un gobierno liberal, hay otro funcionamiento”. 

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