Pasean desnudas por la aceptación de los cuerpos

Urbanudismo fomentó una campaña en la que cuatro mujeres se desnudaron en Plaza Congreso. La policía les inició una causa judicial.
22 de Septiembre de 2016

Es el día de la primavera. Una chica espera el colectivo frente al Congreso. Mientras come un chupetín, levanta el brazo en señal de stop. El chofer para, se baja gente por atrás, pero no abre la puerta de adelante y vuelve a acelerar. La chica no se sorprende; está desnuda y eso altera todos los comportamientos de las personas que se encuentran a su alrededor. La idea de esa muchacha es, justamente, que eso deje de ocurrir.

Fueron cuatro las mujeres que se pasearon desnudas por el Congreso este 21 de septiembre. Muchas cámaras tomaban las imágenes. En menos de cinco minutos, más de cinco policías se acercaron y se terminó el show.

Urbanudismo es un proyecto fotográfico que nació en Barcelona, en 2004, y que se trata de realizar desnudos en la vía pública, con actitud cotidiana, “no sexual ni provocadora ni burlándose ni nada que se le parezca”, describió la organizadora Paula Brindisi, de 37 años. “Salimos a la calle con la campaña #Aceptémonos, ponete mis tetas. Se trata de promover la aceptación del otro y de uno mismo. ¿Por qué se censura en las redes sociales un desnudo artístico? ¿Por qué a una madre la echan de un bar por amamantar a su hijo? Hay algo que se ha deformado en la sociedad, si no podemos aceptar un par de pezones”, planteó a Tiempo Argentino.

La chica que intentó parar el bondi se llama Sumah y fue su primera vez desnuda en las calles. “Lo viví de una manera bastante adrenalínica, por ser un espacio público. Yo hago desnudos para fotografía o para artistas, que es un ámbito más íntimo. Me preparé para escuchar cualquier barbaridad, pero no ocurrió nada de eso. Al contrario, me llamó la atención que una señora me agradeció lo que estaba haciendo”, contó a Tiempo. “Cuando vino la policía, se me complicó un poco vestirme, quedé con una teta afuera (risas). Pero hice lo que pude para no molestar. Lo tomo como algo normal. Para mí, es más cómodo estar desnuda que vestida. Nada me queda mejor que mi propia piel; prefiero usar mi piel. Pero no a todo el mundo le caen bien un par de pezones. De hecho, el colectivo no me paró”.

Marion exhibió muchos tatuajes y piercings, además de su anatomía, y dijo no entender “por qué la sociedad diferencia tanto entre un culo y una rodilla o una teta de un codo. Todo está hecho del mismo material. Básicamente, todos tenemos lo mismo. Todas las personas somos diferentes, pero también compartimos cosas que nos pasan a todos. La idea es precisamente promover la aceptación del otro. No sólo la aceptación legal, sino en la práctica que es lo más importante”.

Valeria practica el urbanudismo desde 2005 y aseguró que “la adrenalina siempre está porque sabés que te están poniendo el ojo y la idea es, justamente, que ese ojo no sea inquisidor. Por eso me sumé a la campaña de #Aceptémonos. La concientización es un trabajo de hormiga, pero vale la pena hacerlo para crear un futuro mejor para todos”.

La delegación de urbanudismo.org contó con Javier, el abogado del grupo: “No puede ser que se condene a una mujer que amamanta o a un hombre que se baña desnudo con su hijo o a dos chicas que se besan. Destaco la integridad y la valentía de estas chicas para salir a la calle y tratar de instalar este debate, que todavía está muy cerrado. Nadie debe ofenderse por un acto que es totalmente natural. Cuando se tapa algo, hay que desconfiar y ver qué es lo que se está tapando”, advirtió.

Para Paula, la creadora de urbanismo.org, “el planteo de taparse o de tapar al otro genera una visión perversa del cuerpo que no favorece a las relaciones humanas. Se interpreta al cuerpo como algo prohibido, como algo meramente sexual”.

La policía (siete oficiales, en total) tomó rigurosamente los datos de todos los participantes de la intervención y, luego de unos minutos, permitió que se fueran. Paula contó que los problemas con la ley surgen de una imposibilidad de pedir permisos a las autoridades para este tipo de expresiones. “Nos llevaron en 2005, en San Telmo. Había tres varones desnudos, lo cual siempre hace que sea más probable que haya problemas. Nos iniciaron una causa por exhibiciones obscenas y fuimos sobreseídos por tratarse de un hecho artístico. Ahora, están iniciando acciones en el mismo sentido y creemos que terminarán de la misma manera”.

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