PASO: los argentinos definen en las urnas el primer diagrama político hacia las presidenciales de octubre

Casi 34 millones de electores están habilitados para participar de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias de este domingo. Juntos por el Cambio y el Frente de Todos polarizan una elección que tendrá el impacto de una primera vuelta. Balance de las campañas. El desafío de la tercera vía y la batalla mayor en la provincia de Buenos Aires. 

(Foto: AFP)
11 de Agosto de 2019

Los argentinos diseñarán este domingo el primer diagrama. Con la selección de candidatos en Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), los casi 34 millones de ciudadanos habilitados para votar construirán el antecedente vital para la elección nacional del 27 de octubre próximo.

En un escenario hiperpolarizado -los sondeos previos coinciden en que las dos fuerzas mayoritarias concentran casi el 80 por ciento de las adhesiones- y sin competencia interna en ninguno de los diez partidos en disputa por las categorías de presidente y vice, los resultados tendrán el impacto de una primera vuelta.

Modelos en pugna

Todas las encuestas que circularon en las últimas semanas -públicas y de consumo privado en los comandos electorales- coincidieron en ubicar al opositor Frente de Todos en ventaja del oficialista Juntos por el Cambio. El veredicto ciudadano confirmará la fiabilidad de esos pronósticos, pero también develará el dato político clave de este domingo: la diferencia que finalmente separe a Alberto Fernández de Mauricio Macri.

El filtro de las PASO -cada fuerza debe sumar el 1,5 por ciento de los votos válidos para seguir en carrera y llegar a octubre- incluirá también la definición de candidatos para renovar la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado.

La mayoría de los distritos ya eligió gobernador en una secuencia escalonada desde principio de año. Los resultados modelaron la permanencia de los oficialismos, al mismo tiempo que marcaron un retroceso de Cambiemos en relación a la perfomance de 2015.

Las provincias de Buenos Aires y Catamarca ataron su calendario al nacional y este domingo elegirán candidatos a gobernador y vice. La Ciudad de Buenos Aires abrirá la pelea por las candidaturas a jefe de Gobierno. Y Santa Cruz será el único distrito que consagre la conducción de su Ejecutivo. Además, se definirán candidatos a intendentes, legisladores y autoridades locales.  

...
(Foto: Soledad Quiroga)

La participación será una variable decisiva. El Gobierno alentó especialmente que los ciudadanos concurran a votar porque confía en sumar apoyo entre los sectores que observan el proceso electoral con apatía. La mira está puesta en los 2 millones de electores que hace cuatro años no votaron en las PASO, pero sí lo hicieron en las generales; y en los adultos mayores que no tienen obligación de sufragar. Sin embargo, ese universo refractario a la dinámica política acumula ahora la frustración por el ajuste y la falta de resultados económicos. 

La primera megaencuesta nacional de 2019 se concentra en el duelo de dos fuerzas políticas. La tercera vía representada por las ofertas de Roberto Lavagna y José Luis Espert no consiguió remontar vuelo frente a la hiperpolarización que consolidaron tanto el armado del frente opositor Todos -en especial con la inclusión de Sergio Massa- y la persistente decisión de la Casa Rosada de establecer conversación excluyente con “el kirchnerismo”.

Argumentos en off

El Presidente busca acumular masa crítica para transitar los próximos dos meses hasta la prueba final de octubre. En la Casa Rosada especulan con revertir un potencial resultado desfavorable, incluso superior a los 5 puntos, y marcan como antecedente la ecuación de 2015. Hace cuatro años, Cambiemos remontó casi 9 puntos de desventaja en las PASO, quedó a cuatro de Daniel Scioli en la primera vuelta y forzó el balotaje que finalmente lo llevó al poder.

Esta vez, ese cálculo estadístico deberá ponderar nuevas variables entre las que sobresalen dos: la competitividad del frente opositor tras sumar a Massa (el dueño de un 20 por ciento de los votos de 2015) y el desgaste de una gestión con resultados negativos en el manejo de la economía. El oficialismo ya no es una promesa blanca. 

...
(Foto: TELAM)

Macri vertebró su campaña con un deliberado ocultamiento del debate económico. Enfocó en la demonización de los rivales de la coalición kirchnerista-peronista (especialmente en la figura del precandidato en la Provincia, Axel Kicillof); planteó el eje pasado-futuro como línea divisoria con la oposición; y terminó pidiendo el voto “sin argumentos”.

El Gobierno apeló al manual probado con éxito: mensajes hipersegmentados para capturar la atención de cada ´tribu´ ciudadana, estudiadas apariciones públicas en distritos adversos y aliados, y el manual de uso de las redes sociales que, sobre el final, dejó una bizarra falla en los bots que multiplicaron el hashtag “YovotoMM” con insólitas frases de respaldo al Presidente. La efectivad del aparato comunicacional ¿imbatible? de Cambiemos será sometida a prueba.

El oficialismo enfrenta también un desafío institucional. El escrutinio provisorio que realizará la empresa Smartmatic acumula múltiples advertencias de vulnerabilidad y probadas fallas en los ensayos efectuados en las últimas semanas, según señalaron varias de las fuerzas políticas en competencia y expertos informáticos.

Oposición competitiva

Macri disputará con el frente de unidad opositor tejido tras la decisión de CFK de delegar su candidatura en Alberto Fernández. Esa jugada invirtió los términos del escenario político y, a partir del 18 de mayo, posibilitó el sostenido crecimiento del polo que logró sumar a Massa -un actor importante para la competencia en la provincia de Buenos Aires- y luego decantó en el apoyo de gobernadores e intendentes.

Fernández estuvo obligado a una reconversión en tiempo récord. Experto en la negociación política (fue de los primeros en militar el experimento de la unidad) y con casi nula experiencia en el rol de candidato, el exjefe de Gabinete de Néstor Kirchner debió ponerse ese traje al mismo tiempo que hilvanaba los acuerdos políticos para dar volumen al espacio.

Los desajustes iniciales acumularon críticas de propios y extraños, pero el precandidato logró imprimirle a la campaña una lógica personal: aceptó entrevistas hostiles que giraron alrededor del pasado de peleas con CFK o la “corrupción K”; dialogó hasta el cansancio con gobernadores y jefes comunales; y fue y vino a los distritos reacios al PJ. En la provincia de Córdoba, la llave del triunfo de Macri en 2015, buscó el voto del interior en tres viajes planificados con rigor quirúrgico.

...
(Foto: Prensa Frente de Todos)

A la campaña territorial se sumó un mensaje que fue de errático a propositivo. En las últimas semanas, Fernández puso a la economía en primer plano y articuló propuestas concretas sobre deuda, Leliq y jubilados. El slogan 'vamos a prender la economía´ se convirtió en liturgia con un objetivo: romper el techo del voto propio y sumar a los desencantados de la gestión de Cambiemos. Este domingo, el candidato que nadie había imaginado sabrá si fue suficiente para sortear la primera etapa.

CFK acompañó con una medida participación, acotada a la presentación de su libro en los distritos donde el Frente de Todos cosecha más adhesiones. También con dos apariciones -al principio y final de la campaña- con su compañero de fórmula: el acto fundacional de Merlo y el cierre -estética patria y calor militante- en la ciudad de Rosario.

La batalla, todas las batallas 

El Gobierno apuesta este domingo a revalidar títulos en Córdoba y la Ciudad de Buenos Aires. Además, hace cuentas favorables en Mendoza, Corrientes y Jujuy, los distritos que administra el radicalismo y donde el Frente de Todos también aspira a recuperar posiciones. El frente opositor confía en su fortaleza en la región norte del país y en ganar volumen en Entre Ríos y Santa Fe.

Con poco más del 37 por ciento del padrón nacional, el capítulo determinante se escribirá en el primer distrito electoral del país, la provincia de Buenos Aires.

Macri compite en ese territorio plagado de contrastes y golpeado por la crisis con una fuerte caída de imagen que complica el plan reeleccionista de la gobernadora María Eugenia Vidal. La mandataria fue el mascarón de proa de la campaña que mostró al oficialismo, quizás por primera vez, en modo pendular: del ´no se inunda más, carajo´ para defender una obra porteña, al llanto conmovido del cierre en Vicente López.

El Frente de Todos pone en juego uno de sus principales activos. Kicillof y su campaña austera (barrio por barrio; vecino por vecino) es una de las novedades del turno electoral.

En la Provincia, las encuestas abrieron interrogantes adicionales: la ventaja de la fórmula FF, pero un margen de paridad entre Vidal y Kicillof. ¿Habrá corte masivo de boleta? ¿Las fórmulas presidenciales empujarán hacia arriba y hacia abajo a sus candidatos a la gobernación? Las primeras respuestas llegarán en la noche del domingo. 

Esta nota fue posible gracias al apoyo de nuestros lectores.

Su aporte nos permite hacer periodismo sin condicionamientos. El sueño de un medio libre no es solo nuestro.

SEAMOS SOCIOS

móvil:N