Paz, pan y trabajo

Por Gildo Onorato, dirigente de la CTEP, Confederación de Trabajadores de la Economía Popular y Secretario de Políticas Sociales del Movimiento Evita
24 de julio de 2016

Los trabajadores de la Economía Popular vamos viendo como se deterioran nuestras condiciones de vida día a día. Nos afecta la devaluación, los tarifazos de los servicios públicos, los aumentos de los productos de primera necesidad y las paupérrimas condiciones laborales que tienen hoy los cooperativistas y monotributistas sociales, entre otros, que ni siquiera cobran la mitad de un salario mínimo vital y móvil ni tienen convenio colectivo, en la mayoría de los casos son compañeros que han tenido que inventar su trabajo, como los cartoneros que buscando en el descarte de la sociedad se convirtieron en recicladores y vendedores para subsistir.

Desde la CTEP participamos en el paro nacional que realizó ATE el 24 de febrero y también el 29 de abril en la gran convocatoria de las 5 Centrales Sindicales, aunque tenemos que reconocer que en ambas convocatorias no estuvieron explicitados los problemas diarios que sufren nuestros compañeros de la economía popular:

- Las fábricas y empresas recuperadas tienen dificultades para producir y comercializar, y ahora también para pagar las altísimas tarifas impuestas por el Gobierno de Macri.

- Los vendedores ambulantes, manteros y feriantes se encuentran con el Fuero Penal y los desalojos cuando lo único que quieren es trabajar y que el Estado les brinde alguna solución para llevar el pan a sus hogares.

- Los agricultores familiares pretenden disponer de una pequeña porción de tierra para producir y sobrevivir ante el avance descontrolado de la irresponsabilidad de los agroexportadores que destruyen todo a su paso, amparados por una Justicia parcial y las fuerzas de seguridad siempre dispuestas a desalojar a los campesinos.

- Estamos cansados que se retire el Estado de las barriadas populares y entonces el narcotráfico, el delito organizado y los sectores corruptos de la policía estigmaticen y maten a los pibes.

- Queremos dejar de abrir comedores y merenderos, queremos que las familias vivan de un trabajo digno y se sienten en la mesa de su casa a disfrutar de un plato de comida rica y nutritiva con sus hijos.

- Necesitamos terminar las más de 50 mil viviendas populares frenadas hace tiempo, que además de brindar una casa digna significan generar trabajo para miles de compañeros.
Por todo lo expuesto estamos en la calle reclamando desde hace tiempo.

Nuestra organización sindical tiene como prioridad los problemas de nuestros compañeros, sin importar la pertenencia política o ideológica de sus dirigentes. Nos moviliza el sentido de justicia, nos indigna la desigualdad y este modelo que daña a su paso el sentido colectivo y la vida en comunidad mientras endiosa el dinero, busca el lucro a cualquier costo sin importar los daños ambientales y humanitarios. Los trabajadores de la Economía Popular no somos sólo un número en las estadísticas estatales y privadas, necesitamos soluciones inmediatas.
Para reclamar por esas soluciones, guiados por la preocupación común de ampliar los derechos laborales del sector, el próximo 7 agosto un amplio abanico de organizaciones de base, religiosas, sociales, juveniles, gremiales y sindicales, nos movilizamos desde el Santuario de San Cayetano a Plaza de Mayo.

Con el objetivo de visibilizar nuestra realidad y exigir respuestas al Estado Nacional todas las organizaciones sociales que participan de la movilización coincidirán en un acto central para pedir por Tierra, Techo y Trabajo para todos los argentinos y solicitar a que los legisladores nacionales declaren la Emergencia Social a fin de poder llevar adelante las medidas necesarias que frenen el hambre y la desocupación en todos los barrios del país.

Quienes gobiernan, y sus socios de las corporaciones económicas, tienen que saber que el pueblo trabajador está en pie de lucha y que no permitirá que destruyan y entreguen nuestra Patria. Los derechos se conquistan y se defienden en la calle.

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