Precios Cuidados: estudio muestra problemas en la mitad de los productos

Se trata de un relevamiento de la Defensoría del Pueblo porteña, al que tuvo acceso Tiempo. Los problemas más habituales son la falta de productos, precios más elevados y falta de identificación.

La crisis inflacionaria más importante de los últimos 28 años dejó al desnudo las falencias de la versión macrista del programa Precios Cuidados. Distintos relevamientos exponen una falta de productos en las góndolas y el aumento desmedido de varios precios. Supermercados y consumidores coinciden en que ha fracasado. La Defensoría de la Ciudad de Buenos Aires apoya al programa, "aunque se puede mejorar", asegura. Al mismo tiempo, tanto los fabricantes como la Secretaría de Comercio de la Nación niegan irregularidades y aseguran que el programa funciona a la perfección.

La Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, a partir de un acuerdo con la Secretaría de Comercio, realizó un relevamiento sobre el cumplimiento del programa al que tuvo acceso Tiempo. El dato más significativo del informe es que el 50% de los productos presenta alguna irregularidad, ya sea faltante en góndola, precio mayor al acordado, cartel indicativo, etcétera. Sin embargo, quien estuvo a cargo del relevamiento, Gerardo Gullelmotti, tiene una mirada optimista sobre la actualidad del programa. Para el funcionario, lo que hay es "una sensación de desabastecimiento" generada por varios factores: la situación económica hace que la gente use más el programa con lo que la demanda supera la cantidad de productos en oferta acordada con los fabricantes; además, a la mañana hay más abastecimiento que a la tarde.

Para Gullelmotti, "no se puede hablar de desabastecimiento, el funcionamiento es bueno, pero sí se puede mejorar". Y agregó: "En algunas cadenas se cumple más que en otras, pero en general el cumplimiento es alto".

El trabajo de la Defensoría  expone que sobre un total de 6227 productos relevados de manera periódica y en distintos horarios, en todas las comunas de la Capital, el 28% no está en góndola, el 36% no cumple con el precio, el 30% no se encuentra fácilmente y el 35% no tiene el cartel indicador.

Si se compara la presencia en góndola de los productos que están en el programa Precios Cuidados y los que no, surge que en el 40% de los casos hay poco o nada de los primeros, mientras que solo en un 37% de las situaciones la presencia de los productos de Precios Cuidados es claramente superior a la de los que no intervienen en el programa.

El trabajo de la Defensoría muestra que hay comunas en las que se reiteran con mayor asiduidad las irregularidades. Por caso, el relevamiento en la Comuna 8 indicó que faltaba el 35% de los productos y que en el 47% de los casos los precios no eran los indicados. En la Comuna 9 esos porcentajes fueron 46% y 34%, respectivamente.

¿Cuánto cuesta?

En el estudio de la Defensoría se destaca que los valores de los productos incluidos en el programa están por debajo del promedio de los precios de ese mismo producto en góndola. Pero el tema ha sido motivo de denuncias.

Un estudio Centro de Economía Política Argentina (CEPA) para Tiempo mostró algunos casos: el 31 de diciembre de 2018, el kilo de picada común enmarcada en Precios Cuidados costaba $ 59,90. Al 18 de marzo de este año, se ubicó en $ 78,79. Es decir, aumentó un 32 por ciento.

El informe advierte que desde la asunción de Mauricio Macri hubo productos cuyos aumentos de precios superaron el 100por ciento. Es el caso del dulce de leche Celanto (101%), la leche en polvo Purísima (104%), Yerba mate Romance (107%), el queso blanco Casancrem (112%), la leche entera Armonía (127%), la leche descremada Armonía (127%) y el tomate perita en lata Arcor (171%), entre otros.

Otros subieron al nivel de la inflación interanual: es el caso de la leche entera y descremada Armonía (46%), el pan con salvado Lactal (46%), el queso port salut La Paulina (47%), el citado dulce de leche (47%), el pan de mesa Lactal (52%) y el queso cremoso Supercrem (52 por ciento).

A dos meses del lanzamiento de la canasta de 2019, el gobierno modificó los precios de los productos, tal cual lo había hecho en la tercera etapa de 2018. "Un programa que se suponía debería mantener los precios estables por el lapso de cuatro meses como mínimo, cada vez resiste por menos tiempo los embates de un contexto hiperinflacionario", aseguró Hernán Letcher, titular de CEPA.

Consumidores

Para Osvaldo Bassano, titular de la Asociación por la Defensa de Derechos de Usuarios y Consumidores (ADDUC), Precios Cuidados "no existe. Un programa tan necesario no aparece por ningún lado. Hay violaciones que son altamente peligrosas como la oferta de productos vencidos. Y hay pocos productos. A la mañana, aparecen algunos paquetes y después no se ven más". Bassano observó que "los productores y supermercados hacen su negocio especulativo y los consumidores son los más perjudicados".

Letcher, de CEPA, señaló que "Precios Cuidados fue siempre un problema para (Mauricio) Macri. Como tiene una aceptación social significativa no lo pudo discontinuar, pese a que el gobierno siempre creyó que los controles o las regulaciones de precios son un error".

En ese contexto, Letcher apuntó que "la estrategia del gobierno fue desnaturalizar el programa" a partir de una serie de irregularidades: "no hay controles ni sanciones; cambian productos todo el tiempo; no hay primeras marcas, y cuando debería funcionar mejor, el gobierno habilita aumentos que dan por tierra los acuerdos con los distribuidores".

Empresas se defienden

Las empresas que intervienen en Precios Cuidados son las fábricas de artículos de consumo masivo y los comercios que venden esos productos: las grandes cadenas de supermercados, los autoservicios barriales, entre ellos los chinos, y los almacenes.

En los últimos días la atención se posó sobre los supermercados porque en distintas cadenas se registraron faltantes de leche La Armonía, que es la segunda marca de La Serenísima y un producto sensible porque se relaciona  directamente con la alimentación infantil.

Empujado por esa sensibilidad, el tema terminó en las portadas de todos los medios del país. Como la leche La Armonía integra la lista de Precios Cuidados, el faltante dio lugar a la discusión del programa en general, con abundantes denuncias del público y de las entidades de defensa del consumidor.

Pero las empresas que producen para Precios Cuidados se defienden. Reivindican su participación y, en algunos casos, pasan factura a otros eslabones de la cadena. El gobierno, por su parte, defiende su rol coordinador y controlador y asegura que no tiene evidencia de que en los comercios falten productos de Precios Cuidados.

El titular de la  Coordinadora de Productos Alimenticios (Copal), Daniel Funes de Rioja, en parte le dio crédito al programa y en parte propuso un camino diferente. El empresario aseguró que las fábricas que representa abastecen con normalidad a la red comercial pero advirtió que "hay acuerdos que prolongan los problemas".

Funes de Rioja planteó que la normalización de los precios depende de la realización de las reformas (fiscal, previsional, laboral y ahora también logística) que sintetizan la agenda del empresariado desde diciembre de 2015. Así, el vehículo hacia un ordenamiento de los precios es "la estabilidad macroeconómica", resumió el también vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA).

Pero desde los supermercados, la perspectiva es otra.Fuentes del sector calcularon que la presencia de los productos del plan en las góndolas ronda entre el 50 y el 60% y que en los autoservicios de barrio la ausencia de esos artículos es mayor que en las grandes cadenas.

El argumento es que hay 30 grandes fábricas que controlan el 75% de los mercados de consumo masivo y que constituyen un bloque de poder que el gobierno básicamente no puede controlar.

"El gobierno es el que tiene que garantizar la entrega en todo el país pero estas 30 compañías tienen el toro por las astas", comparó un referente del supermercadismo, quien aclaró: "Esas empresas están abasteciendo pero el gobierno, al depender de estas compañías, pierde poder de negociación".

Funes de Rioja se reconoció sorprendido por esa declaración y aseguró que "en Copal no recibimos ninguna queja de supermercados". La solución, insistió, viene por el lado de las reformas.

La postura del gobierno

El jueves, en un encuentro con empresarios en el Rotary Club porteño, el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, defendió la misma idea frente a un auditorio de empresarios que lo interrogó sobre la crisis y los precios (ver aparte).

Un día después en diálogo con Tiempo, la cartera oficial hizo una defensa férrea de la administración de Precios Cuidados. "No hay desabastecimiento de leche en el mercado porque los fabricantes de La Armonía reemplazaron ese producto por otro", dijeron. A propósito, informaron que el viernes la administración definía una sanción para la empresa que se haría público mañana.

Sobre la función del Estado dijeron: "Desde septiembre hicimos más de 4000 fiscalizaciones y monitoreos y la presencia de productos es normal. Tomamos denuncias puntuales y respondimos con multas pero no son fenómenos masivos". Las fuentes no precisaron cuántos casos puntuales se multaron ni de qué monto fueron las multas. "Para el gobierno –remarcaron- Precios Cuidados es una importante como referencia y no hay desabastecimiento".  «

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