La justicia remata máquinas de una empresa recuperada que exporta monturas de caballo

Ocurrirá este viernes y los trabajadores buscan frenar el remate o que les permitan adquirirlas para seguir produciendo.
(Foto: Facebook)
19 de Febrero de 2020

En los últimos cuatro años cerraron más de 15 mil Pymes, según un informe del Centro de Economía Política (CEPA), por lo que intentar trabajar en forma cooperativa se convirtió en una alternativa para miles de trabajadores que perdieron su empleo. 

Los trabajadores y trabajadoras de Talarcoop todos los días dan un paso más para recuperar la producción tras la fuga y abandono de la empresa por parte de la patronal en 2017. La cooperativa produce monturas de cuero en una combinación de trabajo de calidad artesanal y técnico en el barrio de Villa Ortuzar de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

“Hacemos monturas para caballos de calidad mundial. El mercado está en Europa. Vender ha sido casi imposible. Después de mucho sacrificio, logramos nuestro primer cliente y empezamos a producir de nuevo”, contaron los trabajadores en un comunicado en el que denunciaron que el Juzgado Comercial 62 ignora la batalla judicial por el inmueble y rechazó la oferta para comprar la maquinaria. El juzgado a cargo de Vivian Fernández Garello ordenó que el remate se realice el próximo viernes, en Jean Jaures y Avenida Corrientes.

“Hace tres años perdimos nuestro trabajo y hoy nos quieren quitar la posibilidad de seguir peleando por nosotros, nuestras familias y derechos”, cuestionaron.

En diálogo con Tiempo, Anastacio Gutiérrez, síndico de la cooperativa, contó la lucha que lleva ya casi tres años. “Llegamos a exportar mil monturas por mes. El vaciamiento de la ex empresa Jocri, con más de 46 años de trayectoria, comenzó en 2014 y fue por etapas dejando 54 familias en la calle. Personas hasta con 40 años de antigüedad en el rubro. Actualmente trabajan 15 familias y hemos logrado exportar nuestros productos a Alemania, Austria y Dinamarca”, cuenta.   

El reclamo ahora es que se frene el remate o que les permitan comprar las máquinas. “Nosotros habíamos propuesto comprar en cuotas o incluso al contado las máquinas por medio de un cliente argentino que vive en Alemania y nos conoció en pleno conflicto, pero la justicia desoyó nuestra propuesta y dio la orden de hacer el remate”, señaló Anastacio.

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