Mientras las calles terminaban de despoblarse el jueves por la noche luego de la multitudinaria marcha de mujeres, en el Complejo IV de Mujeres de Ezeiza un grupo del personal del Servicio Penintenciario golpeaba brutalmente a quince mujeres que estaban reunidas apenas pasada la medianoche. 

Según el comunicado emitido por la asociación civil Yo No Fui, las mujeres intentaron refugiarse en una celda pero fue en vano. «Fueron sacadas mediante el uso de gas pimienta, golpes de puño y borcegos», expresa el escrito. «De la represión participaron personal masculino; y como resultado de la golpiza nuestras compañeras sufrieron contusiones en diferentes partes del cuerpo y cortes en el rostro. Una de ellas fue llevada al pabellón psiquiátrico N°27 de la Unidad, un depósito del SPF en el que drogan y golpean a las mujeres como parte del procedimiento. Otras cuatro compañeras fueron llevadas a celdas de castigo». 

En la mañana del jueves, las mujeres privadas de su libertad, habían realizado un ruidazo. Más tarde, a las 14, un grupo elegido por el mismo penal SPF seleccionó un grupo de mujeres para asistir a una “reunión de convivencia”, de la que participaron una representante por pabellón, la Jefa de Trabajo y la Jefa de Módulo 2. En esta reunión las autoridades informaron a las mujeres que no cobrarían el peculio (ingreso por horas trabajadas) del mes anterior y que no sabían cuándo se cobraría, por lo tanto no contarían con el dinero para ser retirado por sus familias.

«Hubo un muy mal manejo de parte del penitenciaría. Lo que pasaba con los sueldos es que economía achicó las partidas para el EnCoPe (Ente de Cooperación Técnica y Financiera del Servicio Penitenciario) eso demora los pagos. La situación fue mal comunicada a las mujeres que en muchos casos eran chicas nuevas en el penal», explica a Tiempo Argentino, María Medrano integrante de Yo No Fui. 

“En relación al tema de la violencia la procuración penitenciaria va a hacer una presentación por el nivel de violencia desatado en el grupo de mujeres, estaban charlando de la situación cuando entraron a reprimirlas», agrega. 

Luego de la represión, se encuentran en huelga pacífica en los pabellones. No reciben la comida del penal y realizarán batucadas de 6 a 8 de la mañana y de 22 a 0 todos los días. Piden además que los organismos de Derechos Humanos visiten el penal. 

Comunicado completo

Basta de violencia y represión sobre los cuerpos de las mujeres privadas de libertad

Manifestamos nuestro repudio al accionar violento y represivo del Servicio Penitenciario Federal (SPF) en el Complejo IV de Mujeres de Ezeiza, durante las horas de la madrugada posterior al 08 de Marzo.

Mientras en las calles de Buenos Aires se respiraba en el aire la intensa jornada de revuelta y fiesta feminista, el pabellón 24 del módulo III del Complejo IV de Ezeiza era violentamente reprimido por personal masculino del Servicio Penitenciario Federal.

El jueves 8 de marzo las mujeres privadas de libertad habían manifestado su adhesión al Paro Internacional de Mujeres a través de un ruidazo pacífico a las 11 de la mañana. Durante la tarde, el SPF seleccionó un grupo de mujeres para asistir a una “reunión de convivencia”, de la que participaron una representante por pabellón, la Jefa de Trabajo y la Jefa de Módulo 2. En esta reunión las autoridades informaron a las mujeres que no cobrarían el peculio (ingreso por horas trabajadas) del mes anterior y que no sabían cuándo se cobraría, por lo tanto no contarían con el dinero para ser retirado por sus familias.

Las mujeres que seleccionaron para la reunión no suelen participar de espacios de negociación con el SPF, muchas de ellas fueron recientemente ingresadas al penal y por lo tanto sin conocimiento de los procedimientos que suelen tener los procesos administrativos dentro de la cárcel, por lo tanto con pocas herramientas para defender sus derechos laborales. Dicho esto, se las amenazó advirtiéndoles que en caso de realizar una medida de fuerza para manifestar su reclamo -aunque sea en forma pacífica- les serían descontadas aún más horas de trabajo. 

El rumor puesto a correr por los pasillos de la cárcel por el mismo SPF, y que sustenta esta crueldad desplegada contra las mujeres, es que habrá un recorte de horas, equivalentes a la mitad de la remuneración recibida. El ajuste también tiene su expresión en la cárcel y se ejerce con violencia sobre las mujeres.
Pasada la medianoche del jueves y a pocas horas de que millones de mujeres tomáramos las calles en todo el mundo, un grupo de 15 compañeras allí alojadas se encontraban reunidas pacíficamente conversando sobre esta situación. En ese momento ingresaron las fuerzas de seguridad en forma intempestiva. Las mujeres buscaron refugio en la celda de una de ellas, de donde fueron sacadas mediante el uso de gas pimienta, golpes de puño y borcegos. De la represión participaron personal masculino; y como resultado de la golpiza nuestras compañeras sufrieron contusiones en diferentes partes del cuerpo y cortes en el rostro. Una de ellas fue llevada al pabellón psiquiátrico N°27 de la Unidad, un depósito del SPF en el que drogan y golpean a las mujeres como parte del procedimiento. Otras cuatro compañeras fueron llevadas a celdas de castigo.

Actualmente las mujeres del Complejo IV de Ezeiza, se encuentran en huelga pacífica en los pabellones. No reciben la comida del penal y realizarán batucadas de 06 a 08 hs. de la mañana y de 22 a 24 hs. todos los días hasta que los organismos de Derechos Humanos visiten las instalaciones del penal, pabellón por pabellón.
La decisión de parte de ellas de negarse a ser explotadas como mano de obra barata, es respondida mediante una brutal golpiza en medio de la noche, impartiendo un estado de violencia, que genera angustia y terror. Una vez más, las mujeres presas son doblemente castigadas y violentadas por el Estado.

Denunciamos el ejercicio sistemático de la crueldad sobre los cuerpos de las mujeres que están privadas de libertad por parte del SPF. Repudiamos esta represión que atenta contra sus derechos y sus vidas. Hacemos responsable al Estado ante consecuencias que pongan en riesgo la integridad física, psíquica y emocional de nuestras compañeras.

#NiUnaMenosTambienEnLasCarceles
#VivasYLibresNosQueremos
Colectiva YoNoFui