Silvia Iriondo: “Todos necesitamos la ilusión de un paraíso”

La cantante editó el disco “Tierra sin mal” y lo presentará este sábado en el Centro Cultural Kirchner. Juan Falú, Lilián Saba y Fernando Diéguez serán algunos de sus invitados.

Por Belauza - @jbautentico
5 de Septiembre de 2018

“Tierra sin mal” se llama el nuevo disco de Silvia Iriondo, que la artista presentará el próximo sábado en el CCK. Con un listado de invitados de lujo -varios de ellos han participado en el disco-, compuesto por Juan Falú, Carlos Aguirre Quinteto (guitarras), Lilián Saba, Fernando Diéguez y la Orquesta Infanto Juvenil Bicentenario de Loma Hermosa, dirigida por Luis Nesa.

“La nación guaraní sostiene que existen paraísos en los que no existe el mal, que hay una tierra sin mal -cuenta sobre el título de su disco, que además es un concepto que guía el disco-. Y ha emprendido numerosos y permanentes éxodos desde hace 500 años para encontrar esos lugares en los ellos creían que la naturaleza le estaba ofreciendo todas esas virtudes, lo que ha hecho extender su nación por un extenso territorio. A mí me gusta jugar con esa idea, construir con esta idea de que tal vez el arte puede ser una alternativa, un modo de encontrarse de cada uno con sí mismo, con su adentro, y ver la posibilidad de que este paraíso pueda ser realidad factible en la medida que uno la vaya construyendo con los otros. Sino no hay otra manera de vivir en armonía en comunidad.”

Como las grandes cantoras (y sus versiones masculinas), Iriondo cada día canta mejor. Debe ser porque también ella persigue esa utopía que a diferencia de los lugares definitivos, resultan especie de escalas de un gran viaje: sitios en los que, por momentos -a veces más largos, otros más cortos- es posible vivir sin el mal. “Creo que todos necesitamos la ilusión de un paraíso. Está en todos pensar que existe un paraíso donde hay concordia, felicidad, la naturaleza provee todo sin influencia del hombre, no hay hambre -explica-. Si no creemos que esto es posible ser construido, estamos muy lejos de una concordia. Y el arte me parece que puede ser el camino para que cada quien se conecte con esta existencia. En la medida que cada uno se conecte con sus adentros, a través del arte se puede configurar este universo armónico. Pero el primer paso es la creencia de la posibilidad de que exista; visualizarlo es la posibilidad de que se concrete. Y el arte es el camino porque es lo que más nos conecta en forma personal, directa, y es una construcción que podemos hacer entre todos. Es una construcción colectiva.”

En ese sentido, Iriondo no oculta su propio sueño: “Me gustaría que esta música, este disco colabore en esa idea de entrar en un universo donde la armonía es posible, y el encuentro y el diálogo y las ilusiones sean posibles, y las ideas florezcan. Si no hay espacio para la creación, el arte, la reflexión, las ideas, el hombre no tiene un lugar en la comunidad, no puede desarrollarse”.

Pero claro, eso lleva tiempo. Y al menos para “Tierra sin mal”, Iriondo pudo crear el suyo. “La selección de los temas, el encuentro con cada canción, encarnar cada canción, si una canción habla de mí en determinado momento, todo eso lleva tiempo. A partir de ahí empiezo a pensar la vestimenta de cada canción, cómo presentarla, qué colores, qué timbres. Y a mí ese es el tiempo que más me gusta. Ese tiempo de construcción para mí es la tierra sin mal. Todo ese trayecto, que me puede llevar un año, año y medio hasta la realización en el estudio, es lo que más me interesa. Es ahí donde se desarrolla el lenguaje artístico, la idea que uno tiene del arte: es el universo musical en el que vivo e invito a vivir a los demás también. Es también ese universo en el que comparto el universo de otros músicos con los que me siento afín. Cuando escucho un disco de (Egberto) Gismonti, de (Keith) Jarrett me sumerjo en esas tierras que ellos han construido, y soy muy feliz sintiéndome acompañada en ese mundo que ellos supieron construir. Y cuando se plasma es una gran felicidad porque es el resultado de un gran encuentro y sincronicidades; ese gran alineamiento de planetas. Me gusta ese paso a paso. Es el momento más lindo para mí de la obra creativa, el momento en el que se hace.”

De esa felicidad se podrá ser testigo el próximo sábado 8 a a las 20 hs en la Sala Sinfónica del CCK (Sarmiento 151, CABA). Las entradas se pueden retirar personalmente a partir del martes 04 a las 12 en Sarmiento 151 hasta agotar la capacidad de la sala. También se puede reservar a través de la web: www.cck.gob.ar

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