«El día que Cannigia le hace el gol a Brasil en Italia 90 me largué a llorar», recuerda Hermes Desio, flamante coordinador de selecciones juveniles, sparring en aquel Mundial. «Me emocionó cómo vivían ellos. En las prácticas me tocaba marcar a Maradona. Tenía el tobillo inflamado, el dedo gordo, y le cortaban el botín y jugaba como un crack. Eso es imborrable». Desio –47 años, mediocampista en el fútbol español de 1994 a 2003, reciente coordinador de las inferiores de Estudiantes de La Plata– dice que cada vez que pasaba por la autopista Ricchieri camino al aeropuerto de Ezeiza, miraba el predio de la AFA y se decía: «Quiero estar acá, quiero estar acá».

–¿Cuál es el objetivo?

–Como coordinador, y por el hecho de trabajar con chicos, es pensar en el futuro, tratar de sacar la mayor cantidad posible de chicos para la Selección mayor. Aportar y, si tenés la suerte de ganar algo, mejor. Hay que conformar un proyecto a largo plazo, que perdure, porque el mayor error que tuvimos en Argentina fue no continuar con lo que hicieron Pekerman y Tocalli. Si nosotros podemos hacerlo, que siga. El proyecto de Pekerman-Tocalli fue exitoso por los dos lados: salieron campeones y salieron pibes para la mayor. Tenemos que imitar, copiar lo mejor de ese modelo. Pero para mantener un proyecto a largo plazo hay que tener paciencia.

–¿Cómo se hace para que un chico vaya de la Sub 13 y a la mayor?

–Creamos la Sub 13 con una idea y ahora falta plasmarla. Queremos crear selecciones Sub 13 de cada provincia para que compitan entre sí. Queremos armar un seleccionadito, que una vez al mes, o cada 15 días, los chicos se trasladen al predio para jugar. Tenemos informantes y coaching por diferentes lugares del país. Le estamos buscando la vuelta, por una cuestión de logística. Si iniciás de ahí a un chico le generás mucho sentido de pertenencia, empieza a conocer el ambiente, qué es la Selección, y le generás un desafío para que llegue a la mayor. Venezuela armó un Sub 14 y fueron los mismos que jugaron la final en el último Mundial Sub 20.

–Hubo críticas porque Pablo Aimar y Diego Placente no trabajaron con juveniles.

–Pablo y Diego me cerraron en muchos aspectos y no me generaron dudas. ¿Cuántos tipos tuvieron la posibilidad sin haber tenido ningún paso por ningún lado y le dieron la Primera? Al Cholo Simeone le dieron la posibilidad apenas dejó de jugar. ¿Y quién va a decir algo hoy del Cholo? Me cerraron porque tienen la idea de la educación y la formación dentro de una estructura. Nos interesa mucho la parte humana. Nos cerró la imagen, también: son chicos de bajo perfil que dejaron su huella en la Selección y que quieren recuperar los valores. Lo mismo con Alejandro Sagesse, de la Sub 13, un formador nato, un docente. A los chicos no hay que obligarlos a ganar: hay que enseñarles a ganar. El mensaje que se transmite es fundamental, y desde la mayor se bajará una línea y estilo para todas las selecciones. La idea tiene que estar por encima de los resultados.