Recelo internacional por la ofensiva turca en Siria

El ataque cuenta con la colaboración el ejército sirio. Según Ankara, la operación se dirige contra el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), el grupo extremista Estado Islámico (EI) y contra las milicias kurdosirias YPG.

9 de Octubre de 2019

Turquía inició este miércoles su operación militar en el norte de Siria, una ofensiva que despierta el recelo de la comunidad internacional y que tiene por blanco a una milicia kurda considerada por Ankara un grupo terrorista.

El miércoles, las regiones cercanas a Turquía, especialmente los sectores de Tal Abyad y de Ras al Aín, fueron bombardeadas por la aviación y la artillería turcas.

El ministerio turco de Defensa anunció por la noche que militares turcos y sus refuerzos sirios penetraron en el país vecino, marcando el inicio de la fase terrestre de la operación, pero las fuerzas kurdas declararon que habían frenado esta incursión.

Al menos 15 personas, ocho de ellas civiles, murieron en el inicio del ataque, según indicó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), añadiendo que "miles de desplazados" huían de las zonas bombardeadas.

La ofensiva suscitó una avalancha de críticas internacionales. El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá el jueves en urgencia.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estimó que la operación de Ankara era una "mala idea", aunque fue la retirada de las tropas de su país a principios de semana de las zonas fronterizas en Siria la que allanó la vía a la ofensiva contra las milicias kurdas de las Unidades de Protección Popular (YPG).

En Ras al Aín, un periodista de la AFP escuchó una fuerte explosión y vio una columna de humo cerca de la frontera, añadiendo que aviones sobrevolaban el sector.

También informó de disparos de artillería contra la ciudad, que obligaron a huir a decenas de civiles en motos, coches y a pie, con sus pertenencias.

Efectivos de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), una alianza de combatientes kurdos y arábes dominada por las YPG, equipados con lanzacohetes, se desplegaron en la zona, según el periodista.

Los medios turcos afirmaron que ocho proyectiles lanzados por las YPG cayeron en las localidades turcas fronterizas de Akçakale y Nusaybin, sin informar de víctimas.

Esta ofensiva es la tercera que Turquía lleva a cabo en Siria desde 2016. Abre un nuevo frente en este conflicto que ya ha dejado más de 370.000 muertos y millones de desplazados desde 2011.

"Las fuerzas armadas turcas y el Ejército nacional sirio (rebeldes sirios apoyados por Ankara) dieron inicio a la operación 'Fuente de paz' en el norte de Siria", anunció Erdogan en Twitter.

La operación tienen que permitir la creación de una "zona de seguridad" destinada a separar la frontera turca de las posiciones kurdas, así como acoger a refugiados, dijo.

El ministerio turco de Defensa aseguró que se evitarían las víctimas civiles.

Turquía considera a las YPG, aliadas de los Occidentales en su lucha contra los yihadistas del Estado Islámico, como un grupo "terrorista", debido a sus vínculos con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que lleva a cabo una guerra de guerrillas contra Turquía.

"Esta mañana Turquía, miembro de la OTAN, invadió Siria. Estados Unidos no apoya ese ataque e indicó claramente a Turquía que esa operación era una mala idea", indicó Trump en un breve comunicado.

El mandatario había sin embargo había dado luz verde a esta operación, aunque luego matizó sus declaraciones y dijo que Washington no "había abandonado a los kurdos".

Turquía pagará un "alto precio económico" si la operación en Siria es "injusta", añadió luego.

Pocas horas antes del inicio de la ofensiva los kurdos de Siria decretaron una "movilización general" de tres días e instaron a los habitantes de la región a la "resistencia" frente a Turquía.

En el texto se instó al pueblo kurdo "a dirigirse hacia la zona fronteriza" para garantizar "la resistencia" y se señaló a Estados Unidos y a toda la comunidad internacional responsables en caso de "catástrofe humanitaria".

La comunidad internacional condenó esta operación militar, que podría dar paso al resurgimiento del Estado Islámico en la región.

Francia condenó "muy firmemente" la incursión turca. El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, exigió que Ankara abandonara la ofensiva. Alemania estimó que la operación podría "provocar el resurgimiento" del EI, y Reino Unido expresó su "grave preocupación.

Antes del inicio de la ofensiva, el presidente ruso, Vladimir Putin, pidió en vano a su homólogo turco que reflexionara. 

Egipto juzgó por su parte este "ataque inaceptable" y Riad condenó esta "agresión" de Turquía en Siria.

En Damasco, el gobierno sirio anunció este miércoles que frustrará cualquier ataque turco contra su territorio "por todos los medios legítimos" y denunció igualmente el refuerzo militar en la frontera. 

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