Barra brava de Independiente denunció presiones de un fiscal para declarar contra Pablo Moyano

Damián Ignacio Lagarone, detenido por "asociación ilícita", afirmó ante la Justicia que el fiscal de Lomas de Zamora Sebastián Scalera ejerció presiones para que acusara falsamente al dirigente camionero. 

(Foto: Pedro Pérez)
Por Néstor Espósito - @nestoresposito
12 de Diciembre de 2018

Un barra brava de Independiente detenido por “asociación ilícita” denunció ante la Justicia que el fiscal de Lomas de Zamora Sebastián Scalera lo presionó para que declarara falsamente en contra del dirigente camionero Pablo Moyano a cambio de beneficiarlo en su situación judicial.

Damián Ignacio Lagarone, uno de los laderos del también encarcelado ex jefe de la barra brava de Independiente Pablo “Bebote” Álvarez, consignó “las presiones ejercidas por el fiscal Scalera –quien le promete su libertad- a condición de que brinde falso testimonio que facilite procesar y detener a Pablo Moyano”.

A través de su nuevo abogado defensor, Víctor Hortel, Lagarone recordó que fue detenido hace más de un año, el 30 de noviembre de 2017, por orden del juez de Garantías de Lomas de Zamora Gabriel Vitale. Al momento de comparecer en el juzgado –indica la denuncia- un “subsecretario” le dijo textualmente “que era una causa de humo, que estaba atada con alambre y que era imposible que llegara a juicio”. Y añadió: “Ellos me iban a denegar el pedido de morigeración y que tenga paciencia que iba a estar detenido por un tiempo, que dicho tiempo era tiempo ganado a un futuro juicio abreviado”.

“Posteriormente fui citado a declaración indagatoria por el fiscal Scalera”, puntualizó. El por entonces abogado de Lagarone, Facundo Melo, le explicó en qué consistiría el trámite procesal.  “Luego de la charla reingresa al despacho del Fiscal donde este le ofrece el beneficio de imputado colaborador con la condición que debía declarar contra Pablo Moyano”, reconstruyó.

“Melo vuelve a mi encuentro y es ahí donde me expresa el ofrecimiento que le había hecho el fiscal Scalera, en ese momento me deja helado ya que mi presencia no era para eso, a lo que le respondo que no tenía relación alguna con Pablo Moyano y que solamente lo había saludado dos veces en mi vida: una en Asunción de Paraguay y otra en Bogotá (Colombia), siempre en partidos disputados por Independiente”, reflejó el barra en su declaración.

“No tenía nada que declarar en contra de Pablo Moyano. Es ahí cuando mi abogado me dice que la intención del fiscal era que involucre en forma directa a Moyano con algún hecho de corrupción dentro del club o en relación directa con la barra”, amplió.

Lagarone denunció que el fiscal Scalera profundizó su supuesta actitud. “Continuó presionándome con mi libertad a cambio de decir cosas que no eran ciertas y que si podía hacer algún plano de los lugares que conocía y describir que en alguno de esos lugares tuve algún encuentro con Pablo Moyano. En todo el tiempo en que duró la reunión se hacía hincapié en poder ensuciar a Pablo Moyano”.

El detenido accedió a declarar como “imputado colaborador” y, a tal fin, preparó “un ayuda memoria consistente de diez carillas contando hechos reales y situaciones falsas creadas para vincular a Pablo Moyano, siempre por pedido del fiscal Scalera”. Sobre la base de esos papeles, “él armaría la declaración que yo debería firmar a cambio de concederme la baja de la pena de un tercio del mínimo de cinco años y una vez homologado por el juez de Garantías me otorgaría la morigeración en forma inmediata y un juicio abreviado de tres años de cumplimiento efectivo para lo cual debía hacerme cargo de  un delito que el estipularía”, recordó.

El acuerdo en ciernes se frustró. “De ninguna manera imputaré a nadie de un delito que no cometió como así tampoco me haré cargo de ningún delito no cometido por mí”, expresó el barra. La conducta descripta del fiscal Scalera, según el escrito, es delictiva y “el móvil de los delitos no era otro que obtener la privación ilegal de la libertad de Pablo Moyano con la creación artificial de pruebas, llevando a Lagarone a la mentira, al falso testimonio para lograr esa finalidad”.

El actual defensor de Lagarone, el extitular del Servicio Penitenciario, presentó un “habeas corpus” en el que pidió que “se declare la nulidad de todo lo actuado desde el dictado del auto de procesamiento con prisión preventiva ordenándose su inmediata libertad y teniendo en cuenta la gravedad institucional de los hechos que aquí se exponen, la investidura del denunciado y la muy probable participación y/o colaboración de fuerzas de seguridad locales y federales”. Además, exigió que “se otorgue a Lagarone la inmediata protección de su seguridad, la de sus familiares y la de los testigos que depongan en su interés, preservándolos de intimidaciones o represalias”.

“Lagarone sabe que está causa no está dirigida contra él sino contra Moyano. Es harto evidente que existe una persecución política contra el dirigente sindical”, sostuvo Hortel en su habeas corpus. “El fiscal, para Lagarone es ‘amo y señor’. El tiene la llave de su libertad. Puede disponer de él a su antojo del mismo modo en que se puede ordenar la vida de un esclavo”, argumentó.

En ese contexto, pidió una serie de medidas de prueba para corroborar la veracidad de la denuncia.

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