Un nuevo espacio para reflexionar en la Ex Esma

La muestra une la historia a través del deporte, la política y la militancia social.
9 de Septiembre de 2016

En el edificio de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, ubicado en la ex ESMA, se inauguró el Espacio de Deportes y Derechos Humanos, una muestra que une a través de la historia el deporte, la política y la militancia social. Sus mentores fueron Claudio Morresi,  integrante del organismo y ex secretario de Deportes de la Nación, y los periodistas José Panno y Roberto Fernández. “Nuestra idea es que esta muestra sirva para dar un mensaje: que la gente se informe y sepa que no olvidando es la única manera de que nunca más ocurra lo que vivimos con la dictadura”, relata para Tiempo Claudio Morresi, hermano de Norberto, que aún se encuentra desaparecido.

La muestra surgió a partir de una primera investigación del periodista Gustavo Veiga, en la que logró reunir información de 30 de los 52 deportistas que hoy aparecen como desaparecidos. Llevó más de un año de preparación y se puede recorrer la historia del deporte argentino desde los pueblos originarios hasta el presente, como también se puede analizar lo que pasó cada año en el país con una línea de tiempo con el contexto histórico, social y político en el que se produjo cada acontecimiento. “La ESMA alguna vez fue un lugar de muerte. Sin olvidar ese pasado, para que no vuelva a ocurrir, creemos que también hay que darle vida con esta realización”, detalló Fernández.

El espacio contiene dibujos de Maicas y una obra del artista plástico Sergio Tosoratti. La muestra incluye catorce espacios octogonales donde se exhibieron fotos, ilustraciones, videos, audios, tapas de revistas, posters, figuritas y libros que cuentan “historias del deporte de ayer y de hoy, apelan al juego limpio, a la práctica social y, fundamentalmente, homenajean a los deportistas desaparecidos y a la lucha de los organismos defensores de los derechos humanos”, tal como resumió Panno. Desde Messi a Maradona, pasando por el Mundial 1978, las mujeres del deporte, Ginóbili, el atleta desaparecido Miguel Sánchez, la agrupación H.I.J.O.S, las campañas de difusión de Las Abuelas de Plaza de Mayo con deportistas y muchos espacios más aparecen en la muestra que podrá visitarse jueves y viernes de 10 a 13; y sábados y domingos de 14:30 a 18:30, con entrada libre y gratuita. “Juntamos a los atletas desaparecidos con deportistas de alto rendimiento porque fueron parte de un movimiento deportivo. Por lo tanto, no debemos olvidarlos. Los deportistas que fueron desaparecidos eran personas comunes que querían un mundo mejor. Esto demuestra que el deportista no es un ser de otro planeta, está inmerso en una sociedad. El deporte es un juego que aún en los deportes individuales tienen que ver con una comunidad, con una forma de ser y de pensar”, detalló Fernández.

Alejandra Naftal es una de las tres curadoras que se encargó del proyecto de Deporte y Derechos Humanos. “Hablo también en nombre de Hernán Bisman y de Roberto Busnelli. El trabajo de curaduría es poder entender cuál es el alma de una muestra y poder armar todo un sistema, un andamiaje expositivo que tiene que tener en cuenta qué es lo que vas a exponer, cuál es tu colección, cuál es el contenido y cuál es el espacio en el que se monta. Entonces Claudio Morresi y Familiares nos convocaron porque nos conocían de la curaduría que hicimos en el Sitio de Memoria Esma y empezamos a trabajar en un espacio de recibimiento (la línea de tiempo) y otro sector para ir encadenando distintos temas que tenían que articular deportes y Derechos Humanos: estamos en la ex ESMA, en el edificio de familiares, y la idea siempre fue hacerles un homenaje, además de articular la experiencia del terrorismo de Estado con el presente”, explicó Naftal, que se encargó de la curadería de contenidos, mientras que Bisman del diseño en general y Busnelli de la construcción.

El espacio está creado, sobre todo, para alumnos de colegios secundarios que quieran conocer más sobre la historia del país. “Es ideal para que vengan, para que sepan quién fue Miguel Sánchez, para que vean los goles de Maradona o para que sepan que una cancha del Cenard se llama Diana Acosta por una jugadora de Hockey desaparecida. Para que se interioricen, porque el deporte nos sirve como una vía, como una excusa para contar la historia del país. En la línea de tiempo todas las etapas negras tienen un fondo negro. Fue deliberado, algunos se darán cuenta, otros no, pero lo fundamental es que podamos dar símbolos y mensajes de este tipo. Cada uno de los octógonos no tiene más elementos que los indispensables, son como capítulos de un libro que se puede leer por separado, es como una especie de rayuela del deporte. Podes arrancar de donde quieras y en todos lados podés encontrar cosas que te identifican, que te reconocen, que nos hace pensar, reflexionar. A nosotros nos pasó cuando lo construíamos. Uno disfruta cuando lo hace, crece cuando lo hace, imagino que le va a pasar a los que la vean”, afirmó Panno, que aclaró que si bien está inaugurada, seguirán agregándole cosas con el correr de los días, como el espacio para los paralímpicos, para los deportistas que lograron medallas y para los clubes de barrio.

Graciela Lois, es esposa de Ricardo Lois, rugbier de Pucará desaparecido en la última dictadura. Ella fue una de las responsables de que el espacio de la ex ESMA pueda ser utilizado para refrescar la memoria y es otra de las personas que se acercó a conocer la muestra. “Es un espacio convocante, creo que a partir de la historia del deporte se pueden explicar muchas cosas de las que vivimos. Hay deportistas comprometidos, que dieron un ejemplo de compromiso y de lucha. Y esto nos ayuda”, explicó Lois, que estuvo acompañada por Lita Boitano, presidenta de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas y madre de dos hijos detenidos-desaparecidos. “Cuando se ganó el Mundial a tan pocos metros de la ESMA, salí a la calle y me caminé toda Santa Fe esperando que alguien hablara de desaparecidos. Llorando, caminaba en silencio y todo a mí alrededor era alegría. Era muy triste. Fueron experiencias muy fuertes y es bueno recordar con una muestra así, para que todos sepan lo que se sufrió y los secuestros que pasaron con las compañeras que estaban acá en la ex ESMA”, detalló Lita.

“Todos los días hay que trabajar un poco más por la Memoria, la Verdad y la Justicia. Sobre todo en los tiempos que estamos viviendo. Que la gente pueda venir, que conozcan estas historias, que puedan ir a los otros sitios como el museo Malvinas y al Casino de Oficiales. Son pequeñas cosas que suman mucho”, contó Morresi. Panno añadió: “Esto para nosotros es una victoria, porque pudimos llenar este lugar tan marcado por la muerte de contenido. La satisfacción más grande que podemos tener es que sirva para que alguno de los visitantes pueda preguntarse por su identidad y que las Abuelas puedan recuperar a un nieto”.

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