Un proceso colectivo, abierto y diverso

Las mujeres paraguayas también se suman al 8M. Lilian Soto cuenta por qué paran desde Asunción.
3 de Marzo de 2017

Las mujeres paraguayas nos estamos sumando al paro del #8M desde un proceso colectivo, abierto, diverso, convocado principalmente por mujeres jóvenes de distintos sectores: estudiantes, campesinas, de grupos barriales, artistas. La acción global logró concitar mucho interés, propuestas y acciones creativas que ya se están desarrollando. Las reuniones abiertas se realizan semanalmente en una plaza pública, la Plaza Italia, desde hace más de un mes, y ahí se planifican las acciones.

Desde el inicio del proceso, la convocatoria al 8M fue un espacio de articulación y así se acordaron acciones de protesta y denuncia: el 14 de febrero, día de los enamorados, varios grupos denunciaron la violencia contra las mujeres pintando datos y frases machistas en la Escalinata Antequera de Asunción; el 24 de febrero, día de la mujer paraguaya, se protestó con una intervención frente a la Catedral de Asunción contra el acoso sexual apañado por la cúpula de la Iglesia Católica , el 2 de marzo se protestó frente al Parlamento Nacional ante el juramento como integrante del Consejo de la Magistratura de un docente de la UCA denunciado por acoso sexual.

La amplia convocatoria que está teniendo el #ParoMujeresParaguay tiene como causas importantes los múltiples problemas por los que atraviesan las mujeres paraguayas como resultado de un sistema capitalista y patriarcal que establece , consolida y expande relaciones discriminatorias de género y clase. Las mujeres campesinas e indígenas son expulsadas de sus tierras y obligadas a deambular por las ciudades, exponiéndose a la trata, las niñas son obligadas a proseguir embarazos resultados de abusos y a parir, las mujeres trabajadoras ganan menos por igual trabajo y las trabajadoras domésticas están discriminadas por ley en el salario, las tareas de cuidados continúan bajo responsabilidad casi exclusiva de las mujeres, el acoso sexual en el trabajo, las universidades y las iglesias sucede a diario y es minimizado o dejado en la impunidad por las claques de hombres que dominan esos espacios, el aborto está penalizado impidiendo a las mujeres decidir sobre sus cuerpos y llevando a muchas mujeres a la tumba cuando son pobres y no pueden pagar un aborto clandestino seguro, la violencia contra las mujeres está extendida y en los dos primeros meses del año se produjeron 11 feminicidios, la discriminación y la violencia contra las mujeres lesbianas y trans causan indiferencia social y estatal, las iglesias intervienen en las políticas públicas impidiendo a las mujeres ejercer a plenitud todos sus derechos.

Todos estos problemas, y varios más, han sido colocados en el marco del #8M, bajo la consigna general “Si nuestro trabajo no vale, produzcan sin nosotras, Vivas nos queremos!”, en guaraní “ore rembiapo ndovaleiro pemba’apo ore rehe’y, roikovese ha roikoveta!”

Las actividades del #8M empezarán con un paro a las 8 de la mañana y diversas actividades en las plazas del microcentro asunceno y de otras ciudades el país entre las que se encuentran varias capitales departamentales como –Ciudad del Este, Encarnación, Pilar, Caaguazú-. La convocatoria final en Asunción es a marchar, a las 18 horas, desde la Plaza Uruguaya hasta la Plaza de la Democracia.

Las consignas de demandas son múltiples. Las universitarias paran porque quieren universidades libres de acoso. Las lesbianas paran porque exigen que cese la discriminación laboral y la violencia. Las trans paran porque quieren que acabe la impunidad hacia los asesinatos de sus compañeras, las trabajadoras paran porque quieren que cese la desigualdad y el acoso en el ámbito laboral, las campesinas paran porque exigen que dejen de fumigarlas con agrotóxicos, las indígenas paran porque demandan que no las sigan expulsando de sus territorios. Todas paramos por nuestras demandas y porque apoyamos las demandas de nuestras compañeras. Todas paramos porque queremos todos nuestros derechos. Todas paramos contra la violencia. Todas paramos diciendo ¡Basta de patriarcado!

El 8M 2017 marcará, sin dudas, un hito importante en la lucha articulada de las mujeres paraguayas por lograr la igualdad.

*Política, socialista y feminista.

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