Una suma de estéticas en cada canción

La cantante Cecilia Bernasconi presenta "Puentes en el mar", un CD en el que sus composiciones recorren el amplio abanico que va del folklore al rock y al pop y encuentran la unidad en la diversidad. Un álbum que pone en evidencia sensibilidad musical y un estilo personal.
4 de Abril de 2018

La cantante, guitarrista y compositora Cecilia Bernasconi sorprendió con su primer disco solista, Fulgor, publicado en 2013. Con su nueva placa, Puentes en el mar (que presentará este jueves 5 de abril a las 21 en la Sala Caras y Caretas 2037, Sarmiento 2027), redobla la apuesta en la que profundiza su personal estilo como compositora e intérprete. 

Los trece temas que integran el álbum muestran de qué manera Bernasconi aúna en sus composiciones diversos elementos y estilos en los que se perciben coloraturas cercanas al folklore, la música académica e, incluso, el rock y el pop. La sabia utilización de estos recursos estilísticos le permite incursionar en climas con sonoridades impresionistas, como los que se escuchan en "Puentes en el mar", el tema que abre el CD, primer paso para recorrer un sendero de canciones en las que su voz, transparente y expresiva, propone de forma natural una sugestiva complicidad con los instrumentos. Para probarlo basta con escuchar la evolución del tema "Nada más", que comienza con una guitarra acústica omnipresente la que, durante el transcurso del tema, crece gracias a una base rítmica marcada a la que se van sumando otras cuerdas. 

Las letras de Bernasconi, cargadas de imágenes de gran sutileza y matices, encuentran en su canto un elemento que se amalgama en campos sonoros como el piano solo (en "Esta vez"), una orquestación más cercana al jazz ("Onírica") o un ámbito vecino al pop ("Pensamientos"). La por momentos inquietante y bluseada "Final del sueño", la melancólica "Solo huellas" y la optimista "Otra canción de invierno" exponen las distintas estéticas con la que se maneja la artista y manifiestan su capacidad para extraer de los músicos participantes intercambios sonoros de gran riqueza. Dos breves interludios ("Cabos sueltos I" y "II") son pequeñas islas que se convierten en un par de delicadas obras de orfebrería. 

El folk asoma en "Lo que vendrá", así como una guitarra acústica acuna a la melodía de "Tonada del atardecer", la que da paso a "Coda", canción que cierra el disco, con una melodía en espiral escoltada por una instrumentación en la que no faltan procedimientos sonoros asociados al rock cuasi experimental. 

Participan del álbum Demián Pozzo (guitarra eléctrica), Bruno Milano (bajo), Lucas Trosman (batería), Javier Albin (teclados), Belén Echeveste (violoncello), Sebastián Alvarez (saxo soprano), Pedro Rossi (guitarra acústica), Manuel Rodríguez Riva (clarinete bajo) y Federico Nicolao (guitarra eléctrica), además de Bernasconi en guitarra, voz y arreglos. Íntimo y melancólico por momentos, aunque no por esto exento de potencia, "Puentes en el mar" presenta a una creadora de gran refinamiento en la escritura de canciones, a las que viste con una voz sensible y un personal estilo para elaborar arreglos de eficaces y creativos.

Esta nota fue posible gracias al apoyo de nuestros lectores.

Su aporte nos permite hacer periodismo sin condicionamientos. El sueño de un medio libre no es solo nuestro.

SEAMOS SOCIOS