Ya empezó la nueva edición del Festival de Cine Migrante

Cuenta con más de 78 películas de más de 20 países del mundo, tres secciones especiales y varias actividades y mesas de reflexión sobre la temática. La entrada es libre y gratuita.
16 de Septiembre de 2017

Desde el martes y hasta el 20 de septiembre Buenos Aires volverá a ser sede de una nueva edición del Festival Internacional de Cine y Formación en Derechos Humanos Cine Migrante, con entrada libre y gratuita. Esta octava edición cuenta con más de 78 películas de más de 20 países del mundo, tres secciones especiales y varias actividades y mesas de reflexión sobre la temática migrante.

Cine Migrante tiene entre sus objetivos “promover el diálogo intercultural y la integración de las culturas de los diferentes espacios, regiones y territorios de Argentina, Latinoamérica y el mundo”, una aspiración de masividad que lo acerca a esa idea de un tiempo del siglo pasado en el que se creía que el cine podía cambiar el mundo, idea que por bastardeada no deja tener una buena dosis de verdad. “Una película hace muchas cosas diferentes -define Diana McCarty, feminista realizadora y colaboradora del proyecto Nuevo feminismo, Nueva Europa-: se puede utilizar para educar, agitar y organizar. También puede usarse para humanizar y relacionar. Por ejemplo: una proyección de una película para solo 20 personas puede provocar una discusión con otros 20 y finalmente llegar a públicos mucho más amplios, no sólo porque cada uno tendrá una película diferente en su mente, sino porque la película puede ser fuerte y resonar.”

Suele desconocerse el efecto multiplicador del cine. Por un lado porque sus efectos son difíciles de medir, por otro porque los grandes estudios prefieren que se crea que ellos sólo hacen el cine que le gusta a la gente. En un Festival ese efecto multiplicador es bastante palpable. Por eso es tan importante que no quede en el gueto, en la cuestión de entendidos. Y sobre eso también trabaja CineMigrante. “Tal vez lo más importante de un festival, de Cine Migrante y de otros -dice McCarty- es que proporcionan espacios comunes para compartir ideas. Pero también permiten dar un enfoque y abrir espacios donde las películas, las ideas de ellas y en ellas, pueden inspirar nuevas acciones. Hay algo muy importante en el compartir el momento (ver las películas con otros, más que solo) que abre a la gente para discutir y recoger lo que está realmente presente - o no - en las películas. Esto posibilita más discusiones, más debates. El contexto y el entorno hacen a una película (o cualquier otro trabajo), además de la propia experiencia de apreciarla. Por supuesto, también se espera que el público que ve un trabajo interesante lo expanda y pueda imaginar otro mundo. Y no importa si son documentales, ciencia ficción, lo que sea: son diferentes historias y formas de contarlas que exponen otras formas de ver y estar en el mundo.”

Y Cine Migrante se caracteriza por cómo enfocar el tema que lo ocupa y preocupa: la migración en todas las latitudes del planeta y por las más increíbles situaciones, que no sólo afectan al migrante, sino también al que pasa a tener que compartir su territorio con alguien sobre el que no tienen la mínima referencia, y no sólo de idioma: costumbres, hábitos, formas de exhibirse y resguardarse provocan choques culturales de envergadura. De la situación del que llega pero también del que ya está es de lo que también habla Cine Migrante.

Y en ese universo de la migración, la mujer tiene un rol preponderante, tanto en su aspecto ilegal, cuando el tema es el tráfico de personas, como en el legal. Algo que, según dice, no deja de despertar la admiración de McCarty: “El trabajo de las mujeres es increíble y sigue siendo muy ‘bajo el radar’. Las mujeres como esposas, mujeres solteras, madres, hijas, hermanas o simplemente mujeres que buscan un mundo mejor para sí mismos parecen realmente buenas en encontrar soluciones comunales. ¿Un comedor para chicos es militancia; dar apoyo escolar es militancia? Es una práctica orientada al futuro y buena para toda la sociedad. ¡Tal vez deberíamos redefinir la militancia!”

En un mundo proclive a la simplificación, Cine Migrante propone complejizar uno de los temas fundamentales de la realidad internacional y cotidiana de hoy con una mirada profundamente humana: la migración.

¿Qué era militante en proveer almuerzos escolares? Y esas eran las mujeres. Tenía un profundo impacto en cómo los niños pobres podían acceder a la educación. Práctica, orientada al futuro y buena para toda la sociedad. 


 Secciones y visitas

Entre las secciones destacadas “Las vidas negras importan”, cuyo eje internacional es “Black lives matter. La construcción de la negritud”. Con un heterogénea selección de cortos y largometrajes documentales y de ficción, sobresalen: el multipremiado X500, del colombiano Juan Andrés Arango, sobre la juventud migrante, la construcción de la propia identidad y la violencia del entorno urbano; Generation revolution, de Cassie Quarless y Usayd Younis (que estarán presentes en Argentina) sobre la nueva generación de activistas Black & Brown en Londres; Jackson, acerca de la práctica del aborto entre la juventud afroamericana; Que Allá bendiga Francia, la Biopic sobre la orígenes del rapero franco-congolés Abd al Malik, que estará acompañando las proyecciones del film, y I´m not your negro, de Raoul Peck, basado en el libro de James Baldwin sobre la historia del movimiento afroamericano en USA (nominado al premio Óscar al mejor documental 2017)

“Mundo precarizado, migración y trabajo”, con la curaduría de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires y la Central de los Trabajadores de la Argenticciones y visitasna (CTA), cuenta con tres largometrajes y seis cortometrajes.


Por último, la retrospectiva Billy Woodberry (docente e investigador de la UCLA y una de las visitas). En ella se podrán ver las obras de Woodberry como realizador y en las que participa de distinta manera dando espacio a nuevas voces. Entre estas últimas están: Ashes & Embers, de Haile Gerima (como actor); Red Hollywood, de Thom Andersen y Noël Burch (narrador); y Spirit of Rebellion: Black Cinema at UCLA, documental que relata desde adentro las/los directores que formaron parte del Black Cinema, entre ellos el propio Woodberry

Además de los mencionados, entre las visitas están: Pierre Alain Meier, mítico productor suizo (Rithy Pahn, Djibril Diop Mambety, Pino Solanas, entre otros), y Cassie Quarless, productor y director audiovisual para The Wagon (Reino Unido), e instituciones educativas como Futurelearn y la University College de Londres (UCL).

La muestra tiene entrada libre y gratuita. Sus sedes son el Espacio INCAA Cine Gaumont (Rivadavia 1600), Centro Cultural General San Martín (Sarmiento y Paraná), cine Cosmos UBA (Corrientes 2046), Alianza Francesa (Córdoba 946), Casa del Bicentenario (Riobamba 985) y la Biblioteca del Congreso (Alsina 1835). Programación y actividades diarias: www.cinemigrante.org/

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