Agrupaciones feministas y movimientos sociales realizaron hoy un «pañuelazo» frente al Congreso Nacional en lo que fue la primera conmemoración del Día de Acción Global por el Acceso al Aborto legal y Seguro en América Latina y el Caribe con la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo ya vigente en la Argentina, aunque las manifestantes exigieron que la Nación, las provincias y los municipios hagan «efectiva su implementación en cada hospital del país».

Con los característicos pañuelos verdes alzados, mujeres y personas LGBTIQ+ reclamaron además la liberación de quienes están «presas por abortar» y porque no haya más niñas «obligadas a gestar, parir y criar».

La conmemoración fue instituida en 1990 en el quinto Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, realizado en la localidad balnearia bonaerense de San Bernardo y la de hoy fue la primera en tres décadas en la que el aborto es legal en Argentina, a partir de la sanción de la Ley Nacional N° 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), en diciembre del año pasado.

«Es un día de emociones encontradas», expresó Yanina Waldhorn, referente de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito en la Ciudad de Buenos Aires, quien agregó que, a pesar de que «la ley es un piso muy grande que nos costó mucho alcanzar», las mujeres y personas gestantes permanecen «en alerta y organizadas».

«Aún hay dificultades en el acceso, falta de información, persecución a profesionales de la salud y presentaciones ante la justicia por parte de sectores vinculados al fundamentalismo religioso o antiderechos, quienes todos estos meses buscaron obstaculizar el acceso al derecho», explicó la referente.

En diálogo con Télam, Nina Brugo, abogada, histórica militante feminista y una de las redactoras del proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Seguro, Legal y Gratuito, recordó el «largo trayecto para llegar hasta acá» y expresó que «la interrupción del embarazo es la autonomía, la libertad de decidir no sólo sobre nuestros cuerpos sino también sobre nuestras vidas».

Brugo relató que «lo más importante» de aquel encuentro en San Bernardo en el que se instituyó este día fue «haber escuchado a las compañeras de Brasil hablar sobre la conquista de la Ley de Libertad de Vientres», que establecía que «toda esclava que tenía un hijo a partir de entonces nacía libre».

A partir de allí, se hizo «una simbología entre esto y el derecho a decidir de las mujeres» y el acceso al aborto es «nuestra mayor capacidad de decidir sobre nuestras vidas y sobre la sociedad que queremos».

Junto a Brugo, se encontraban también en esta convocatoria Martha Rosenberg y Elsa Schvartzman, entre otras personalidades emblemáticas en la lucha por los derechos de las mujeres y personas LGBTIQ+.

Foto: Pablo Añeli / Télam

Desde la Campaña, exigieron mayor «capacitación sobre la ley a profesionales de la salud, el acceso a métodos anticonceptivos y la plena implementación de educación sexual integral (ESI) en nuestras escuelas».

Respecto de ésta última, Waldhorn indicó que se encuentran frente «al desafío de que se construya e incluya contenido sobre el aborto como un derecho» en el material educativo.

Con una mesa informativa sobre las características de la ley, instalada frente al Congreso Nacional, las activistas resaltaron la necesidad de que «el Estado en todos sus niveles haga una real difusión de esta ley a través de campañas en los medios de comunicación».

El encuentro también contó con una «radio abierta», de la que participaron referentes de diversos espacios políticos, como la ex-diputada por el Frente de Izquierda, Romina Del Plá; Mercedes Trimarchi, de Isadora – Mujeres en Lucha; la comisión «Libres las queremos», entre otras.

Todas ellas celebraron la Ley IVE pero resaltaron que se trata de una «pelea abierta» que necesita «su defensa todos los días», ya que está «plagado de objetores de conciencia y obras sociales que dilatan los tiempos para que no se pueda ejercer el derecho».

«Esta jornada es muy importante porque se equivoca quien piensa que tenemos los derechos resueltos», aseguró Del Plá.

Por su parte, Trimarchi destacó la «marea verde argentina», que no sólo «supo defender derechos», sino que además «trascendió las fronteras y luchará para que el aborto sea legal, seguro y gratuito en toda América Latina».

«Estamos en sororidad transfronteriza con todas nuestras hermanas» de aquellos países de América Latina y el Caribe «en los que el aborto aún no es legal», señaló Waldhorn al respecto, al tiempo que celebró la reciente noticia de que el proyecto que despenaliza el aborto en Chile alcanzó la media sanción en la Cámara de Diputados del país vecino.

En paralelo, otras marchas se organizaron en numerosos puntos del país, como Misiones, Tierra del Fuego, Rosario y distintas localidades de la provincia de Buenos Aires.

Por último, se compartieron mensajes de feministas de otros países de la región, como Venezuela, Chile y Honduras, en los que también se llevaron adelante convocatorias por el aborto legal.