El ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Agustín Simone, es el responsable de llevar adelante el plan quinquenal de obras con que Axel Kicillof apuesta a “reconstruir la provincia” después de la pandemia. En diálogo con Tiempo, habla de las obras que se reactivaron y del avance de las 10 mil viviendas que prometió el gobierno.

Anticipa que no habrá otro aumento de las tarifas eléctricas que dependen de la Provincia y asegura que las obras en las rutas 11 y 56 –claves para el turismo– estarán terminadas a fin de año. Asegura que la relación con los intendentes de Juntos por el Cambio es “muy buena” y pronostica que el Frente de Todos hará una elección mucho mejor que la de 2017.

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–¿Cuántas obras que habían sido paralizadas por la gestión anterior se terminaron?

–La mayoría está reactivada y muchas terminadas. Hay muy pocos casos de obras no reactivadas por cuestiones legales, porque la empresa se fue o fundió, o no está de acuerdo con la redeterminación de plazos y montos. Solo en Salud terminamos 199 obras, que fueron las primeras que empezamos a reactivar en marzo de 2020. Hay muchas viviendas que reactivamos y obras viales también. La obra más grande que reactivamos es la de las rutas 11 y 56.

–¿Cuándo proyectan terminar esa obra?

–El plazo formal de finalización es noviembre. Están al 88%. Está toda la calzada hecha. Están muy, muy avanzadas. El tramo San Clemente-Mar de Ajó está terminado y fue inaugurado en el verano. Lo que falta terminar es el tramo de la 11 que va desde Conesa a San Clemente y después, la ruta 56 que es hasta General Madariaga y es la que se usa para ir a Pinamar y Villa Gesell. La doble calzada va a estar terminada en ambas para noviembre.

–¿Llegan al objetivo de construir 10 mil casas este año?

–Venimos bien, con mucho trabajo. Es un objetivo muy ambicioso. Todavía no estamos con 10 mil viviendas en obra, pero sí estamos con la cantidad de proyectos en factibilidad técnica para llegar a ese número. Tenemos muchas viviendas que reactivamos y muchas por convenios con municipios que se están licitando. También sacamos nuestras propias licitaciones. Nuestra idea es tener viviendas en los 135 municipios pero es difícil porque, como dijo Axel, lo que falta es tierra y, cuando un municipio consigue la tierra, tiene que hacer servicios antes de construir vivienda, no es que es inmediato. Nación está también firmando muchos convenios: si sumamos Provincia y Nación, vamos a estar por arriba de ese número.

–¿Cómo viene impactando hasta ahora la obra pública en la creación de empleo? ¿Hay estimaciones?

–Hay un cálculo que hizo Nación y es que el 45% del empleo creado en construcción es por obra pública. En el interior vemos que es mucho más por lo que hablamos con los intendentes: en algunos distritos les cuesta conseguir trabajadores porque tienen a toda la gente del gremio empleada. Hoy en cada municipio hay más de diez obras en ejecución y es algo que no había ocurrido. En las grandes ciudades del Conurbano es más difícil porque tienen más gente y hay más empleo industrial, tienen otra matriz productiva. No tenés una capacidad de impacto tan grande como sí tenés en el interior. Pero sí la generación de empleo de la obra pública se está viendo. En vivienda, por ejemplo, tenemos una estimación de cuatro personas por casa. Es decir que solo para viviendas, estaríamos empleando 40 mil personas, un número interesante.

–¿Cómo es la relación con los intendentes de la oposición que habían denunciado discriminación en el reparto de obras?

–Hablo con todos o con casi todos en forma directa todo el tiempo y venimos trabajando bien. El Fondo de Infraestructura Municipal –cuyas obras son definidas por los intendentes– salió en tiempo récord este año: en un mes teníamos el 80% de los convenios firmados. Estamos trabajando en viviendas, también estamos haciendo obras de agua y cloacas en muchos municipios de la oposición, ni hablar de las rutas. Las obras más grandes que estamos licitando son en dos distritos donde gobierna la oposición, La Plata y Bahía Blanca, así que no hay ningún motivo para hablar de discriminación. La relación es muy buena e incluso muchos intendentes opositores nos dicen que tenemos un trato más cercano que el que tenían con los de su propio partido cuando estaban en el gobierno. No quiero criticar a (María Eugenia) Vidal, es un estilo diferente: nosotros creemos en un estilo de gestión cercano al territorio. Axel nos dice siempre que tenemos que hablar con los intendentes en sus municipios, que hay que salir de La Plata. La gestión anterior atendía desde CABA.

–En abril se fijó una suba del 7% en las tarifas eléctricas que dependen de la Provincia. ¿Puede haber otro aumento antes de que termine el año?

–No. Nosotros seguimos discutiendo con las empresas eléctricas cuántas inversiones tienen que hacer y lo que no han hecho. En general, creemos que hay que volver a tarifas lógicas y después mantenerlas. En algún momento va a haber que actualizar tarifas, pero cuando consideremos que están en términos reales donde tienen que estar. No tiene que ver solo con las eléctricas sino en general. Pero este año estamos bien, no nos parece que esté baja la tarifa eléctrica. Hubo cuatro años de tarifas altas sin inversiones, entonces, no tiene sentido, y hoy muchas inversiones las está haciendo el Estado, entonces tampoco tienen por qué estar en la tarifa.

–¿Cree que la obra pública va a pesar en el momento del voto?

–Creo que la gente aprecia que estamos haciendo muchas obras. El resultado de las obras se ve en años, no es inmediato. Por ejemplo, la obra de la ruta 11, que es importantísima, no sé si va a pesar en estas elecciones o si la gente se acuerda de eso en el momento de votar. Me parece que la gente se va a dar cuenta cuando vaya a la Costa y vea que viaja segura, que llega antes y que no tiene que temer a que venga un coche de frente. Ese impacto en las elecciones no sé si va a ser inmediato, pero sí vamos a impactar en la vida de la gente. Estamos haciendo lo que pensamos que había que hacer en la Provincia, que fue el contrato electoral de Axel, y lo estamos cumpliendo.

–¿Cómo ve al Frente de Todos en el escenario electoral?

–Nos veo bien, unidos y con el objetivo claro de lo que vinimos a hacer. Estaríamos mucho más avanzados si no hubiese ocurrido la pandemia pero, por otro lado, la gestión de la pandemia fue muy buena pese a lo que algunos referentes de la oposición intentan instalar. Tengo 43 años y hace unos días me tocó el turno para vacunarme. Hay vacunación libre para los mayores de 40 en la provincia, se cuidó mucho a la gente. Se hizo muchísimo en salud: no sé si se ve lo que se hizo en materia de infraestructura, de equipamiento, de organización que, aparte, va a quedar. Se ha hecho un montón y en ese sentido al Frente de Todos lo veo bien. Nos hemos abocado a la gestión, que es nuestro estilo; lo nuestro no es el marketing. Creo que va a ser una buena elección. Para nosotros es importante porque nos va a permitir avanzar con la agenda legislativa y también acompañar los dos próximos años, que serán de gestión muy fuerte. Va a ser una elección mucho mejor que la de 2017. «