Aníbal Fernández, quien acompañó al presidente en su gira por Estados Unidos, opinó que es posible que haya un jefe instigador de la llamada “banda de los copitos”, a la vez que reveló que mandó a sumariar a los policías que estaban encargados de la custodia del teléfono de Fernando Sabag Montiel. Además, trasladó la decisión a la jueza María Capuchetti sobre la posibilidad de pedir ayuda en la investigación a organismos de seguridad de Estados Unidos, a la vez que reveló que el Homeland Security ofreció su ayuda técnica. 

“Tenés un montón de situaciones que pueden suceder. El teléfono ya está siendo investigado qué fue lo que pasó. El jueves a la noche yo ordené abrir el sumario”, dijo el ministro de Seguridad. La información en el celular del agresor fue borrada durante el traslado desde el juzgado que investiga la causa, en la madrugada del 2 de septiembre, horas después de que intentaran matar a Cristina Fernández de Kirchner.

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Aníbal Fernández
Aníbal Fernández con el jefe de la Fuerza de Tareas Conjunta contra el Terrorismo del FBI, Seth Yockel, y su equipo.

DEA, FBI y la «cooperación internacional» de EEUU

Aníbal Fernández tuvo agenda propia durante su visita a Nueva York. El miércoles concretó una serie de encuentros oficiales con las autoridades de la Drug Enforcement Administration (DEA), el Federal Bureau of Investigation (FBI), la Homeland Security (HS) y la policía de la ciudad de Nueva York (NYPD).

Bajo la consigna de la «cooperación internacional», publicó una serie de tweets, el ministro de Seguridad se mostró en fotos con el titular de la oficina de la DEA en Nueva York, Frank Tarantino, y con el segundo jefe de esa agencia, Jimmy Arroyo; el jefe de la Fuerza de Tareas Conjunta contra el Terrorismo del FBI, Seth Yockel; Mike Tzitzikalakis, de Crímenes Financieros de HS, y con el subdirector de la NYPD, Edward A. Caban.

Ante la insistencia de los periodistas que acompañaron la comitiva sobre la posibilidad de que Estados Unidos aporte tecnología para recuperar la información borrada, contestó: “Ellos lo han ofrecido y nosotros se lo vamos a trasladar a la jueza”. Además, señaló que el ofrecimiento es anterior al viaje ya que se produjo en Buenos Aires, luego del intento de atentado. 

Cadena de custodia y protocolos

Fernández contó que el juzgado de Capuchetti está investigando el incidente de la pérdida de información en el celular de Fernando Sabag Montiel. El ministerio de Seguridad abrió un sumario a todos los policías involucrados en el traslado del aparato. 

“Uno de los protocolos que sacamos, lo presentó el presidente Alberto Fernández, es el de custodiar o guarecer el lugar del hecho. Eso se cumple”, sostuvo y se defendió al asegurar que se respetó “la cadena de custodia”. “La cadena de custodia llega hasta la Justicia en determinadas condiciones y nosotros hasta ahí cumplimos con la primera parte que nos importa. Después se convoca a un técnico (que pertenece a la Policía Federal). El que habría fallado es el técnico. Es un análisis que va a tener que hacer el Juzgado”, insistió. 

También contó que todavía no se sabe bien cómo se abrió el sobre y que todavía no está en el expediente que se haya abierto. “Nosotros cumplimos. Nosotros lo entregamos y cuando lo entregamos lo entregamos con la cadena de custodia intacta. Ahí cumplimos”, enfatizó. 

“Hay presencias que llaman la atención»

Con respecto a la relación que tienen los abogados del grupo atacante con el PRO, dijo: “Lo que nunca dejo de mirar es que aparecen personajes que por la estatura del trabajo que han llevado en otros casos me dan que entender que cobran un dinero que no pueden pagar los copitos, vendiendo algodón de azúcar ¿no?”. “Hay presencias que llaman la atención. Y además relaciones que se van a ir descubriendo. Porque información para procesar hay como para hacer dulce. Tenemos una parva de gente trabajando”, añadió. 

“Ya veremos cómo sigue esa película. Todas estas personas -por Sabag Montiel, Uliarte y Carrizo- no tienen ni estructura económica, ni capacidad intelectual, ni capacidad de cuadro para estar preparando una cosa de esas características”, describió y arriesgó que puede haber un instigador o jefe organizador. 

«El que podía estar con la cabeza fría es el que tiene que darle la pistola montada. Con lo cual estamos en presencia de una cosa que, para mí, cada vez tira más hacia arriba”, definió Fernández. A la vez, marcó que quedó en evidencia que Sabag y el resto de la banda no tenían mucho entrenamiento para cometer el atentado. «Porque el entrenamiento una vez que se practicó 800 veces sale solo. Por memoria sale, se va produciendo. Acá no se produjo. Si el arma la tenía y no la montó era un tipo que estaba sin formación», argumentó.

Ante la hipótesis que dio Mauricio Macri de que se trata de una “banda de loquitos”, el ministro de Seguridad dijo que “eso es lo más poco serio e irrespetuoso”. “Porque por una casualidad (Sabag) no la mató como un perro».