La decisión de la gobernadora María Eugenia Vidal de desplazar la cúpula del Astillero Río Santiago generó “incertidumbre” y “preocupación” entre los más de tres mil trabajadores de la empresa estatal ubicada en Ensenada. Este viernes marcharán al mediodía a la Casa de Gobierno bonaerense, porque exigen un compromiso por escrito y oficial de que no habrá despidos y se respetará el convenio colectivo de trabajo.

La tensión comenzó el lunes cuando Vidal desplazó al presidente del Astillero Cristian Curto y nombró en su lugar al ex coordinador de Proyectos del Ministerio de Modernización, Daniel Capdevilla. El flamante titular de la empresa naval provincial es el tercero en asumir esa función durante la gestión Cambiemos, y como primera medida despidió a nueve gerentes, lo que minó la confianza con los trabajadores, que de inmediato se declararon en estado de “alerta y movilización”.

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“Nos reunimos con el nuevo titular del Astillero, Daniel Capdevilla, quien nos dijo todo lo que queríamos escuchar, pero nosotros queremos hechos concretos ya que diez minutos después de que nos recibieron echaban a personal de carrera de más de 40 años”, dijo el secretario general de ATE Ensenada, Francisco Banegas.

El nuevo presidente le aseguró a los trabajadores que no realizaría despidos y que respetaría el convenio colectivo de trabajo. “Le advertimos que queremos un compromiso oficial y por escrito que no van existir despidos”, subrayó Banegas.

El secretario general del gremio aseguró que Capdevilla también dijo que su tarea en el cargo sería “conseguir fondos y reactivar el Astillero”. Ese es uno de los reclamos que ATE Ensenada viene realizando desde la llegada de Vidal a la provincia, que mantiene atrasada una partida para la compra de insumos y tienen paralizados los trabajos de construcción y remodelación de los buques Eva Perón y Juana Azurduy para entregar a Venezuela y de lanchas para la Armada.

Asimismo, Banegas explicó que el nuevo titular “dio señales para una apertura de la paritaria salarial, pero lo concreto es que los dos últimos presidentes nos dijeron lo mismo y no pasó nada, al contario, empeoraron las cosas”. Los trabajadores le exigieron pago de $4.800.000 en concepto de horas extras que la empresa adeuda a los trabajadores desde el año 2016.

Con 3.300 trabajadores el Astillero Río Santiago es una de las empresas más grande del cordón industrial de la capital bonaerense, y en la década de 1990 la férrea organización gremial y la contundente capacidad de movilización fue lo que evitó que la empresa estatal fuera presa de las privatizaciones menemistas.

El martes por la tarde, los trabajadores del Astillero realizaron un congreso de delegados en la sede de ATE Ensenada, donde concluyeron en la convocatoria a una movilización. Este jueves, en asamblea de delegados, ratificaron la convocatoria pero la postergaron hasta este viernes al mediodía y llamaron a un plenario general del gremio para el 17 de mayo, para avanzar en diversas medidas en conjunto.

En el congreso del martes, los trabajadores recibieron el acompañamiento de legisladores bonaerenses y concejales peronistas de la región, los sindicatos del Frente Gremial Regional, agrupaciones políticas y sociales.